La Soberanía De Las Almas

La prueba

Shikamaru necesitó tres ataques, diecisiete grabaciones, dos pizarras y una noche prácticamente sin dormir para descubrir que habían estado interpretándolo todo mal.
WhiteSun no había intentado matar a Izan. Tampoco a Boruto.

Y, para el absoluto horror de Itachi, tampoco había intentado matar a Deidara. Había hecho algo mucho peor. Los había estado probando.

I. Tres ataques

A las siete y doce de la mañana, el despacho de dirección parecía el centro de operaciones de una guerra que oficialmente todavía no había comenzado. Había fotografías sobre el escritorio.
Capturas de cámaras. Horarios.
Distancias. Mapas de Konoha Élite.
Registros de los tres encuentros.
Shikamaru estaba de pie frente a una pizarra.

Itachi permanecía detrás del escritorio. Deidara estaba sentado sobre este. Kakashi bebía café. Akio y Daichi estudiaban las anotaciones.
Y el pequeño dragón negro descansaba sobre el hombro de Itachi. Shikamaru había escrito tres nombres:

IZAN

BORUTO

DEIDARA

Debajo había una lista.

-Repasemos -dijo.

Deidara suspiró.

-Otra vez.

-Sí.

-¿Cuántas?

-Hasta que encuentre algo.

-Podrías encontrar una cama.

-Deidara.

-Es una propuesta constructiva.

Itachi tomó suavemente al rubio por la cintura y lo apartó del escritorio.

-Déjalo trabajar.

Deidara terminó sentado sobre el brazo de la silla de Itachi.

-También puedo molestarlo desde aquí.

Shikamaru lo ignoró. Señaló el primer nombre.

-Izan. Primer encuentro. Estacionamiento. WhiteSun consigue neutralizar fuego y rayo.

Akio asintió.

-Pero no el Byakugan.

-Ni la Arena de Hierro.

Shikamaru escribió:

Fuego ×
Rayo ×
Byakugan ✓
Arena de Hierro ✓

Después señaló el segundo episodio.

-Izan y Boruto. Sector abandonado.

Escribió:

Fuego ×
Rayo ×
Agua ×
Viento ×

Debajo:

Sharingan ✓
Jōgan ✓
Arena de Hierro ✓

Kakashi dejó la taza.

-Y después Deidara.

Shikamaru asintió.

Telequinesis ×
Tierra ×
Poder mental ✓
Animación ✓

Itachi miró la pizarra. Aquello ya lo sabían. Sin embargo, Shikamaru no parecía interesado en las capacidades. Parecía interesado en otra cosa.

-¿Qué encontraste? -preguntó.

Shikamaru dejó el marcador.

-Tiempo.

Silencio.

-¿Qué?

-Revisé cuánto duró cada enfrentamiento.

Deidara perdió parte de su sonrisa.
Shikamaru señaló a Izan.

-Primer encuentro: WhiteSun se retira después de comprobar que puede anular dos de sus capacidades y que no consigue interferir con el Byakugan ni con la Arena de Hierro.

Pasó al segundo.

-Boruto e Izan: permanece más tiempo. Los obliga a utilizar diferentes poderes. Ataca. Cambia posiciones. Espera respuestas.

Daichi frunció el ceño.

-Está provocando activaciones.

Shikamaru lo miró.

-Exactamente.

La habitación quedó en silencio. Itachi comenzó a comprender. No le gustó.

-Deidara -dijo Shikamaru.

El rubio dejó de moverse.

-Cuando te encontró, ¿cuándo se retiró?

Deidara recordó. Su rostro perdió cualquier resto de diversión.

-Después de que utilicé el poder mental.

-No.

Shikamaru negó.

-No inmediatamente.

Deidara pensó. Entonces entendió.

-Después de Itachi.

Shikamaru asintió.

-Más exactamente, después de que Itachi activara el Sharingan y comprobara que podía detectarlo.

Itachi se quedó inmóvil. Kakashi dejó definitivamente el café. Akio murmuró:

-Dios.

Deidara miró la pizarra.

-No quería matarme - Nadie respondió - Podía hacerlo.

Itachi giró hacia él.

-No sabemos eso.

Shikamaru sí respondió.

-Probablemente.

Itachi lo fulminó con la mirada.

-Shikamaru.

-No voy a suavizarlo. Necesitamos entender qué está haciendo.

Se acercó a la pizarra.

-WhiteSun encontró a Izan solo.

Marcó un punto.

-No lo mató.

Otro.

-Encontró a Izan y Boruto aislados en un sector sin tránsito.

Otro.

-No los mató.

Finalmente:

-Encontró a Deidara solo en una salida lateral. Había anulado su telequinesis y su tierra.

Deidara tragó saliva. Shikamaru lo miró.

-Y tampoco lo mató.

Silencio. Itachi tomó la mano de Deidara. Esta vez el rubio no hizo ninguna broma. Shikamaru escribió una sola palabra debajo de los tres nombres.

PRUEBAS.

Kakashi habló muy bajo.

-Los estaba estudiando.

-Sí.

Akio miró los resultados.

-Está construyendo un inventario.

Daichi añadió:

-Qué puede apagar.

Kakashi:

-Qué no puede apagar.

Itachi:

-Qué puede detectar su presencia.

Shikamaru:

-Y probablemente cuánto esfuerzo necesita para interferir con cada capacidad.

Deidara observó fijamente la palabra.

-Entonces cuando se acercaba a mí...

Recordó la cuenta. Dieciocho metros. Quince. Doce. Diez. Se le heló la sangre.

-Quería saber hasta qué distancia podía rastrearlo mentalmente.

Shikamaru asintió. Deidara soltó una risa. Pero no había humor en ella.

-Hijo de...

Itachi apretó su mano. El dragón levantó la cabeza.

Puedo comérmelo.

Deidara lo miró.

-Gracias.

-No -dijo Itachi.

Era una propuesta.

-Rechazada.

Deidara acarició al dragón.

-Yo la tendré presente.

-Tú tampoco.

Shikamaru suspiró.

-¿Podemos concentrarnos en que un enemigo desconocido está confeccionando un mapa completo de nuestras capacidades?

Deidara levantó un dedo.

-Estoy concentrado. Puedo querer asesinarlo y concentrarme simultáneamente.

Kakashi:




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