Portadora de las llamas del origen

Capítulo 23 - EL secreto de las runas

Una manzana aterrizó en la mano de Mar. Ella alzó al vista y no pudo evitar sonreír. Anna se encogió de hombros, como si aquello explicara por sí solo su aparición.

— No me mires así. Si sigues entrenando a este ritmo, acabarás desmayándote.

Unai soltó una pequeña risa y se dejó caer junto a Lucas.

— Yo le he dicho lo mismo. Pero creo que ha decidido convertirse en una leyenda antes de la cena.

Mar rodó los ojos.

— Solo estaba practicando.

— Llamas “practicar” a pasar dos horas intentando prender fuego al aire — replicó Unai.

Lucas negó con la cabeza, aunque una ligera sonrisa asomó en sus labios. Aaron se detuvo frente a ellos y los observó en silencio.

La sonrisa de Mar se ensanchó. Después de todo el esfuerzo un pequeño descanso no le venía nada mal.

— ¿Qué has aprendido hoy? — preguntó Anna con curiosidad, mientras se acomodaba junto a ella.

Mar se incorporó un poco, incapaz de ocultar el orgullo que le producía haber conseguido avanzar por fin.

— Mira.

Extendió la mano y, en un instante después, una pequeña llama brotó en el centro de su palma. El fuego danzó entre sus dedos con un rojo intenso y estable que la hizo sonreír de nuevo.

— Vaya, parece que alguien empieza a controlar sus llamas — comentó Unai con una media sonrisa.

Mar estaba a punto de responder cuando el fuego crepitó de una forma extraña, una diminuta chispa dorada saltó de su interior y luego apareció otra más.

La sonrisa desapareció de su rostro al ver como el rojo comenzaba a apagarse poco a poco, cediendo terreno a un resplandor dorado que se extendía por toda la llama

— Esto… no había pasado antes.

Agitó la mano por puro reflejo, pero el fuego no se extinguió. Al contrario, las chispas siguieron naciendo en su interior, cada vez más numerosas, hasta que la pequeña llama adquirió por completo aquel tono dorado.

— Mar tranquila…— Lucas se acercó a ella—. Recuerda lo que has practicado. Respira.

Mar tragó saliva y asintió. Cerró los ojos durante un segundo, tomó aire lentamente y trató de compensar la respiración. Poco a poco, el fuego dejó de agitarse.

Pero entonces ocurrió algo mucho más extraño.

Pequeñas marcas luminosas comenzaron a dibujarse en el interior de la llama. Eran símbolos que aparecían y desaparecían entre el fuego, deslizándose unos sobre otros con suavidad.

Mar contuvo la respiración.

Aaron se acercó de inmediato y le sujetó la muñeca con cuidado para observarla mejor. Por primera vez desde que habían llegado, la serenidad abandonó su rostro. Sus ojos recorrieron aquellos símbolos dorados uno por uno, como si estuviera contemplando algo que llevaba años esperando encontrar.

Las marcas continuaron giraron lentamente en el interior de la llama, despertando una tras otra.

Y cuando Aaron habló.

—Por fin…han aparecido. — una voz que parecía un susurro.



#2201 en Fantasía
#466 en Magia
#6364 en Novela romántica

En el texto hay: magia, enemytolovers, romantasy

Editado: 06.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.