Fundador :la nueva vida

Capítulo 4 La historia que nunca ocurrió

La Academia Central nunca había estado tan llena.

Eryn caminaba por el enorme patio rodeado de estudiantes de distintas razas.

Había demonios con cuernos negros.

Elarim con alas blancas.

Elfos de orejas puntiagudas y ojos brillantes.

Humanos.

Gigantes de pequeño tamaño.

Incluso jóvenes dragones capaces de adoptar forma humana.

Era la primera generación que había nacido después de la gran guerra.

Una generación que no conocía el miedo de los antiguos tiempos.

Pero todos conocían un nombre.

Kael.

Eryn ya estaba acostumbrado.

Hasta que escuchó algo diferente.

—Ahí está.

Se giró.

Tres estudiantes estaban hablando.

Una joven elfa.

Un demonio de ojos rojos.

Y un Elarim de cabello plateado.

El demonio sonrió.

—¿Ese es el hijo del tirano?

Eryn se detuvo.

—¿Qué dijiste?

El demonio se acercó.

—Que eres el hijo de Kael.

—Eso ya lo sé.

—Entonces también deberías saber lo que hizo.

Eryn frunció el ceño.

—¿De qué hablas?

La elfa miró al demonio.

—No deberíamos hacerlo aquí.

—¿Por qué?

—Porque él podría escucharnos.

Eryn dio un paso hacia ellos.

—Hablen.

El Elarim soltó una pequeña risa.

—¿Nunca te contaron la verdad?

Eryn sintió un extraño vacío en el estómago.

—¿Qué verdad?

El demonio respondió:

—Tu padre no salvó este mundo.

Silencio.

—Lo conquistó.

Eryn negó con la cabeza.

—Eso es mentira.

—¿Seguro?

El demonio sacó un pequeño libro.

Era antiguo.

Lo abrió.

—Aquí está escrito que después de la guerra, Kael obligó a las razas a jurarle obediencia.

Eryn miró las páginas.

Había dibujos.

Ejércitos.

Ciudades destruidas.

Kael aparecía sentado sobre un trono.

Demonios arrodillados.

Elfos encadenados.

Humanos sometidos.

Eryn sintió que su respiración cambiaba.

—Eso...

No tiene sentido.

—¿Por qué?

—Porque mi padre no haría eso.

El demonio sonrió.

—¿Lo conoces?

Eryn se quedó callado.

—Tú conoces al hombre que prepara el desayuno.

Conoces al hombre que te enseña a usar una espada.

Pero...

¿Conoces al Fundador?

Eryn bajó lentamente la mirada.

El libro seguía abierto.

Entonces el demonio pasó una página.

Aparecía una familia humana.

Un hombre.

Una mujer.

Un niño.

Debajo había una frase:

"Ejecutados por orden del Fundador."

Eryn palideció.

—¿Quiénes son?

—Mis padres.

El demonio cerró el libro.

—Kael los mató.

Eryn levantó la mirada.

—No.

—Sí.

—¡No!

El grito hizo que varios estudiantes voltearan.

El demonio mantuvo la calma.

—Tu padre necesitaba demostrar que nadie podía desafiarlo.

—¡Estás mintiendo!

—Entonces pregúntale.

Silencio.

—Pregúntale a Kael qué ocurrió con nuestros padres.

Eryn apretó los puños.

—Lo haré.

Esa tarde...

Eryn regresó a casa.

Kael estaba en el jardín.

Arreglando una vieja mesa.

—Llegaste temprano.

Eryn no respondió.

Kael levantó la mirada.

—¿Todo bien?

—Sí.

—No parece.

Eryn caminó hasta él.

—Papá...

—¿Sí?

—¿Alguna vez obligaste a alguien a servirte?

Kael dejó la herramienta.

—¿Qué?

—Respóndeme.

Kael lo observó.

—No.

Eryn respiró profundamente.

—¿Mataste a personas que se rebelaron contra ti?

—No.

—¿Mataste a los padres de un demonio?

Kael frunció el ceño.

—No sé de qué estás hablando.

Eryn apretó los dientes.

—¿Obligaste a mamá a estar contigo?

El mundo pareció detenerse.

Kael no respondió inmediatamente.

Su rostro cambió.

—¿Quién te dijo eso?

—Solo responde.

Kael se levantó.

—Eryn.

—¡RESPONDE!

Lyra apareció desde la casa.

—¿Qué sucede?

Eryn la miró.

—¿Papá te obligó a estar con él?

Lyra quedó completamente inmóvil.

Kael cerró los ojos.

Lyra se acercó.

—No.

—¿Estás segura?

—Completamente.

—Entonces ¿por qué dicen que...?

Lyra lo interrumpió.

—Porque alguien quiere que lo creas.

Eryn bajó la mirada.

—Me enseñaron pruebas.

Kael preguntó:

—¿Qué pruebas?

Eryn no respondió.

Solo dijo:

—Quiero saber quién eras antes de ser mi padre.

Kael guardó silencio.

Y entonces ocurrió algo inesperado.

No se enfadó.

No gritó.

Simplemente se sentó.

—Entonces algún día te contaré todo.

Eryn levantó la mirada.

—¿Por qué no ahora?

Kael observó el cielo.

—Porque hay cosas que no quiero que aprendas de mí.

—¿Por qué?

—Porque quiero que formes tu propia opinión.

Eryn no supo qué responder.

Se marchó.

Pero antes de entrar a su habitación...

Escuchó a Lyra decir:

—Kael...

—¿Sí?

—¿Crees que ya comenzó?

Kael miró hacia la oscuridad.

—Sí.

Esa misma noche...

Eryn recibió otro mensaje.

Esta vez no apareció en su mano.

Apareció sobre la pared.

Una imagen.

Kael.

Muchos años atrás.

De pie frente a un ejército.

Miles de personas arrodilladas.

Una voz narraba:

"Este fue el verdadero comienzo del reinado del Fundador."

Eryn observó horrorizado.

La imagen cambió.

Kael aparecía entrando a una ciudad.

Después...

Una familia huyendo.

Después...

Lyra.

Pero la imagen mostraba algo imposible.

Kael sujetándola del brazo mientras ella lloraba.

Eryn retrocedió.

—No...

La voz continuó:

"Kael no encontró el amor."




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.