Maeva Montes tiene un objetivo: conquistar a Lucas Reith, el hombre de sus sueños. ¿El pequeño problema? Él no se fija en mujeres como ella… ¡pero necesita un chófer!
¿Y qué hace una mujer enamorada y con demasiadas neuronas haciendo cortocircuito? ¡Exacto! Se corta el cabello, se disfraza de hombre y se convierte en Alex, el nuevo chófer de Lucas.
Ahora tendrá que sobrevivir a corbatas, voces graves, baños masculinos y a un jefe que parece tener un doctorado en sacarle la paciencia.
Todo iba de maravilla hasta que Lucas comenzó a encariñarse demasiado con su nuevo chófer…
¡Y Maeva empezó a sospechar que conquistar a un hombre es mucho más fácil que evitar que descubra que eres una mujer!