Capítulo 28
Cassian Stone
Mis ojos se paseaban desinteresadamente por las cifras que se reflejaban en la pantalla sin prestarles ni un gramo de atención, frente a mí la nueva chica de marketing recién graduada que Lily contrató nos daba quizás su mejor presentación pero a decir verdad ni siquiera podía memorizar más de dos palabras de todo lo que ella decía, su voz es demasiado aguda y la forma en la que busca mi mirada y me sonríe solo me da jaqueca, y no pienso hablar de su aroma, es igual de irritante que ella, son momentos como estos en los que pienso en lo bien que sería tener a mi panterita de olores cítricos a mi lado todo el día, haría lo que fuera por hacer eso realidad. Mi mejilla seguía aplastada contra mi mano la cual sostenía todo el peso de mi cabeza, como si mi cuello tampoco hubiese querido prestar atención en este momento. Mis ojos, antes fijos en la presentación ahora escaneaban todo el lugar examinando cada uno del rostro de los presentes, del lado izquierdo de la mesa de juntas se encontraban mis socios y dos empleados mirando las cifras con orgullo, del lado derecho estaban unos empleados de Lily y la mencionada mirándome de forma fulminante como nunca lo había hecho antes, conocía perfectamente el origen de su enojo así que solo le ofrecí una sonrisa cordial y me obligué a concentrarme en la presentación, como si fuera posible.
-Los números no mienten, señor Stone. Actualmente las feromonas sintéticas “ALPHA-SYNTH” son un éxito rotundo! Gracias a que lanzamos el producto al mercado lo suficientemente a tiempo las ventas se han disparado como nunca antes, tantos clínicas como hospitales nos contactan para solicitarnos el producto, solo este mes las ventas han aumentado un 22% y las habitaciones de los hoteles que disponen de las feromonas sintéticas aumentaron un 15% por encima de la proyección anual. Gracias a sus ideas nos hemos consolidado oficialmente como los reyes del mercado farmacéutico para los cambiaformas y nos hemos mantenido como la cadena de hoteles número uno del estado.
De inmediato los aplausos llenaron la sala de juntas contagiando el ambiente de celebración y alegría, la chica terminó su presentación y comenzó a recibir varias felicitaciones por su trabajo a la vez que yo también las recibía por las grandes ventas. Todavía no se me olvidaba como toda esta misma gente me daba la espalda hace apenas unas semanas cuando tuve que solucionar todo yo solo, y ahora pretendían llevarse parte del crédito al parecer, que patético, pero por desgracia así funciona este mundo. Apenas asentía a todo lo que me decían, me sentía desconectado de la realidad en ese momento pero ciertamente mi mente ya estaba divagando más allá de las gráficas y los millones de dólares.
-Nos has sorprendido Cassian, creo que las palabras sobran en este momento pero aún así queremos decirte que dispones de todo nuestro apoyo, nos has enseñado que la farmacéutica se puede combinar con los hoteles y sobretodo a no rendirnos aunque el panorama no sea favorable. Incluso me hace mucho ruido ahora mismo la propuesta que mencionaste sobre las habitaciones anticelos con control hormonal. Crees que puedas llevarla a cabo próximamente?
Ni un músculo de mi cara se movió, pero mis palabras volaron más rápido que mis pensamientos.
-Por supuesto, y sino favoreceré las condiciones para que se cumpla mi palabra, es parte de mi biología.
-Entonces que así sea, señor Stone.
En cuanto la reunión quedó por terminada todos salimos de la sala de juntas, me despedí de cada uno de mis socios y empleados estrechándoles la mano frente al ascensor y entré en el mismo con la finalidad de llegar a mi oficina a cumplir con mi trabajo. En cuanto entré me tomé el tiempo de mirar unos segundos a través de la ventana el paisaje, mis ojos se enfocaban en los árboles, las nubes, las ruidosas calle y el viejo edificio de apartamentos que estaba cruzando la calle, a veces incluso sentía la mirada de alguien desde allí pero terminé desechando ese pensamiento al detectar un olor a madera y seguido de ello unos tacones resonando fuertemente por todo el pasillo, y yo que pensaba que hoy sería un día calmado. Lily entró muy enojada a mi oficina dejándome saber estruendosamente su presencia, juro que si la puerta no fuera de vidrio ella ya la hubiera azotado, incluso me miraba con más odio y arrogancia de lo que ya lo hacía antes.
-No puedo creer que hayas llegado tan lejos por una tontería como esa, Cassian. Cómo eres capaz de apuñalarme por la espalda de esa manera? A mí! Que soy tu socia, tu amiga, tu confidente, a mí que prácticamente estoy en tus manos. Dime, merezco esto? Merezco que mi familia sufra las pérdidas de una diferencia de opiniones entre tú y yo? Merezco que hayas decidido dejar a mi familia en bancarrota?
Su descargo emocional no me quitaba el sueño así que dejé que hablara y se quejara todo lo que quisiera mientras tomaba mi teléfono y deslizaba mi dedo por la pantalla. Entré en la aplicación de donde podía ver en tiempo real lo que grababan las nuevas cámaras instaladas en mi casa y busqué a mi mujer en cada una de ellas hasta que la encontré, su silueta estaba siendo captada por la cámara del vestíbulo principal mientras leía pacíficamente en el jardín de la casa, se ve tan hermosa. Los últimos días había sentido a mi esposa muy distante conmigo, como si algo la enojara y no quisiera hablarme pero tampoco contarme que es lo que la tiene reflexionando tanto y solo siguiera dándoles vueltas al asunto, así que con el afán de quizás vigilar más de cerca cada uno de sus movimientos mandé a colocar dichas cámaras por toda la casa, así al menos podré mirarla cada vez que la extrañe y tener la certeza de que todavía sigue conmigo. Mis dedos ampliaron la imagen lo suficiente como para que pudiera ver su respiración, todo parecía estar relativamente en orden y no parece haber notado todavía la existencia de las cámaras. Respiré aliviado por unos momentos hasta que mis instintos se dispararon al ver al jardinero regando las flores a menos de diez metros de ella, sentí a mi tigre gruñir por lo bajo así que me apresuré y le envié un mensaje al de seguridad: