Después de la presentación, el vestíbulo se llenó de gente.
Marcos iba de un lado a otro, hablando con periodistas y felicitando a quienes habían participado en el evento. Valentina apenas escuchaba. Todavía tenía en los oídos el eco de la última nota.
—Estuvo bien —dijo Adrián a su lado.
Valentina lo miró.
—¿“Bien”?
—Muy bien.
—Eso está mejor.
Él sonrió.
—No quería que se te subiera a la cabeza.
—Qué considerado.
Un periodista se acercó antes de que pudieran continuar.
—Valentina, una pregunta.
Ella se volvió.
—Claro.
—La canción parece bastante personal. ¿Hay alguien en tu vida que la haya inspirado?
Valentina abrió la boca, pero no respondió inmediatamente.
Miró a Adrián por reflejo.
Fue apenas un segundo.
Suficiente.
El periodista también lo vio.
—¿Adrián?
—Las canciones siempre toman cosas de la vida —respondió él con tranquilidad.
—¿De la vida de quién?
Valentina soltó una pequeña risa.
—Qué insistentes son.
—Es parte del trabajo.
—Pues mi parte del trabajo es no contestar.
El periodista sonrió y se alejó.
Valentina esperó a que estuviera suficientemente lejos.
—Eso fue incómodo.
—Sí.
—¿Crees que notó que te miré?
—Probablemente.
Ella hizo una mueca.
—Genial.
Adrián se encogió de hombros.
—Podrías haber mirado a Marcos.
—No.
—¿Por qué?
Valentina lo miró.
—Porque estaba hablando con tres personas y me habría ignorado.
Adrián soltó una risa.
—Buen argumento.
Ella sonrió.
Por un momento permanecieron allí, uno junto al otro, observando a la gente.
Hasta que Valentina notó algo.
—Tienes la camisa manchada.
Adrián bajó la mirada.
Una pequeña mancha de café estaba cerca del puño.
—No la había visto.
—Ven.
Ella tomó una servilleta de una mesa y se acercó.
—No te muevas.
—No me estoy moviendo.
Valentina limpió cuidadosamente la mancha.
Estaban demasiado cerca.
Lo notó cuando levantó la mirada.
Adrián también.
Ninguno dijo nada.
Ella bajó la mano.
—Ya está.
—Gracias.
—De nada.
Valentina retrocedió un paso.
—Puedes respirar.
Adrián sonrió.
—Estaba respirando.
—Parecía que no.
—Tú tampoco.
Ella negó con la cabeza, divertida.
—Eres imposible.
—Eso me han dicho.
Antes de que pudiera responder, Clara apareció nuevamente.
—Adrián.
Él se volvió.
—Clara.
—Quería felicitarte. La presentación estuvo muy bien.
—Gracias.
Clara miró a Valentina.
—A los dos.
—Gracias —respondió ella.
Hubo un pequeño silencio.
—¿Vas a quedarte a la recepción? —preguntó Clara.
—Un rato.
—Entonces nos vemos después.
Clara se alejó.
Valentina bebió un poco de agua.
—¿Te cae bien?
—Sí.
—Se nota.
Adrián la miró de reojo.
—¿Por qué preguntas?
—Por nada.
—Valentina.
—¿Qué?
—Estás haciendo esa cosa.
—¿Cuál?
—La de fingir que no te interesa algo que sí te interesa.
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• romance de desarrollo lento., • atracción progresiva., • diferencia de edad.
Editado: 03.10.2026