Capítulo 29
Isis Ivanov de Stone
-Itris creo que ya es suficiente maquillaje. Podrías dejar mi rostro en paz?-me quejé.
-Solo son unos pequeños retoques más! Recuerda que las fotos que te tomes hoy quedarán de recuerdo por años en la familia y te aseguro que hasta tus hijos las verán, por tanto en mi presencia tu maquillaje tiene que estar impecable, tú solo asegúrate de lucir perfecta allá adentro.
Itris le dió unos últimos retoques al rubor de mis mejillas para luego proceder a tomar un gloss de su cartera y esparcir un poco en mis labios, creo que un día como hoy nada le parece suficiente.
-No quiero lucir como un payaso hoy. De acuerdo?
-Que exagerada eres, solo te estoy colocando un poco más para que nada ni nadie brille más que tú en ese salón-retrocedió un poco solo para ver su obra terminada con satisfacción-ahora sí, el maquillaje se ve bien, solo recuerda sonreír mucho al menos hoy.
Me di un vistazo en el espejo del auto y podía decir que efectivamente mi maquillaje lucia bien y hasta mejor que hace unos minutos, al menos me alegra no arrepentirme de que mi hermana me haya dado su ayuda sagrada con sus conocimientos en maquillaje, pero sigo pensando que se encuentra demasiado paranoica hoy. Mis ojos fueron directo a mi vestimenta hasta donde el espejo me lo permitía, la toga negra hacia que mi cabello y mis ojos grises resaltaran aún más con mis rasgos, incluso podía dar la sensación de cómo si estuviera mostrando el pelaje de mi pantera lo que me hacía sentir más poderosa.
-Bien, es hora de que te coloques las reliquias familiares. Lo único que conseguí de nuestra familia fue un reloj del abuelo y un collar de esmeralda de la abuela, son originales así que más te vale que los cuides!-me advirtió en un tono mandón.
-Para qué es esto?
-Había olvidado contártelo pero la madre de Cassian de alguna manera consiguió mi número y estuvo día y noche hablándome acerca de la importancia de las tradiciones de los cambiaformas en el día de la graduación, a tal punto que me hizo prometerle que las llevarías a cabo o sino vendría ella misma para asegurarse del asunto. Según lo que dijo es para atraer dinero, abundancia y honrar a nuestros ancestros, o algo así, como sea, sabes lo supersticiosa que puede llegar a ser, no creo que quieras contradecir a tu suegrita en esto-me habló Itris en un tono burlón.
Negué con la cabeza con gracia recordando lo quisquillosa que se vuelve Valeria cuando de tradiciones hablamos, aunque incluso decir la palabra “tradición” se sienta extraño para nosotras. Mientras Itris me ayudaba a colocarme el collar de esmeralda yo recordaba con claridad todas las tradiciones que tuve que seguir al pie de la letra en mi boda solo para que ella estuviera feliz, de lo contrario podría jurar que en cualquier momento se hubiera peleado con nosotros en medio de la fiesta. En cuanto terminé de colocarme el reloj del abuelo me surgió un pensamiento que no pude evitar expresarle a mi hermana.
-Se me hace extraño que hayas aceptado hacer algo como esto, tu y yo sabemos que mamá nunca nos enseñó las tradiciones de los cambiaformas pensando irónicamente que así seriamos menos “salvajes” y papá también las desconocía ya que la abuela era humana, incluso hoy es el día en el que desconocemos casi todas. Pero viéndolo en retrospectiva se siente como un deber que no cumplimos, por suerte Cassian es más liberal en ese aspecto aún si todavía no sabe de mi desconocimiento por las tradiciones de los cambiaformas.
-Y es precisamente por eso que justamente hoy deberías realizar al menos una enmendando el hecho de que las desconocemos, es un momento especial para ti y al menos nuestros ancestros bien sean animales o no merecen sentirse recordados. Es momento de honrar esta parte animal que vive en nosotras como las adultas que ya somos estando conscientes de que escogemos lo mejor para nosotras y que en nuestra libertad escogemos precisamente esto. De acuerdo? Ahora sonríele a la vida porque un futuro maravilloso te está esperando recibiendo ese título!
Sonreír no es una de mis más comunes cualidades así que solo le ofrecí una sonrisa forzada que no llego a mis ojos pero que por suerte la hizo reír, salimos del auto y lo primero que captaron mis ojos fue a mi precioso tigrecito con su traje impecable y su ceño fruncido mientras veía su teléfono, supongo que estará leyendo algunos asuntos de su empresa. Apenas me acerqué hacia él no tardó en reconocer mi presencia y me acercó a su cuerpo rodeando mi cintura con uno de sus brazos.
-Te ves preciosísima hoy, casi que no quiero que entres allí así de hermosa.
Le di una risa corta y lo miré a los ojos casi desafiándolo.
-No puedes hacer eso, necesito ese título.
-Lo sé, es lo único que me detiene-me dió un beso corto y caminamos junto con Itris hacia el Salón Imperial en donde se llevaría a cabo mi graduación en unos minutos.
En cuanto cruzamos el umbral del sitio una mezcla de olores llegó hasta mi olfato recordándome la cantidad de gente que estaría aquí mezclada entre nosotros, el lugar tenía un olor a madera y pintura que dejaba saber la cantidad de años que poseía y lo valioso que era para el estado al haber servido tantos años al reino para sus actos más importantes, pero en definitiva lo que lo hacía aún más interesante es que es uno de los pocos lugares en los que todas las clases sociales se reúnen para un bien común. Tuve que inclinar mi cabeza hacia atrás para poder observar como los cristales que adornaban el techo hacían una forma específica simulando el escudo del reino, de por si el lugar era tan alto que las pisadas de cualquiera hacían un breve eco que se escondía entre las sombras, y hablando de sombras, aquí se podía observar cualquier tipo de poder político, y no es solo porque esta es la capital del reino. Desde gobernadores hasta ministros se encontraban presentes con sus sonrisas falsas y una frágil aura de superioridad, todos emocionados por poder apreciar hoy la graduación de sus propios hijos, la mayoría, por no decir todos, saludaban a Cassian como a un igual que es parte de su manada debido al poder que maneja mi esposo, sin embargo en mi caso solo me devolvían la mirada con desprecio como siempre lo han hecho, así que no me sorprendió pero definitivamente lo anotaría en mi lista mental.