Amor&ciencias: entre átomos y estrellas

Capítulo 3

_"Evento del solsticio 1/3":

19 de junio.

STELLA SPENCER:
Después de una semana. El evento que tanto esperaba con los nervios de punta ya estaba a un día de realizarse.

Como su nombre lo anunciaba, resultaba ser un Acontecimiento Internacional que se realizaba cada verano. Era una competición entre las Universidades de Ciencias de diferentes países que se llevaba a cabo todos los 20 de junio.

Mi mirada en todo el viaje estaba centrada en analizar cada detalle del paisaje, hasta que el auto de Erick estacionó delante del hotel más cercano a la Sede donde sería el encuentro.

Ese hotel era como un sitio VIP creado para hospedar a todos los profesionales que participarían, así que claramente los gastos no corrían por nuestros bolsillos. Cortesía de la casa, supongo.

Julián me abrió la puerta del auto. Ayudándome a bajar, permitiendo que me aguantase de su brazo como si estuviéramos entrando a una elegante gala.

_Señorita Stella, siempre será un placer para mi cortejar a una bella dama.

Bromeó poniéndole picardía a su voz.

_Con esos encantos querido caballero, no habrá dama que lo resista.

Le seguí el juego mientras él dedicaba miradas y sonrisas a las trabajadoras.

En el poco tiempo que conocía a Julián, había notado que era muy popular entre las mujeres. Siempre estaba bromeando o ligando con ellas gracias a toda la labia que poseía. Sin embargo, conmigo y Lina pocas veces se atrevía a intentarlo.

Cuando nos adentramos lo suficiente me aparté de su brazo, provocando que el rubio al despedirse besara mi muñeca.

_Suficiente rubio, creerán que somos pareja.

Le murmuré entre leves risas.

El susodicho mostró su dentadura al sonreír ampliamente, marchándose a la recepción.

Al caer en cuenta del lugar tan elegante en el que estaba quedé impresionada ante todo el diseño y arquitectura a mi alrededor.

Dicho espacio del hotel era demasiado abarcador. Piso de mármol negro, paredes blancas y columnas griegas combinadas con detalles dorados. En el centro del salón, este se encontraba una fuente brotando agua con cuatro bancas alrededor. Para darle un toque más sofisticado al lugar, en el techo había una gran ventanilla circular de cristal con tono azul claro simulando a la noche con estrellas, dejando los rayos del Sol filtrarse.

Más adelante se encontraba una barra de bebidas alcohólicas y cerca de la entrada estaba la recepción con tres mujeres al servicio, las cuales coqueteaban y reían de forma descarada con Julián.

Seguí admirando el lugar de la misma manera, encaminando mis pasos hacia la fuente. Me senté en una de las bancas cuando comencé a inhalar el humo de un cigarro, el cual provocó que regresara de mi viaje astral.

Arrugué mis cejas mostrando una expresión de confusión e irritación, girando mi rostro para así encontrarme con la persona que fumaba.

Erick.

_Hace unos minutos tenías una expresión muy extraña-se dirigió a mí con neutralidad-

_¿Expresión extraña?-repetí sus palabras con cierta molestia-

_Supongo que solo admirabas el lugar-se encogió de hombros, restándole importancia-

_¿Acaso no crees que es hermoso?

Dejé a un lado mi actitud de estar siempre a la defensiva y le pregunté un poco más calmada.

_Relativamente, en comparación a la arquitectura de Italia no es nada-dio una calada a su cigarro, volviendo a restarle importancia-

Guardé silencio pensando en lo que había respondido. Yo nunca había visitado Italia, pero el pelinegro estaba en lo cierto puesto que ese país era poseedor de una imponente arquitectura y monumentos con diversos diseños.

_Julián nos llama.

Su voz volvió a hacer eco en mis sentidos, provocando que mirase hacia donde su mano apuntaba-

El pelinegro se levantó de su sitio y acto después seguí sus pasos con una amplia sonrisa dirigida al rubio,la cual causó que las mujeres de la recepción me lanzaran una mirada de recelo.

Estando frente a la habitación, dirigí mi mirada confusa al rubio pues solo tenía una tarjeta, Erick también parecía dudoso cuando se dirigió a él:

_Espera, ¿Es una sola habitación para los tres?-arqueó su ceja pasando la mano por el cabello-Menuda mierda.

_¿Cómo puede ser eso posible?-pestañé varias veces, alternando mi mirada con ambos-

_Tranquilos chicos, cada cual tendrá su espacio en la cama-respondió el rubio en su defensa notándose calmado-

_¡No! ¿Estás loco? No dormiré con ustedes-aseguré, cruzando los brazos-

_Calma preciosa, ninguno tiene intenciones de tocarte.

El pelinegro respondió con mal humor, quitándole la tarjeta a Julián para al fin abrir la puerta.

Arrugué mi nariz por su contesta y le miré de forma retorcida, cosa que ni siquiera notó al darme la espalda.

Entré a la habitación de última y me dirigí directamente al balcón, hice a un lado la puerta de corredera y me acerqué al borde para reposar mis manos en la baranda. Admiré el hermoso contraste de varios tonos azulados,con los rayos del sol en compañía del sonido de las gaviotas y las olas chocar.

Si hubiera sabido que me quedaría en un hotel, hubiese traído mi bikini.

_¿Quieres ir a la playa?-escuché la voz del rubio a mi espalda-

_No traje ropa para eso-sonreí de manera torpe-

_No hay problema, te compraremos uno nuevo.

Expresó amigable. Dándose la vuelta para mirar a Erick con una ceja alzada.

El susodicho blanqueó los ojos al entender la indirecta, levantándose de la cama para dirigirse a la puerta. Miré a Julián y este afirmó con la cabeza, comenzando a caminar los tres por el pasillo.

Al estar en el lobby nuevamente, nos encontrábamos a unos pasos de la tienda. El rubio parecía más emocionado que yo por el traje de baño, incluso en ocasiones nos apresuraba. Cosa que molestaba tanto a Erick como a mí.

Tengo miedo de lo que tendrá en mente ese ser perverso..



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Editado: 04.11.2026

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