Remnant: Wren

EL ÚLTIMO DÍA

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EL ÚLTIMO DÍA

La ubicación que Axil tenía preparada era una instalación pequeña en el norte de Nueva Zelanda —tres horas en avión desde Sydney, un vuelo no registrado que Oliver decidió no pensar demasiado en cómo había sido posible— en una zona costera y boscosa que en otras circunstancias habría sido exactamente el tipo de lugar que Oliver no había visto suficiente en su vida pero que ahora registró principalmente como "lejos de Kronovus" y "con aire que huele a árbol."

La instalación tenía personal médico de Axil: dos médicos, uno de los cuales había trabajado veinte años en enfermedades raras y que fue la primera persona en muchos días que habló con Wren sobre lo que llevaba dentro como algo que requería comprensión y no extracción.

Wren lo escuchó con la seriedad con que escuchaba todo, hizo preguntas que el médico respondió con la misma seriedad, y al final de la conversación asintió de una manera que Oliver interpretó como "entiendo lo que va a pasar y he decidido que puedo con ello."

Mei y Oliver se quedaron durante ese proceso. Sable entró y salió, coordinando cosas con Corvus que Oliver no necesitaba entender en detalle.

En uno de los descansos, Oliver y Mei salieron a la zona exterior de la instalación, que daba a un jardín con vista al mar. Era por la tarde, la luz de Nueva Zelanda que era diferente a la de España en una manera que Oliver no sabía describir pero que sentía, y se quedaron los dos de pie mirando el agua durante un rato sin decir nada.

Luego Mei dijo:

—¿Qué vas a hacer después?

—¿De esto?

—De todo esto.

Oliver pensó.

—Supongo que volver a España. A ver qué queda de mi puesto en Villaverde. —Una pausa—. El capitán Riera va a tener que responder preguntas sobre cómo tres personas de su comisaría terminaron secuestradas en Australia, y yo tengo información sobre su implicación. Eso va a ser una conversación interesante.

—¿Vas a seguir siendo policía?

—Sí. —No dudó—. Tal vez en algún lugar diferente. Pero sí.

—¿Por qué?

Oliver miró el mar.

—Porque ahora sé para qué sirve. No en teoría. En la práctica. —Una pausa—. ¿Y tú?

—Voy a presentar un informe que va a ser el más complicado de mi carrera. —Hizo una pausa—. Después de eso... no lo sé. Puede que pida un cambio de departamento. Puede que no.

—¿Vas a volver a Corea?

—Eventualmente. —Lo miró—. Probablemente vuelva por Madrid primero.

Oliver la miró.

—¿Por trabajo?

—Por Madrid —dijo Mei, con una sencillez que no necesitaba elaboración.

Oliver asintió.

—El café en Madrid es mejor que en Sydney —dijo.

—Eso no es difícil.

—También hay buenos restaurantes cerca de Villaverde.

—Eso sí que es difícil de creer.

—Te lo demuestro.

Mei sonrió. No el pequeño gesto contenido de la celda o del vehículo. Una sonrisa real, completa, que Oliver archivó en la misma categoría permanente que el olor del aire de Sydney.

—Vale —dijo Mei.

Y se quedaron los dos mirando el mar hasta que Sable los llamó desde dentro.

La última noche Wren y Oliver jugaron a las cartas.

Era tarde, la instalación estaba en silencio excepto por el personal que se movía de manera discreta, y Wren había pedido la baraja con tanta naturalidad que Oliver fue a buscarla sin pensar en que no había ninguna a mano, y Sable, que oyó la conversación, fue a algún lugar de la instalación y volvió con una. Oliver decidió no preguntar.

Jugaron a la guerra durante una hora. Wren ganó tres partidas de cuatro, lo cual era su proporción habitual, y Oliver sospechó que la cuarta la dejó ganar a él porque sus probabilidades estadísticas no debían ser tan buenas.

No lo dijo.

Cuando terminaron, Wren barajó las cartas con una precisión que Oliver nunca había conseguido imitar y las puso en la mesa.

—Oliver, —dijo.

—¿Sí?

—You know how you said nobody should be alone for the important things.

—Sí.

—You're not alone either. Just so you know.

Oliver la miró.

—You have Dante, —dijo Wren—. And Mei. And Sable, even if she pretends she doesn't care. —Una pausa—. And after tomorrow, you'll have them too. The two that come out of me. They're going to know who you are. I'll make sure.

—¿Cómo?

—I'll tell them. Tonight, before I sleep, I'll tell them everything about you. So they know.

Oliver no supo qué decir durante un momento largo.

—Thank you, Wren, —dijo finalmente.



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En el texto hay: supervivencia, militar, aventura accion

Editado: 11.10.2026

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