Entre Notas y Silencios

Cuando todos empiezan a mirar.

Valentina llegó al estudio con quince minutos de retraso.

No era mucho.

De hecho, comparado con los primeros días, podía considerarse puntual.

Pero aquella mañana había tenido una razón.

Había cambiado de ropa tres veces.

La primera opción le pareció demasiado informal.

La segunda demasiado pensada.

La tercera le gustaba, pero después de mirarse unos segundos en el espejo había decidido que parecía que estaba intentando gustarle a alguien.

Y eso le había molestado.

Porque no quería estar pensando en esas cosas.

No quería preguntarse si Adrián notaría su ropa.

No quería pensar en cómo la verían las cámaras.

Y, sobre todo, no quería preguntarse cómo se vería estando sentada a su lado mientras veinte personas intentaban averiguar si entre ellos ocurría algo.

Al final había elegido unos pantalones negros, una camiseta oscura y una chaqueta de cuero.

La de siempre.

La que hacía que Laura pusiera cara de preocupación cada vez que hablaban de imagen.

Entró al estudio.

Adrián ya estaba allí.

Como era habitual.

Estaba sentado frente al piano, leyendo unas hojas.

Cuando la vio, levantó la mirada.

—Buenos días.

—Buenos días.

Él miró el reloj.

—Hoy solo quince minutos.

—Estoy mejorando.

—Muchísimo.

Valentina dejó el bolso.

—¿Eso era sarcasmo?

—Un poco.

Ella sonrió.

Adrián señaló una taza sobre la mesa.

—Te traje café.

Valentina la tomó.

—¿Sin azúcar?

—Ya sabes.

Ella bebió un sorbo.

—Gracias.

Adrián volvió a las hojas.

—¿Dormiste?

—Más o menos.

—Yo tampoco.

Valentina lo miró.

—¿Por la entrevista?

—Por la canción.

Ella soltó una pequeña risa.

—Mentiroso.

Adrián levantó la vista.

—¿Cómo sabes?

—Porque la canción está casi terminada.

—Precisamente por eso.

Valentina se sentó junto a él.

—¿Qué hiciste?

Adrián le pasó una hoja.

—Escribí el puente.

Ella leyó.

Y si mañana cambia el camino,
si el miedo vuelve a llamar,
no te prometo quedarme siempre,
solo volver a elegirte hoy.

Valentina levantó lentamente la mirada.

—¿“Elegirte”?

—Sí.

—¿No habíamos dicho que la canción era sobre elegir quedarse?

—Sí.

—Eso suena más personal.

Adrián sostuvo su mirada.

—Quizá lo sea.

Valentina sintió esa pequeña incomodidad que últimamente aparecía cada vez que una canción parecía acercarse demasiado a ellos.

Dejó la hoja sobre el piano.

—No sé si quiero cantarla así.

—Podemos cambiarla.

—No.

—¿Entonces?

—Déjala.

Adrián asintió.

—Bien.

No dijeron nada más.

Hasta que la puerta se abrió.

Marcos apareció acompañado de Laura y dos personas del equipo de prensa.

—Tenemos que irnos.

Valentina miró el reloj.

—¿Ya?

—Sí.

—Pensé que la entrevista era a las once.

—Lo es.

—Son las nueve.

Laura sonrió.

—Hay maquillaje, fotos, pruebas de sonido y preparación.

Valentina puso cara de resignación.

—Qué maravilla.

Marcos miró su ropa.

—Me gusta.

Laura, en cambio, observó la chaqueta de cuero.

—Yo habría elegido algo un poco más...




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