Las heridas que no se ven

Capítulo 15: todavía duele

Hoy he vuelto a contar las calorías.

No quería. De verdad que no.

Pero ha pasado.

Como pasan estas cosas: sin avisar, sin hacer ruido, como si alguien dentro de mí hubiera estado esperando el momento exacto para volver.

Ha sido en el desayuno.

La tostada. El café. La mantequilla en ese sobre pequeño que siempre parece demasiado.

La he abierto. La he mirado. Y de repente, ya no era una tostada.

Era un número.

Era control.

Era esa voz antigua, conocida, casi… cómoda.

—No necesitas esto.

No la había echado de menos. O eso creía.

Lo peor no es que haya vuelto.

Lo peor es que sigue sabiendo exactamente qué decir.

—Estabas mejorando demasiado rápido. —Te estás relajando. —Te estás dejando.

Y por un segundo… le he creído.

He dejado la mitad.

Otra vez.

Sin hacer ruido. Sin que nadie lo notara.

Como antes.

Y cuando la enfermera me ha mirado, he sonreído.

Como si todo estuviera bien.

Como si no hubiera aprendido ya a mentir así.

Lo curioso es que no me he sentido orgullosa.

Antes sí.

Antes había una especie de victoria retorcida en hacerlo bien. En controlar. En ganar.

Hoy no.

Hoy solo he sentido… cansancio.

Pero aun así lo he hecho.

Y eso es lo que más miedo me da.

Porque significa que no es solo una costumbre.

Es algo más profundo.

Algo que sigue viviendo dentro de mí, aunque ahora haya luz, aunque haya momentos donde respiro mejor, aunque esté Ara.

Ara.

No he querido verla hoy.

Ha venido. Lo sé.

He visto la nota.

“Estoy aquí.”

Simple. Como siempre.

Pero no he ido.

No quería que me mirara y supiera.

Porque ella no es como los demás.

Ella sí ve.

Y no estoy lista para que vea esto.

Me he quedado en la habitación.

Sentada en la cama. Con las piernas recogidas.

Contando mentalmente. Restando. Corrigiendo.

Como si todo lo demás no importara.

Y en medio de ese silencio, ha aparecido otra cosa.

No la voz.

No el control.

Otra cosa peor.

La culpa.

Porque ayer estaba mejor.

Ayer podía respirar.

Ayer no me odiaba tanto.

Ayer pensé, aunque fuera un segundo, que quizás… podía salir de esto.

Y hoy…

esto.

¿Cómo se supone que se hace esto?

¿Cómo se mejora sin traicionarte?

¿Cómo dejas de ser la persona que has sido durante años sin sentir que estás perdiendo lo único que sabes controlar?

Creo que nunca lo había pensado así, pero…

esto también soy yo.

El dolor. El control. La voz. El miedo.

Si dejo todo eso atrás…

¿qué queda?

Esa es la parte que nadie explica.

Que sanar no es solo dejar de sufrir.

Es perder una versión de ti.

Aunque duela. Aunque fuera la que te estaba destruyendo.

A mediodía han llamado a la puerta.

No he contestado.

Han vuelto a llamar.

Más suave esta vez.

—Mía…

Ara.

He cerrado los ojos.

Muy fuerte.

—Sé que estás ahí —ha dicho.

Claro que lo sabía.

Siempre lo sabe.

No he abierto.

No porque no quisiera.

Sino porque no sabía cómo hacerlo sin romperme delante de ella.

Y hoy…

hoy no quería que nadie me recogiera.

Ni siquiera ella.

Después de un rato, se ha ido.

Sin insistir.

Sin enfadarse.

Sin decir nada más.

Y eso…

eso ha dolido más de lo que esperaba.

Porque una parte de mí quería que se quedara.

Que insistiera. Que empujara la puerta. Que no me dejara esconderme otra vez.

Pero otra parte…

la parte que hoy ha ganado…

solo quería desaparecer un rato más.

Esta tarde he vuelto al baño.

He evitado el espejo al principio.

Pero luego…

he mirado.

Y ahí estaba.

La misma de siempre.

Un poco más cansada. Un poco más frágil.

Pero no completamente perdida.

Y por primera vez en medio de una recaída, he pensado algo distinto:

"No quiero volver del todo ahí."

No lo he dicho en voz alta.

No ha sido fuerte.

No ha sido valiente.

Pero estaba.

Y quizás eso…

aunque hoy haya fallado, aunque haya vuelto a contar, aunque haya evitado a quien más me sostiene…

quizás eso también importa.

Porque antes, cuando caía, me quedaba.

Ahora no lo tengo tan claro.

Y tal vez la diferencia no está en no caer,

sino en empezar a preguntarte si quieres quedarte ahí.



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En el texto hay: historia amor, hospital, salud mental

Editado: 22.09.2026

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