Dios, es un Dios de oportunidades, porque cometemos faltas una y otra vez, y Dios espera a que nos arrepintamos de lo que hemos hecho, pero seguimos en lo mismo, una y otra vez, y aún peor, odiando al prójimo. Y de nuevo; Dios espera a que cambiemos y nos arrepintamos. Porque Dios es tardo para la ira y grande en misericordia.
Muchas veces he dicho esto, y lo diré de nuevo: Estamos a tiempo de buscar de Dios en forma, no juguemos con nuestra salvación.