El día de Dios llegará, arrepiéntete ahora que puedes y busca de Cristo, para salvación de tu alma, porque el gran día llegará; nadie sabe ni la hora ni el día, ni el mes, ni el año, porque ni los ángeles saben; solo el Padre.
Entiende y escucha este concejo hombre o mujer; sal de las tinieblas y busca la luz, deja de hacer lo malo y has lo bueno, porque el día que menos pienses, será el gran día de Dios, y muchos lloraran.