La Soberanía De Las Almas

Prefacio

LA SOBERANÍA DE LAS ALMAS

Segunda parte de El Legado de las Almas

La guerra terminó.

El enemigo que convirtió sus vidas en un infierno ya no existe y, por primera vez, los jóvenes de Konoha descubren algo que durante demasiado tiempo pareció imposible: la paz.

Naruto vuelve a reír sin preguntarse quién será el próximo en morir. Boruto puede disfrutar de Mitsuki sin vivir esperando otra amenaza. Ren, Hanabi, Sasuke, Ino, Sakura, Neji y Mía comienzan a imaginar futuros que ya no están construidos alrededor de sobrevivir. Izan ha aceptado definitivamente todas las partes de su existencia y ahora lleva con orgullo un nombre que pertenece tanto a su presente como a aquello que alguna vez fue:

Izan Shinki Hyuuga Uchiha.

Incluso las bestias legendarias parecen haber comprendido que finalmente pueden descansar. Pero la paz dura poco. Una noche, sin previo aviso, miles de pantallas alrededor del mundo se apagan al mismo tiempo. Cuando vuelven a encenderse, solo muestran un símbolo. Un sol blanco. Y después aparece él. Nadie sabe su nombre.
Nadie conoce su rostro verdadero.
Nadie sabe dónde se encuentra.
Solo saben cómo quiere ser llamado.

WhiteSun.

El nombre basta para despertar viejas pesadillas. Pero el desconocido asegura que no tiene nada que ver con el hombre que murió. Incluso parece ofendido porque alguien más se atreviera a utilizar ese nombre. Y antes de desaparecer pronuncia uno solo.

BlackSun.

El misterioso hacker que durante años desafió organizaciones, gobiernos y redes clandestinas acaba de encontrar a alguien que parece conocerlo. O al menos eso cree. Porque WhiteSun está convencido de haber descubierto quién se esconde detrás de BlackSun.

Naruto Uzumaki.

Kawaki comprende inmediatamente que algo terrible acaba de comenzar. Sin embargo, el verdadero horror llega después.
WhiteSun no es otro hombre escondido detrás de ejércitos, científicos o seguidores. Posee dones. Conoce ninjutsu. Y lleva utilizándolos mucho antes de que Konoha comenzara a recuperar las antiguas artes ninja.

Cuando finalmente aparece ante ellos, Naruto descubre algo que creía imposible. Por primera vez existe alguien capaz de mirarlo de frente sin temerle. Alguien capaz de desafiar sus dones. Alguien que conoce secretos sobre las bestias legendarias que ni siquiera Kurama parece recordar. Y, sobre todo,
alguien más poderoso que él. El mundo entero presencia la caída de una certeza.

Naruto Uzumaki ya no es el ser más poderoso conocido. Pero WhiteSun no quiere matarlo. Quiere algo mucho más inquietante. Quiere demostrarle que está equivocado.
Mientras sus apariciones sacuden Internet y nadie consigue descubrir quién es, WhiteSun comienza a ganarse algo mucho más peligroso que un ejército, seguidores. Porque no todo lo que hace parece malvado. A veces salva. A veces protege. A veces revela verdades que nadie quería escuchar.

Y cuanto más intenta Konoha comprenderlo, más difícil resulta responder una pregunta aterradora:

¿Qué ocurrirá si el enemigo tiene razón en algunas cosas?

Pero WhiteSun también posee debilidades. Hay poderes que no consigue tocar. Ojos que parecen observar más allá de aquello que puede controlar. Sombras que se niegan a obedecerle. Arena de Hierro manejada por una sabiduría que pertenece a otro tiempo.

Y almas que comienzan a recordar demasiado. Sharingan. Byakugan.
Jōgan. El misterioso ojo de Kawaki.
Shikadai. Shinki. Mitsuki. Boruto. Nombres que WhiteSun no esperaba encontrar reunidos en una misma generación. Y cuando su interés finalmente se dirige hacia las bestias legendarias, Naruto comprende que ser superado ya no es lo que verdaderamente importa. Debe encontrar la manera de protegerlas.

Entonces alguien que debería estar muerto lo encuentra primero. En un lugar donde no existe el tiempo, una figura espera a Naruto. Un joven con un rostro que conoce demasiado bien.

Akira.

Y trae consigo algo que WhiteSun jamás contempló. No una nueva arma. No otra bestia. No una técnica perdida. Algo capaz de cambiar las reglas de la guerra.
Mientras WhiteSun busca a BlackSun sin comprender que su verdadero enemigo ha estado delante de él todo este tiempo, Naruto deberá descubrir hasta dónde puede llegar sin convertirse precisamente en aquello contra lo que lucha.

Porque esta vez no bastará con ser el más fuerte. No bastará con recuperar las técnicas del pasado. Y quizá ni siquiera baste con derrotar a WhiteSun. Hay algo mucho más grande escondido detrás de su aparición. Algo relacionado con los dones. Con las antiguas artes ninja.
Con las bestias legendarias. Y con un secreto que lleva demasiado tiempo esperando ser descubierto.

La primera historia reveló que algunas almas pueden sobrevivir al tiempo. La segunda planteará una pregunta mucho más peligrosa:

Si alguien posee poder suficiente para dominar un alma... ¿quién tiene derecho a detenerlo?

LA SOBERANÍA DE LAS ALMAS

La paz terminó. WhiteSun ha despertado. Y esta vez...

el Sol de Konoha no es el más poderoso.




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