¿soy una bully?

Capítulo 33: Muñequita

Evelyn se quedó paralizada al ver a Nilin a través de la ventanilla. Clara le dio un pequeño empujoncito para que reaccionara.

—¿Eve, ella es tu novia?

Evelyn asintió lentamente con la cabeza.

—Baja, no la hagas esperar —dijo Clara y le abrió la puerta.

Ella se bajó con la mirada en el suelo.

—Ho— hola —murmuró.

Nilin pudo notar lo nerviosa que estaba Evelyn, pero más le llamó la atención su apariencia. La ojeó de abajo hacia arriba como si no quisiera perderse ni un detalle.

—Hola, Evie, qué hermosa te ves, pareces una muñequita.

Evelyn la observó aunque se quedó callada, sabiendo que su madre aún estaba ahí.

«¿Una muñequita?»

Clara se bajó del auto notando lo aterrada que estaba Evelyn.

—No te olvides de tu regalo, lo dejaste en el asiento de atrás.

Evelyn estaba confundida. ¿De qué regalo hablaba? Había pasado tanto tiempo arreglándose y pensando en cómo la vería Nilin que jamás se le ocurrió comprarle un regalo.

Clara le volvió a repetir...

—Vamos, Eve, dale su regalo —mientras le señalaba la puerta trasera del auto.

Evelyn siguió sin entender nada y se acercó a abrir la puerta. Al abrirla notó que había un ramo de flores. Lo tomó y cerró la puerta, quedándose inmóvil observando el ramo. ¿Mamá lo había comprado?, se preguntaba.

Levantó la vista y le extendió el ramo a su novia.

—Para ti —dijo con una voz que apenas se oía.

Nilin sonrió y la abrazó inmediatamente al ver el gesto que había tenido con ella.

—Gracias... eres hermosa.

Clara sacó una cámara de su bolso y se acercó.

—A ver, niñas... quiero una foto de este lindo momento y las dejaré tranquilas.

«Mamá, por favor, ya vete».

Nilin la tomó de las manos y la llevó a un pequeño arbolito de la vereda. Le dio un beso en la mejilla a Evelyn y flexionó su pierna, levantándola hacia atrás.

Evelyn abrió los ojos al sentir los suaves y calentitos labios de Nilin sobre su mejilla.

¡Click!

¡Click!

—Otra más, niñas.

Nilin volvió a tomarla de las manos y Evelyn se giró, quedando frente a frente. Ambas se perdieron en sus miradas, como si de repente no existiera nada más en el mundo.

¡Click!

¡Click!

El flash las hizo volver a la realidad repentinamente.

—Bueno, chicas, las dejo solas, cuídense y no anden muy tarde en la calle.

Clara subió a su auto y se fue muy contenta al ver que Nilin parecía ser una hermosa persona.

Evelyn estaba completamente sonrojada, el eterno e incómodo momento al fin había terminado.

Nilin se quedó mirándola a los ojos, sonriéndole sin decir una sola palabra, tomándola de las manos.

—Nil... Es de— decir. M— mi, mi amor, l— lo sien— siento.

—No puedo dejar de verte, Evelyn, mi amor. Estás hermosa con ese vestido blanco y ese listoncito rojo.

—¿En— en serio?

—¿No te miraste al espejo? Eres preciosa.

—Me pasé toda la noche arreglándome para ti, tenía miedo de que no te gustara.

—¿Toda la noche? ¡Ay, mi amor! —dijo acariciando su mejilla—. Tienes las mejillas calentitas, eres una muñequita muy linda.

—No quiero llorar —dijo Evelyn mientras sus lágrimas recorrían las manos de Nilin en su mejilla.

—Está bien si lloras, te extrañé mucho.

—Yo también, es un infierno para mí estar lejos de ti, aunque sean solo cinco minutos.

Evelyn la abrazó muy fuerte por la cintura.

—No sabes cuánto deseaba verte, te amo.

Nilin la rodeó con sus brazos.

—Y yo a ti, mi muñequita. Quiero una copia de esas fotos, no es justo que solo tú las tengas.

—¿Qué? ¿Las quieres?

—Claro que las quiero.

—Sí, está bien, se las pediré para dártelas la próxima semana. Lo siento, no te dije lo hermosa que te veías, me quedé muda cuando me sorprendiste, te ves increíble.

—No te preocupes, te conozco bastante para saber lo tímida que eres.

—¿Tímida?

—Siempre creí que serías una chica dominante, y ahora que te conozco eres increíblemente tierna y dulce, eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

—¿Que yo soy lo mejor? Tú eres lo mejor que me ha pasado a mí, y no puedo creer que estés en mi vida. Yo siempre te vi a ti como una chica solitaria y tímida. Y jamás te vi intimidarte conmigo.

—¿Crees que jamás tuve miedo? ¿Sabes lo aterrada que estoy en este momento? Viniste hasta aquí, vestida así, tan hermosa, estoy más que aterrada.

—Lo siento, mi madre puede ser muy intensa a veces.

—Tu madre es mi persona favorita, por darme a mi muñequita.

Evelyn se sonrojó tanto que no podía mirarla a los ojos.

—Vayamos a la plaza, quiero comenzar nuestra cita allí —dijo Nilin.

Ambas se tomaron de las manos y comenzaron a caminar despacito.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.