Anahera
El viento tormentoso juega con mi vestido, enfurecido, como si mi caminar lo disgustara en gran escala.
La arena fría se cuela entre los dedos de mis pies, he escuchado pasos a mis espaldas pero no me atrevo a voltear y ver quien me ha seguido.
Lo admito, tengo miedo de ver quien es, de ver ese espejismo que me ha atormentado desde la tarde. He saboreado su muerte pero su presencia aún me hace temblar en las noches, pequeños recuerdos se cuelan entre el presente y el pasado.
Un pétalo vuela frente a mi, es algo oscuro aquí, pero la luz de la luna es suficiente hasta cierto punto, el pétalo es rojo, luego caen a mis pies como si su vida se terminará luego de esa pequeña danza. Un pétalo negro se levanta, como si el antes rojo vivo hubiera abandonado al pétalo sin ningún remordimiento.
El viento se hace cada vez más intenso, más frío e insoportable. Pero sigo avanzando con la arena colándose entre mis dedos, y solo entonces cunado las luces antes lejanas se hacen visible a solo dos pasos de distancia levanto mi vista, sonriendo ante lo que hay frente a mi, busco a mi alrededor un poco confundida al no encontrar a nadie aquí.
No hay nadie a mis espaldas, ni nadie detrás de la inmensa decoración de flores y luces. Algunos cuadros rodean el lugar, sus posiciones se dimensionan gracias a los dibujos que hay en ellos, algunos libros esparcidos en una de las esquinas formando una cascada con pétalos y flores marchitas.
Regalos con envolturas semi abiertas y un pequeño peluche de conejo, me acerco a las pinturas dejamos la arena por una manta suave de color opaco limpiando mis pies, la dimensión del espacio y los accesorios son un detalle magnífico. Algunas risas se escuchan lejanas, pero un ladrido a mis espaldas me hace reír. Aún con la intención de agarrar el cuadro, lo quito de su lugar en la pared, al girar mi cabeza medio centímetro Cronos se recuesta en su lugar, dónde por casualidad está Draven con una absurda capa negra y roja, y una gran cicatriz en su ojo bicolor más llamativo.
-Recuerdo haberte dicho que te disfrazaras.
-Jamas lo dijiste.
-¿No lo hice?
-No, lo recordaría.
Medio al darme vuelta por completo para admirar su absurdo disfraz. Algunas manchas rojas se esparcen por las solapas de su traje blanco, parece un listón tablero de ajedrez viviente el negro y el blanco hacen un contraste con su piel casi morena por el sol de los últimos días.
-¿Drácula no tenía colmillos? -me burló de él al ver que ha intentado replicar algún estilo parecido.
-¿Quien dijo que era él?
Se acerca cada vez más, sus párpados se entre cierra cuando retrocedo, dejo caer el cuadro, viendo la intensión de su acercamiento.
Una risa seca y llena de gracia sale de nuestras espaldas me giro para ver a un Ethan sonriente son un par de globos blancos, vestido de traje tan impecable como casi siempre. Detrás de el Cronos se mantenía en su posición de descanso.
Los gemelos llegaron detrás de el cada uno de la mano de Hendrick, Cristal llego sonriendo con un retrato en sus manos, mi hija tenia un gran potencial en la pintura y verla aquí frente a nosotros con un retrato de nosotros juntos como familia se sentía aun mejor de lo que puedo describirlo, mis emociones me dominan dejando salir la alegría del momento y lagrimas antiguas de noticias que aun duelen, los padres de Draven llegan un poco después sonriendo. Ethan se acerca mas a nosotros moviéndonos para dejarnos a Draven y a mi mirarnos unos frente al otro.
-Bien, henos reunidos de buena voluntad aquí, que conste que solo me quedo por los días de vacaciones y el viaje pagado, y no de mi bolsillo gracias al cielo -levanta las manos dejando ir los globos. Murmurando algo parecido a ¨mierda¨-. ¡Laina aun no, se me fueron sin contemplación!
-¿Que es esto? -susurro mas cerca de su pecho.
-Nuestra boda.
-¿No deberías haberme informado antes?
-Podría haberlo hecho, pero si la primera vez te obligue, cabe recalcar que en ningún momento opusiste resistencia, ¿Por que no hacerlo una segunda vez?
Responde simple, como si el hecho de montar todo esto no fuera un evento ya maravilloso, miro a mi cuñado, que desde el primer momento fue bueno conmigo y ayudándome cuando todo parecía perdido. aun conservo el álbum con varias copias proporcionadas por el mismo. las palabras salen rápido de su boca irreconocibles, y en realidad ninguna parece palabras verdaderas.
-¿Cuando se volvió padre?
-Hace aproximadamente diez minutos, se ordeno el mismo -sonríe un poco viendo a su hermano hacer de padre y montar una locura mas-. Creo que su colección de locuras ya esta completa.
-Familia con el derecho dado por la orden, declaro a esta pareja marido y mujer -con las palabras de Ethan miro a Draven, que antes de que yo reaccione ya esta sobre mis labios dejando a su hermano con las palabras en la boca.
Hay algo en la manera en la que me besa, suave, lento, casi como si quisiera que este momento durara para siempre. Este beso es como el que me dio la primera vez, es lento pero rudo con ese atisbo de tristeza y alegría. El aire se va lento, como si igual que nosotros quisiera que esto durara un poco mas. Pero antes de que salga el ultimo poco de aire el se aleja enmarcando mi rostro en sus manos
-La vida no es justa, маленький медвежонок. pero si quieres el maldito mundo a tus pies te lo ofrezco, ademas creo que decirte aguacatico una ultima vez es la mejor manera de empezar una nueva vida en familia.
Sonrió porque se que si hablo el llanto se va a desatar y aun me falta ver todo lo que esta noche me puede ofrece, agarro a Nat de la mano y a Cris de la otra para caminar a la orilla del mar siendo seguidas por su padre, hermano y la familia.
-¡Ya puedes dejarlos ir Laina!
El grito de Ethan me hace mirarlo, el se encoge de hombros y señala el cielo, instintivamente dirijo mi mirada hacia aya, figuras de fuegos artificiales se forman en el manto oscuro, y agradezco a aquello que me hizo encontrarme con el diablo en esa habitación, y que ha hecho que nos volvamos a casar una vez mas.
Editado: 01.10.2026