¿soy una bully?

Capítulo 30: Mi amor

Después de aclarar los malentendidos, Nilin y Evelyn se detuvieron a charlar a solas al salir de la escuela.

—¿Nilin... eres mi novia? —preguntó bajando la mirada.

«¿Por qué pregunté eso? Lo arruiné todo».

—No quiero que vuelvas a llamarme por mi nombre, no quiero oír que me digas Nilin.

Evelyn alzó la mirada rápidamente.

—Oye, espera...

Nilin le tapó la boca con su dedo, antes que dijera algo.

—Shhh... No quiero que me llames por mi nombre. Quiero que me digas "Mi amor".

Evelyn abrió los ojos de una manera en la que jamás lo había hecho.

—¿M— mi... Amor?

—Si no quieres decirme así... —respondió, con una sonrisa pícara.

—Sí, sí quiero, pero. Eso significa.

—Sí, Evie, quiero ser tu novia.

Evelyn no pudo contener la sonrisa, sus mejillas se enrojecieron al instante.

—No sé qué decir.

—¿No me abrazarás?

Evelyn la abrazó lo más rápido que pudo, no dejaba que Nilin dudara ni un segundo.
Nilin soltó una risita al notar que Evelyn cumplía todos sus caprichitos.
Evelyn la miró a los ojos.

—Me será muy difícil estar sin ti los fines de semana y mañana ya es sábado.

—Tienes razón, ¿qué te parece si tenemos una cita el domingo?

—El día que quieras.

Nilin acercó su dedo a su oreja, esperando que Evelyn terminara la frase.

—M— mi amor —dijo Evelyn rápidamente.

—Eso quería oír.

Evelyn bajó la cabeza hacia su propio hombro, mientras se mordía los labios.

—Estás jugando conmigo —murmuró en tono juguetón.

Nilin se relamió al ver a Evelyn en su modo más tierno.

—Eres muy tierna, y voy a disfrutarte en todas tus etapas.

«Creo que eso sonó algo sucio».

Evelyn se puso completamente colorada.

—¿A dónde iremos el domingo? —preguntó cambiando el tema.

—Quiero que vayamos a una plaza, solo nosotras dos, bajo un árbol, observando el cielo.

Nilin la tomó de las manos y continuó:

—Quiero que charlemos más sobre nuestros gustos y pensamientos, ¿qué opinas, Evie? Quiero decir... Mi amor.

Evelyn continuaba sonrojada, escuchar que Nilin le diga mi amor, la dejaba aún más atontada.

—S—sí, sí, me... me gusta esa idea. Nos veremos el domingo en la plaza del centro.

Nilin asintió con la cabeza.

—De acuerdo, entonces nos vemos el domingo, a las 14 horas, en la plaza del centro.

—Está bien —respondió Evelyn.

Nilin comenzó a dar pequeños pasos alejándose.

—Nos vemos el domingo. Chaito, mi... Bebé.

Evelyn la vio alejarse, no pretendía irse hasta que ella se alejara del rango de su vista.

«¿Bebé?»




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.