El día comenzó como cualquier otro, la primera clase paso sin mucho que decir, pero al salir del aula noté que todos estaban mas activos en chat grupal de lo normal. Voltee a ver a Kenia, estaba confundida al igual que yo, ella reviso los mensaje y al terminar solo me dijo que lo ignorara, ya que era una discusión acerca de un tema de clase, mientras caminábamos hacia la cafetería me llegó por separado un mensaje de Sheccid.
Sheccid —Estoy en pastos.
Sabíamos lo que significaba, estaba con su nuevo ligue, no era la primera vez que mencionaba a este chico nuevo, pero al parecer esta vez las cosas estaban tomando un rumbo más serio.
—¿Quien te escribió? —me repreguntó Kenia con curiosidad
—Es solo Sheccid, creo que esta con su nuevo ligue del que no ha hablado.
Al escuchar eso a Kenia se le dibujo una sonrisa en el rostro.
—Vamos, quiero verlo.
Sonreí ante su entusiasmo
—Pero actuemos normal, no la vayamos a incomodar —respondí con una sonrisa.
—Eso es difícil con nosotras, pero prometo intentarlo.
Caminamos hacia pastos y desde lo lejos fue fácil ubicarla, estaba sentada en el césped junto a un chico alto de cabello negro, que parecía relajado y bastante atento a lo que Sheccid decía, mientras que ella tenía esa mirada cómplice y divertida que solo usa cuando está realmente interesada en alguien.
—¿Lo viste?, se ve que está guapo —Menciono Kenia mientras lo señalaba.
—Sí, pero no lo señales, ¡disimula!
Al llegar a donde estaban, intentamos acercarnos como si fuera una coincidencia, pero la verdad fue imposible que pasáramos desapercibidas, aunque intentamos actuar casuales, nuestras risas y miradas delataron nuestras verdaderas intenciones, no estuvimos mucho tiempo ya que teníamos clase, pero si estuvimos lo suficiente para conocerlo un poco, después de que nos fuimos los mensajes comenzaron a llegar.
Sheccid —Me lo incomodaron, tenían que actuar con naturalidad.
Kenia —Es que iba a estar difícil, ¡perdón!
Lia —¿Contexto?
Kenia —Es que Sheccid andaba con un liguesito en pastos y según íbamos a hacer como que de casualidad nos la encontrábamos.
Sheccid —Sí está guapo, ¿verdad?
Fernanda —Las menos disimuladas, definitivamente.
Sheccid —Después de que se fueron me cargó y me empezó a decir que estaba feliz de solo haberme venido a ver.
—¡Qué lindo!, yo quiero uno así.
Kenia —No como el mío, que a duras penas y nos vemos.
Fernanda —Yo paso, ahorita estoy soltera y soy feliz.
Sheccid —Qué bueno Fer, tú sí le sabes.
Kenia —Eso es cierto, sufres menos
Fernanda —En efecto.
Reí al leer los mensajes, Kenia como siempre, ponía el toque en cualquier situación, aunque no podía evitar quejarse de Mateo, todo parecía fluir, pero sabía que detrás de los comentarios sarcásticos de cada una, había algo de verdad. Mientras transcurría mi última clase, Kenia volvió a escribirme.
Kenia —Hoy Mateo se ve bien bonito y anda bien serio conmigo.
—¿Por qué?
Kenia —Es que solo lo vi en la mañana, me acerqué a saludarlo y súper serio, eso me hizo sentir bien feo, como que un día es súper cariñoso, me besa y todo, y al otro está súper seco.
Suspiré, era lo mismo que me pasaba pensé, mientras le respondía.
—Habla con él, no te quedes con la duda.
Kenia —Es que no quiero parecer intensa, pero siento que me está alejando.
No supe qué mas decir.
—Tienes que hablar con él.
En la salida me encontré con Mateo, lo salude y él se acerco a mi, intercambiamos unas palabras y cuando estaba por despedirme, propuso que nos fuéramos juntos caminando, dude en aceptar pero al final lo hice. Íbamos platicando cosas de la clase y de nuestros día, intente sacarle información de lo que sentía por Kenia, pero cada pregunta la evadía, a medio camino nos despedimos ya que el se iba a la casa de su amigo, en cuanto se alejo le mande mensaje a Kenia.
—Adivina con quien me vine caminando.
Kenia —¿Con Uziel?
—No.
Kenia —¿Con alguno de nuestros amigos?
—No.
Kenia —Me rindo.
—Con Mateo
Kenia —Omg, mañana quiero que me digas todos los detalles.
Más tarde, ya en mi casa, mientras revisaba mi celular, llegó otro mensaje suyo.
Kenia —Danna, te tengo un regalo, pero me tienes que ayudar con Mateo, jajaja
—Contexto, por favor.
Sin previo aviso, me llegó una foto la cual parecía que habían tomado el día del eclipse, en ella aparecía yo recostada en las piernas de Uziel, él tenía su mano en mi cabello, como si estuviera jugando distraídamente con él, era un momento que había borrado completamente de mi memoria.
—¿Qué?, ¿de donde sacaste eso
Kenia —Pero no digas que te la pasé, porque la pasaron a mí jajaja.
—Te juro que no, pero ¿quién fue?
Kenia —Fer.
Me quedé mirando la foto por un rato, no podía recordar ese momento con claridad.
—No me acuerdo de eso, jajaja.
Kenia —Jajajaja, pues ahí está.
—Jajaja.
Cerré la conversación, pero no podía dejar de mirar la imagen, había algo en la forma en que él parecía tan relajado conmigo que me desconcertaba, ¿había algo más detrás de esos gestos? ¿o solo era solo mi mente intentando encontrar señales donde no las había?, sus acciones me confundían y mucho más de lo que estaba dispuesta a admitir.
Por un momento, consideré hablarle a Kenia para contarle lo que había estado sucediendo con Uziel, pero algo me siguió deteniendo, solo guardé la foto en mi galería, aunque el resto del día lo pasé repasando esa imagen en mi mente.
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Editado: 01.10.2026