La kermesse
Mis padres se conocieron en una kermesse. Ella había ido al evento acompañada por sus primas, aquellas que vivían con ella y que terminaron convirtiéndose en las auténticas hermanas de la vida de mi madre. Mamá era una mujer sumamente bonita, ¡con total razón le llamó la atención a él a primera vista!
En aquellos años de juventud, mamá parecía bastante más chica de lo que realmente era. Por eso, cuando mi padre la vio, calculó mal su edad; pensando con total inocencia que la muchacha tendría apenas unos doce años y queriendo halagarla con caballerosidad, se le acercó y le dijo que aparentaba tener unos quince. El tiro le salió por la culata: mi madre ya había cumplido los dieciocho años, por lo que se tomó el comentario como un insulto y se ofendió muchísimo.
A pesar de ese desencuentro inicial, la relación prosperó.
Carmen Sevilla
Según el relato de Teresa, una de las primas de mi madre, en esa época él la veía idéntica a la célebre actriz española Carmen Sevilla. Hace un tiempo me dio curiosidad, tuve que buscar una foto de la artista en internet y descubrí que, efectivamente, tenían un aire y cierto parecido. Coincido con la observación, pero ese comentario familiar siempre me llamó poderosamente la atención, ya que lo que yo recordaba escuchar en casa de boca de mi propio padre era una comparación bastante diferente.
Jackie Kennedy
Yo era demasiado pequeña en esa época y lógicamente no recuerdo el asesinato del presidente John F. Kennedy, pero en aquellos años de la década de los sesenta, su esposa, Jackie Kennedy, era una de las mujeres más famosas, elegantes y fotografiadas del planeta. Mi madre era un calco de la sofisticación de la época y muchísima gente en el entorno aseguraba que se le parecía de forma impresionante. ¡Especialmente mi padre, que vivía deslumbrado por ella!
En mi infancia yo no alcanzaba a ver un mayor parecido físico entre ambas, pero hoy en día, mirando en mi Mac alguna otra foto vieja de la juventud de mamá, reconozco que sí se lo encuentro. Sobre todo porque mi madre, siempre atenta a las tendencias, lucía con total distinción los peinados batidos, los cortes y la ropa icónica de esa inolvidable época de nuestras vidas.