Te guardo rencor.
Por cada vez que me ilusionaste, por cada ocasión en que me quedé esperando una muestra de amor y terminé recibiendo excusas. Mientras yo rogaba por un poco de tu tiempo, a él se lo entregabas sin esfuerzo.
Dime algo.
Si nunca fui lo que buscabas, ¿por qué me hiciste creer que sí?
Me arrepiento de haber respondido aquel mensaje en marzo. Ojalá pudiera regresar el tiempo y dejarte esperando junto a tu coche. Habría preferido perder una noche que pasar meses recogiendo los pedazos de mi corazón.
Lo único que te pido ahora es que salgas de él.
Estoy cansado de decir "estoy bien" cuando la verdad es que me estoy rompiendo al ver que él jamás tuvo que suplicarte por amor.
Me hiciste creer que amar era difícil.
Y ahora entiendo que el problema nunca fue el amor.
Fue que nunca fuiste sincero conmigo.