La Soberanía De Las Almas

La fuerza que no pudiste apagar

WhiteSun no atacó al día siguiente.
No apareció frente a Konoha Élite.
No anuló ningún poder. No hubo sombras extrañas en los estacionamientos. No hubo presencias escondidas detrás de columnas. No hubo amenazas. Y precisamente por eso Shikamaru comenzó a preocuparse.

-Está demasiado tranquilo.

Eran las ocho y veintitrés de la mañana. Itachi levantó los ojos desde su escritorio.

-Han pasado dieciséis horas.

-Exactamente.

Deidara, sentado sobre el sofá con una taza de café entre las manos, los observó.

-¿Ahora nos preocupa que no ataque?

-Sí -respondieron Itachi y Shikamaru simultáneamente.

Deidara pestañeó.

-Qué grupo emocionalmente complejo.

El pequeño dragón negro, que descansaba sobre su hombro murmuró:

Podría buscarlo.

-No -respondió Itachi.

Podría encontrarlo.

-No.

Podría quemarlo.

-No.

Deidara acarició la cabeza de la diminuta criatura.

-Yo considero que la tercera opción tiene potencial.

Itachi lo miró.

-Tú tampoco.

-Ni siquiera estoy casado con libertad de expresión.

-Estás casado conmigo.

Deidara sonrió.

-Muchísimo mejor.

Kakashi dejó su café sobre la mesa.

-Volviendo al psicópata misterioso...

-Gracias -murmuró Shikamaru.

-Si dejó de atacar después de descubrir que Naruto cambió, quizá esté recalculando.

Akio negó lentamente.

-O encontró otra forma de atacarlo.

Daichi miró hacia la ventana.

-¿Cuál?

El teléfono de Deidara vibró.

Después el de Kakashi.

El de Akio.

El de Daichi.

El de Shikamaru.

Finalmente, el de Itachi.

Los seis se miraron.

Deidara sacó el suyo.

-Creo que acabamos de descubrirlo.

---

I. WhiteSun publica

A las ocho y veinticinco de la mañana, WhiteSun reapareció en Internet.

Una publicación.

Nada más.

Fondo completamente blanco.

Un sol del mismo color apenas delimitado por un borde gris.

Y debajo:

NARUTO UZUMAKI.

Internet se detuvo.

Después aparecieron las palabras.

«Durante meses me hablaron del hombre más poderoso del país.

Esperaba encontrar poder.

Encontré dependencia.

Le quité el fuego.

Le quité el agua.

Le quité el viento.

Le quité el rayo.

Le quité la telequinesis.

Le quité cada habilidad detrás de la cual podía esconderse.

¿Y qué quedó?

Un muchacho en el suelo esperando que otro viniera a salvarlo.

Ren tuvo que rescatarlo.

El hombre considerado más poderoso del país cayó cuando le quitaron sus juguetes.

Dime, BlackSun: ¿ese es tu héroe?

WhiteSun.»

Durante cuatro segundos...

no ocurrió nada.

Al quinto, el país explotó.

---

II. 5.º B

El teléfono de Boruto vibró.

Lo miró.

Su expresión desapareció.

Mitsuki lo notó inmediatamente.

-¿Qué pasa?

Boruto no respondió.

Izan levantó la cabeza.

Mía dejó de escribir.

Sakura miró a Boruto.

-¿Qué pasó?

Boruto dejó el teléfono sobre la mesa.

Naruto estaba dos pupitres delante.

-Nada.

Aquello fue suficiente para que Naruto girara.

-Boruto.

-Nada.

-Boruto.

-Dije que nada.

Naruto extendió una mano.

El teléfono salió flotando.

Boruto abrió mucho los ojos.

-¡Oye!

Naruto lo atrapó.

-Gracias.

-¡Eso es invasión de privacidad!

-Soy tu padre.

-¡TIENES DOS AÑOS MÁS QUE YO!

-Argumento rechazado.

Mitsuki levantó una mano.

-Estoy con Boruto.

Naruto desbloqueó la pantalla.

Se detuvo.

La sonrisa desapareció.

Sakura se levantó.

-Naruto...

Él leyó todo.

Una vez.

Dos.

Después dejó el teléfono sobre el pupitre.

Silencio.

Mía estaba furiosa.

-Hijo de...

Neji le tomó la mano.

-Mía.

-¡NO ME DIGAS MÍA!

-No dije nada más.

-¡PERO IBAS A DECIRLO!

Neji decidió sabiamente permanecer en silencio.

Sasuke tomó su teléfono.

Leyó.

Sus ojos se endurecieron.

-Está provocándote.

Naruto asintió.

-Sí.

Ino frunció el ceño.

-Quiere que respondas.

-Sí.

-Entonces responde.

-No.

Todos lo miraron.

Naruto recuperó el bolígrafo.

-No pienso hacerlo.

Boruto quedó desconcertado.

-¿Nada?

-Nada.

-¡Te llamó débil!

-Ya sé.

-¡Dijo que Ren tuvo que salvarte!

Naruto miró a Ren.

-Es verdad.

Ren parpadeó.

-Naruto...

-Me salvaste.

-Pero...

-Gracias.

Ren se quedó sin palabras.

Naruto volvió al cuaderno.

Boruto parecía personalmente ofendido por semejante tranquilidad.

-¡Dijo que tus poderes son juguetes!

Naruto:

-Eso es bastante estúpido.

-¡POR ESO TIENES QUE RESPONDER!

-No.

-¿Por qué?

Naruto levantó la mirada.

-Porque quiere que lo haga.

Silencio.

Incluso Boruto se calmó.

Naruto sonrió.

-Y porque sigo vivo.

Kurama apareció sobre su hombro.

-Excelente argumento.

Naruto acarició distraídamente una de sus colas.

-Si necesita Internet para convencer al país de que ganó...

Miró nuevamente el mensaje.

-...quizá no esté tan convencido él.

Sasuke sonrió.

-Ahí está.

Naruto arqueó una ceja.

-¿Quién?

-Naruto.

---

III. Internet decide perder la cabeza

En menos de veinte minutos, el nombre de Naruto era tendencia nacional.

Después internacional.

Había quienes consideraban que WhiteSun había demostrado una vulnerabilidad real.

Otros señalaban que Naruto había sobrevivido precisamente a un ataque diseñado específicamente para neutralizarlo.

Otros discutían sobre Ren.

Otros sobre Shikadai.

Otros sobre Kurama.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.