Tú y yo

Capitulo 27

Asher Lesia

Han pasado varias citas estos días al igual que mis descansos se han acortado significativamente.

— Alteza, su madre lo cita para el almuerzo. — Suelta Reon mientras se acomoda con dedicación el saco de su traje nuevo.

— ¿Seguro? ¿No me puedo saltar la comida esta vez? — Ruego como si siempre se me olvidara que mi título tiene peso.

Aunque Reon niega con la cabeza con esa expresión que siempre me delata que hay algo que aun no esta listo para decirme, o como si hubiese realmente algo que siempre quiere decirme pero pareciera que su lengua se cortara cuando está a punto de articular hasta el mínimo silbido.

Dejo salir un suspiro pesado y lo acepto, levantándome con mis manos en unos puños que dejan mis dedos blanquecinos por la fuerza que ejerzo.

Reon me sigue como de costumbre pero permanece con la cabeza gacha, como es ahora una costumbre, porque parece que le pesa millones verme a los ojos.

Porque no soy el único que tiene un rostro exhausto e hinchado, el único que no lo denota de los dos soy yo por el maquillaje de todos los días pero él…al menos tiene un hombro al que apoyarse cuando llegue a casa.

Las puertas del comedor se abren con esa frialdad e incomodidad de siempre, creo que nunca me he sentido en casa después de la muerte de mi padre en estas paredes, solo es un sitio en el que habito por mi vida, título y trabajo.

Yo esfuerzo una sonrisa al ver a las chicas y busco sentarme cerca de la princesa Lily, al menos mi madre no me dirá nada porque hago lo que exactamente ella me dicta hacer: pasar tiempo con ellas.

— Cada día te ves mas desgastado, no me sorprendería encontrarte como un espíritu andante en los pasillos por las noches alteza. — Susurra ella, con una pequeña risa medida.

Yo dejo salir también una risa y dejo caer mi espalda en el respaldo de la silla.

— Buen provecho. — Menciono cuando nos acercan el desayuno.

— Igual — Cantan todas en coro, incluso mi madre que me ve con una sonrisa cómplice como si estuviera pensando, que es claro que lo hace, que debo estar coqueteando con la princesa cuando es todo lo contrario.

Definitivamente me colgaría en un árbol si se enterara de como nos tratamos en realidad, incluso con la princesa Estefania, con la cual es claramente mas ruda que Lily, por lo cual nuestras charlas se convierten demasiado ligeras, como si estuviera realmente hablando con una buenisima amiga de confianza.

Hablando de ello me confesó que fue de su agrado una chica que vio en la fiesta y por lo que se fue Less, me pregunto cual será la perspectiva que tiene Less de ella.

La princesa Lily corta mis pensamientos y se apresura en recordarme que hoy tenemos una cita. Yo asiento con mi cabeza y me llevo a la boca el último sorbo de agua porque Reon ya me esta empezando a apresurar para más juntas de los proyectos de navidad.

— Permiso. — Me levanto con un sonido sordo y todas incluso Rubbie la cual no desea quedarse en silencio.

— Alteza, no se vaya, aún no ha platicado conmigo. — Yo me muerdo la lengua y me doy la vuelta para despedirme aunque no tendría que.

— Princesa Rubbie, le pido me disculpe, en serio. — Yo sigo — Pero tengo muchas juntas y accionistas que ver por lo que le pido que sea paciente hasta en nuestro próximo encuentro para hablar apropiadamente de lo que usted guste. Hasta entonces tengan un buen dia. — Acelero de mas mi paso hasta que estamos fuera del comedor.

Una vez estamos en el pasillo no puedo evitar sacar un suspiro de alivio.

— Realmente quería decirle algo, ya no lo soporto. — Yo dejo salir una pequeña risa mientras veo de reojo a Reon. — ¿Te imaginas si lo hubiera hecho? Ojala verle un pellizco de pena en su rostr— Aunque estoy cuchicheando esto, Reon me detiene, recordandome que ya no tenemos este tipo de relación.

— No es apropiado que usted se refiera de ese modo a la doncella Rubbie, alteza, alguien podría escucharlo y podrían surgir rumores.

— ¿Y que con ello? Sabes que los rumores del castillo se quedan aquí.

El niega con la cabeza.

— Eso lo sé, alteza — El toma aire — Los rumores podrían llegar a su madre, de ello no saldría nada bien.

Realmente se preocupa últimamente de lo que mi madre me pueda hacer pero a estas alturas yo ya sé que de mí no va a hacer más. Su pelea siempre será conmigo, haga, diga o piense, siempre querrá buscar un motivo para lanzarse contra mí.

-

La princesa Lily se sube al auto y yo la sigo, dejando mi primer bostezo una vez que cierran la puerta.

— ¿No cree que hubiese sido mejor que nos quedáramos en el prado para que usted durmiera con comodidad? — Ella me ve con atención, preocupada pero yo niego.

— Quiero que la conozcas…

— Oh claro — Ella menciona con ese tono cómplice, realmente es capaz de arrinconarse solo para dejarme con ella, por ello la traje también, porque le gusta presenciar esto, ella dice que es inspiración para sus poemas.

— ¿Cómo es el sitio?

— Vivo y es cálido. Se siente como un hogar.

— Hágame esa misma pregunta cuando lleguemos alteza.

Lily se la pasó el resto del viaje completamente perdida en las calles, observandolas con atención y a mi gente, la cual no dejo de nombrar.

Parejas, familias o incluso personas sacando a pasear a sus mascotas.

Me comento que su mascota favorita son los perros y que tiene muchos rescatados en casa, y cada uno tiene su cuidador y se pasean tranquilamente en su patio personal y un ala designada del castillo.

Es algo que se lo creo aunque no se limitó a solo contar porque empieza a enseñarme fotos de todos reunidos, por el momento son 30, realmente todos tenemos diferentes formas de ayudar y contribuir.

Yo tampoco me limite y le mostré fotos del orfanato y del grupo de infantes que pronto iré a visitar…solo cuatro días…ya pronto será la época favorita de papá.



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En el texto hay: #romance, #realezamoderna, #cafetería

Editado: 18.09.2026

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