Fundador :la nueva vida

anterior mente en fundador arco 2:Capítulo 146 La Muerte del Universo

El universo estaba completamente inmóvil.

Ni una estrella se movía.

Ni el tiempo respiraba.

Todo observaba.

NÝRAX miró lentamente a Kael.

Por primera vez...

No veía a un mortal.

Veía algo que nunca había existido.

Kael caminó hacia él.

No corría.

No utilizaba rituales.

No necesitaba velocidad.

Cada paso hacía desaparecer una ley del universo.

La gravedad.

El espacio.

El tiempo.

Todo dejaba de existir a su alrededor.

NÝRAX levantó ambas manos.

Miles de galaxias descendieron sobre Kael.

Cada una contenía suficiente energía para destruir infinitos mundos.

Kael no levantó la espada.

Siguió caminando.

Las galaxias...

Se partían en dos antes de tocarlo.

Como si el propio universo se negara a dañarlo.

NÝRAX rugió.

Por primera vez...

Sintió desesperación.

Creó millones de copias de sí mismo.

Cada una atacó desde una dirección distinta.

Kael desapareció.

No por velocidad.

Simplemente...

Ya no estaba donde debía estar.

Una copia cayó.

Después otra.

Y otra.

Cada una era atravesada por Mors Aeterna.

Sin esfuerzo.

Sin violencia.

Solo un movimiento limpio.

NÝRAX apareció detrás de Kael.

Clavó su mano en el pecho del Fundador.

Atravesó su corazón.

Todos gritaron.

Lyra sintió que el mundo se detenía.

Pero Kael...

Solo bajó la mirada.

Observó la mano atravesando su pecho.

Y sonrió.

Esa sonrisa.

La misma sonrisa demoníaca.

Lenta.

Serena.

Mostrando apenas uno de sus colmillos.

NÝRAX frunció el ceño.

—¿...Por qué sonríes?

Kael levantó lentamente una mano.

Sujetó la muñeca de NÝRAX.

Con una facilidad imposible.

Y comenzó a sacar aquella mano de su pecho.

Como si la herida no importara.

La sangre cayó lentamente.

Kael habló.

Con una voz completamente tranquila.

"Llevas toda la batalla diciendo que estás por encima de la vida..."

Dio un paso.

NÝRAX retrocedió sin querer.

"...por encima del tiempo..."

Otro paso.

"...por encima del espacio..."

Otro más.

NÝRAX intentó escapar.

No pudo.

Kael ya estaba frente a él.

Lo miró directamente a los ojos.

Y apoyó la punta de Mors Aeterna sobre su pecho.

NÝRAX sonrió.

—Es inútil.

Yo no soy humano.

No tengo un destino.

No tengo final.

Kael negó lentamente con la cabeza.

Y dijo la frase que había definido toda su existencia.

"Cometiste un error..."

Silencio.

"Siempre creíste que la muerte pertenecía a los seres vivos."

La espada comenzó a atravesar lentamente el pecho de NÝRAX.

Por primera vez...

El Ser Supremo sintió dolor.

Miró hacia abajo.

Una gota roja cayó sobre su mano.

Sangre.

Sus ojos se abrieron por completo.

—¿...Sangre?

Kael sonrió todavía más.

Y terminó la frase.

"Si todo tiene un cuerpo..."

Empujó lentamente la espada.

La sangre comenzó a brotar.

"...entonces también tiene una muerte."

Mors Aeterna atravesó completamente el pecho de NÝRAX.

Pero no terminó ahí.

La espada siguió avanzando.

Atravesó su alma.

Su esencia.

Su autoridad.

Sus leyes.

Todo aquello que hacía de NÝRAX el Universo comenzó a romperse.

CRACK.

La primera ley se quebró.

CRACK.

La segunda.

CRACK.

Millones de grietas cubrieron el cuerpo del Ser Supremo.

NÝRAX cayó de rodillas.

Miró su propia sangre.

Nunca...

Había imaginado verla.

Levantó lentamente la vista hacia Kael.

Y preguntó con un hilo de voz.

—¿...Así...

...se siente...

...morir?

Kael no respondió.

Solo cerró los ojos.

Y retiró lentamente la espada.

NÝRAX permaneció unos segundos de rodillas.

Observando el universo.

Las estrellas.

La vida.

Los mundos que había querido reiniciar.

Sonrió con tristeza.

—Quizá...

Me equivoqué.

Su cuerpo comenzó a deshacerse.

No en polvo.

Sino en pequeñas partículas de luz roja que ascendían hacia el cielo.

Como si el propio universo estuviera llorando su muerte.

Antes de desaparecer por completo...

Miró por última vez a Kael.

—Ahora entiendo...

Por qué...

La muerte...

También puede ser...

Una forma...

De dar esperanza.

Su cuerpo desapareció.

El reloj de arena se detuvo.

Luego...

Comenzó a girar al revés.

Las galaxias regresaron.

Las estrellas volvieron a nacer.

El universo...

Había sobrevivido.

Y Kael permaneció inmóvil.

Con la mirada perdida.

Sin recordar...

Por qué había luchado.

Sin recordar...

A quién acababa de salvar.

Solo sabía una cosa.

Había cumplido su deber.




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