Es tanto el amor que Dios tiene por nosotros, que envió a su único hijo, para salvación nuestra, quien recibió golpes y maltratos, y venció a la muerte; esto es amor, esto es el verdadero amor.
Dios es paciente para con nosotros. Dándonos oportunidad de enderezar nuestro camino. Dándonos tiempo para aceptar a su Hijo, porque no quiere que nadie se pierda, solo quiere que tengamos vida eterna, vida en abundancia.
No dudemos, aceptemos el amor de Dios, un amor sincero y verdadero, un amor que no traiciona y no te abandona, un amor fiel, un amor que siempre está ahí, un amor eterno, porque él amor de Dios es puro y transparente, es el amor del Padre a sus hijos, a su creación.
No perdamos la salvación, porque lo que está en juego es nuestra alma.