Decir Who Knows Where The Time Goes resulta una ironía deliciosa cuando descubres la verdad: el tiempo no se va a ningún lado, devoran lo que deja a su paso.
Solemos obsesionarnos con viajar al futuro o corregir el pasado, pero olvidamos una pregunta fundamental: ¿qué pasa con todo lo que queda atrás? Las calles que ya no pisamos, la comida que se enfría, los instantes que se vuelven fósiles. Todo eso no desaparece; es triturado por Los Consumidores. Y cuando se quedan sin ayer, empiezan a cazar el hoy.
Antes de abrir la puerta a este primer relato, quiero enviar un abrazo enorme a Eternal en su cumpleaños. Estas cuatro historias son íntegramente para ti.
Feliz cumpleaños, Garotinho. Que disfrutes el viaje.