Sigo esperándolo.
Tantas luchas, tanto poder, todo este movimiento.
Han sido más de tres mil años desde que nuestro antiguo mundo desapareció. ¡Vaya estupidez!
Todos creen que es tiempo de retirarnos y hacer vidas comunes en este nuevo lugar al que llaman «hogar».
No, la humanidad no entiende. Yo sé que no.
Puedo sentirlo. La maldad sigue ahí, oculta.
Los humanos continúan esperando a que su reina los gobierne y les de la vida que merecen.
Estoy lista para levantarme y poner mi puño sobre el tablero.
Perdí fichas, dejé mis movimientos en pausa y parecía que me había rendido. Todo lejos de la realidad, pues estoy lista para retomar lo que dejé a medias. Usaré nuevas piezas, replantaré mis planes y, al final, saldré victoriosa.
El reino del fuego será una realidad, sin dudas.