Iban en el jeep lo más rápido que podían. Elisa le pedía a Camila que hiciera presión y lo vendó con otro pedazo de trapo, le hablaba que no se rindiera, que era un luchador, no toda su vida que llevó era de peleas callejeras, también había tranquilidad y paz y gente buena, dales una oportunidad.
— ¡Vamos Volcán, tú puedes!
Se apuraba Wanda. Llegaron a la veterinaria y se presentó y quería una habitación para ese perro. Salieron dos doctores y lo pusieron en la plancha y lo metieron a operación y unos enfermeros y en otro doctor bajaron a Rufus. Lloraban ellas. Wanda abrazando a Sultán y Camila a Pequeña Damita.
Elisa la llevaron a lavar la sangre y pidió que entrara solo a observar y darle ánimos a Volcán, después salió y entró con Rufus, estaba desmayado, le lastimó una costilla y le sacaron radiografías para saber si alguna costilla estaba rota o perforó algún órgano, el doctor le decía a Elisa pero ella también le dio opciones, así que no perforó nada, solo que estaba muy mayugado, le pusieron suero y lo vendaron y estaba sedado por el dolor.
Pasaron a verlo, lloraba Camila que era un perrito muy inteligente, que hacía falta Samantha. Le agarraban su patita, Pequeña Dama le levantaba con su trompa su patita y chillaba y con su patita de Pequeña Damita tocaba su pata de Rufus.
Salieron de la habitación. Lloraban y llamó Elisa por teléfono a Ana y a Jonathan, le contaba todo y que su esposo estaba con los demás en el bosque, ya iba la ayuda para ir a recogerlos. Colgó Elisa el teléfono de la pared.
El abogado entró y quería saber cómo estaban los perros y dónde estaban los demás. Le contó Wanda que estaban aún en el bosque, llamaron a la policía pero estaban ocupados con un oso que estuvo comiendo lo que sobró del evento y era un oso que se escapó de un zoológico y lo capturaron, lo sedaron, estaba muy dañado pero lo estaban atendiendo también y lo cuidaban para regresarlo a su hábitat. Así que en el caso de Verónica y Susana le llamó uno de sus hermanos y ellas huyeron, ya no estaban ahí en el pueblo. Iban a lanzar un llamado a todas las autoridades para detenerlas.
Rufus abrió los ojos y movió su patita, estaba muy débil, con oxígeno y suero. Los enfermeros le dieron la noticia que estaba mejorando. El doctor lo fue a revisar.
Volcán por otro lado salió bien de la operación, pero era reservado su recuperación, le pusieron suero, medicamento y sedado. Lo habían operado y fue exitosa, no hubo órganos perforados, tuvo suerte, lo cosieron pero estaba en observación.
Estaban tranquilas por esa parte, fueron las tres con los dos perritos al hotel a descansar, pero aún estaban preocupadas por los demás. Ya era noche, mandaron a la policía a rastrear la zona, pero iban a volver a regresar en la mañana, ya no se veía nada.
Mientras tanto todos ellos, Alfonso les dijo que tenían que hacer una fogata, por lo que se veía no iban a ir a buscarlos. Dijo Cleotilde:
— Está muy obscuro.
Dijo Alfonso:
— Tenemos que hacer una fogata y tratar de acampar, aún nos falta caminando como 5 horas a pie, dimos mucha vuelta y el pueblo está del otro lado.
Dijo Samantha:
— Tengo miedo.
Dijo Doña Candelaria:
— Nos cuidan y ahora sus nuevos amigos, ¿y si lo intentamos detective caminar para acercarnos lo más cerca posible sobre esta carretera? Somos cinco y cinco perros, ellos nos cuidan: Gala, Pirata, Java, Loba, Dragón.
Comenzaron a caminar sobre la carretera con una lámpara de pilas que llevaba el detective y comenzaron a caminar por la noche y se oían aullidos, pero los perros gruñían.
Editado: 27.09.2026