El respeto es algo muy importante, no debemos de perder el respeto hacia las demás personas, porque hasta un niño debemos de respetar, pero cuando esto se pierde e irrespetamos al prójimo, perdemos también el temor de Dios y damos lugar al enemigo, porque el que irrespeta al semejante es altamente y probable, que reciba la misma respuesta, pero los que estamos en Cristo no debemos y no podemos responder de la misma manera, si alguien nos irrespeta y nos desea mal, no se le devuelve mal, se devuelve bien; se perdona al que te deseo mal, porque Dios esta delante de nosotros y nos defiende.