Los Términos de Sofía
Sofía redactó la respuesta a Marcos con Valentina revisando cada palabra, cuidando que el tono sonara lo suficientemente cooperativo como para no despertar sospechas, pero lo suficientemente firme como para no parecer débil.
“Marcos: entiendo la posición del Consorcio. Estoy dispuesta a discutir una solución razonable, pero necesito hacerlo en persona, con la garantía de que hablo con quien realmente tiene autoridad para negociar los términos finales. No quiero pasar por intermediarios si al final la decisión depende de alguien más.”
—Es arriesgado —dijo Adrián, leyendo el mensaje antes de que Sofía lo enviara—. Si Marcos se siente amenazado por la pregunta, podría negarse a reunirse por completo.
—O podría confirmar exactamente lo que sospechamos —dijo Gabriel—, si responde con demasiada rapidez asegurando que él sí tiene toda la autoridad, cuando en realidad no la tiene.
La respuesta de Marcos llegó menos de dos horas después, más corta de lo esperado:
“Tengo autoridad suficiente para esta negociación. Reunión mañana, mediodía, en el restaurante de siempre. Ven sola, como la última vez.”
—"Ven sola, como la última vez" —repitió Valentina, con el ceño fruncido—. Eso confirma que sabe exactamente cómo operamos, incluyendo los detalles de la reunión anterior en Little Havana.
—Lo cual significa que probablemente ha estado vigilando de cerca cada movimiento que hemos hecho en los últimos meses —dijo Adrián, con la voz tensa.
Sofía sintió que el miedo se mezclaba con una determinación que no esperaba encontrar en sí misma después de todo lo vivido.
—Voy a ir —dijo—, pero esta vez con condiciones mejor definidas que la última.
—Necesitamos un plan más elaborado que solo agentes discretos en las mesas cercanas —dijo Valentina, ya pensando en voz alta—. Si Marcos sospecha algo, podría cancelar todo, o peor, podría ser una trampa desde el principio.
Esa noche, planificaron cada detalle con un cuidado meticuloso: la ubicación exacta de cada agente encubierto, un dispositivo de grabación mejor oculto que el anterior, una señal de emergencia clara si Sofía necesitaba ayuda inmediata, y una ruta de escape planeada con antelación en caso de que la reunión se volviera peligrosa.
—Hay algo más que quiero hacer —dijo Sofía, mientras revisaban los últimos detalles del plan—. Quiero llevar una pregunta específica que ponga a prueba exactamente cuánto sabe Marcos sobre la estructura completa del Consorcio.
—¿Cuál pregunta? —preguntó Gabriel.
Sofía se quedó pensativa un momento, formulando cuidadosamente las palabras que planeaba usar al día siguiente.
—Voy a preguntarle directamente sobre las otras familias que Alessandro mencionó —dijo—. Si realmente tiene tanta autoridad como afirma, debería poder nombrarlas sin dudar. Si no puede, sabremos que solo es una pieza más en un tablero mucho más grande.
Adrián le tomó la mano, con una mezcla de orgullo y preocupación que Sofía reconocía cada vez con más claridad como parte del amor que compartían.
—Mañana, entonces —dijo él—. Y esta vez, vamos a estar mucho mejor preparados que la primera vez que enfrentamos a alguien en ese mismo restaurante.
Editado: 18.09.2026