Amor&ciencias: entre átomos y estrellas

Capítulo 46

_"Entre caníbales".

8 de abril.

STELLA SPENCER:

En la mañana del día posterior, después de desayunar subimos a la habitación para hablar con mi suegra por videollamada.

_¡Hola mi querer!¿Cómo está todo por allá, hija? Cuéntame todos los detalles-expresó con emoción, notándose una gran sonrisa en su rostro-

Emilia siempre había sido cariñosa conmigo desde que me conoció, se había ganado mi cariño a tal punto de considerarla como una figura maternal en mi vida.

Reí levemente, contagiada por su felicidad.

_Bien,bien, ayer salimos a una excursión en bote por los alrededores de la isla, también buceamos, esa fue mi parte favorita del día, vi muchos peces...¡incluso un pulpo y una medusa!¿Puedes creerlo? También habían aguas termales pero no me bañé en ellas, después almorzamos pizza y a la hora de volver al hotel nos perdimos-le conté con emoción, detalle por detalle-

_¡No me jodas!¡¿Cómo hicieron entonces para regresar!?-expresó entre carcajadas-

_Pues..Dios y ayuda sinceramente. A esa hora yo tenía el teléfono sin batería, Erick lo había dejado aquí en la habitación y el mapa estaba en griego.

_Madre mía, hija-comentó con sorpresa-¿Y Erick dónde está que ni se ha asomado?

_Estoy fumando en la terraza, pero de igual modo te escucho-le gritó el susodicho, asomando su cabeza por el umbral-

_Que remedio contigo-suspiró en desacuerdo-

_¿Y las demás señoritas de esa casa?-le pregunté con una sonrisa al ver que volteaba la cámara-

Al voltear la cámara se veía que estaban en la sala, la nona tenía una cerveza en la mano mientras veía una novela turca en el televisor, Aurora jugaba en el suelo con Amy, la cual ya no era tan niña puesto que había empezado en segundo de secundaria.

_¡Estoy pasándola de la hostia! Creo que debería mudarme para acá con un americano...¡Ese rubio amigo tuyo es muy guapo, qué no se me descuide la cobriza porque se lo robo!-exclamó la nona desde su sitio-

Erick volvió a asomarse por el umbral, dedicándome una mueca de desagrado, no podía creer lo que estaba escuchando. En cambio, yo comencé a reírme ante sus ocurrencias y las expresiones de su nieto.

Emilia se rió conmigo, negando con su cabeza.

_No le hagan caso, ya saben como es-le restó importancia y se levantó para acercarse a Aurora- Mira mi amor, quiénes están hablando con abuela.

Erick se acercó dando zancadas y quedó a mi lado para cuando Emilia mostró a Aurora en la cámara. La pequeña miró hacia el teléfono con intriga, y al ver nuestros rostros comenzó a señalarnos con un dedo índice.

_Mmmm...mmm...paaa...-de su boca salían sonidos que consistía en arrastrar consontes y la letra a-

_Mamá y papá-le decía su abuela-

De pronto, en su cara se formó un puchero, volviendo a señalar hacia nosotros:

_Paaaa...paaa. Papa.

Erick y yo intercambiamos miradas como algo automático. Yo no lo podía creer, y él tampoco. ¿Habíamos escuchado bien? Aurora había dicho su primera PALABRA. En el rostro de Erick apareció una sonrisa de orgullo mientras que yo me quedaba boquiabierta.

Papá. Había dicho papá como primera palabra.

_Dime muñequita, papá va dentro de unos días-le respondió con una suavidad que solo usaba con ella, con su niña-

_¡Esto es tan lindo, ha dicho su primera palabra!-celebró Amy, apareciendo también en la cámara-

_¿Stella?-me llamó mi suegra-

_Dale un minuto, todavía está procesando que ha dicho papá antes que mamá-le respondió Erick mientras que mi mirada se nublaba-

Estaba llorando de la felicidad, poco me importaba que hubiera dicho papá primero que mamá.

_Ay no...no llores por eso Stella, trata de verle el lado bueno-Emilia intentó consolarme-

_Lo siento por ti lunática, pero las niñas son de los padres-intentó molestarme y luego rodeó mi hombro con su brazo-

Negué levemente con mi cabeza, hundiéndola en su pecho.

_No es eso..solo..son lágrimas de felicidad-murmuré lo suficientemente alto como para que Emilia escuchara-

_Mi linda Stella,ya lo sabía. Tienes un corazón tan grande como para molestarte o indignarte con que Aurora haya dicho primero papá-reconoció, notándose conmovida por la escena-

_Gracias, Emilia, de verdad te agradezco mucho todo lo que has hecho por nosotros-le respondí ante el momento de sensibilidad-

_No agradezcas cariño, ustedes son mis hijos-señaló con una mirada acogedora, la cual estrujó mi corazón-

Ustedes.

Yo también estaba incluida.

Yo también era su hija.

☆

_¿Seguro qué es por aquí?-Erick me preguntó por quinta vez mientras manejaba un auto descapotable negro-

Habíamos rentado un auto para poder movernos por la ciudad sin estar caminando o necesitando de los servicios de una agencia de taxis.

_Que sí, ya he traducido el mapa y he puesto la ubicación en Google maps-protesté y puse a través de las bocinas una canción de Taylor Swift; Style-

Comencé a cantar a toda voz, haciendo como micrófono mi puño derecho. La brisa marina despeinaba mis cabellos recogidos en una trenza, dándome azotes en las mejillas a cada rato. A mi lado Erick fumaba con serenidad, evitando que inspirara el humo o que se me quedara impregnado el olor.

Mi mirada estaba fija en él mientras cantaba. Llevaba una camisa azul marino que se ajustaba a sus hombros y brazos musculados, traía las mangas subidas hasta los codos y sin abotonar al menos dos botones, puesto que veía brillar su cadena sobre el pecho descubierto.

Subí mi mirada devuelta a su rostro, para echarle un vistazo a su perfil: mandíbula marcada, nariz recta, cejas gruesas y rizos azabaches que caían sobre su frente. Revueltos por el sol. Sus facciones italianas habían sido bronceadas por el sol de Santorini, ya su piel no era tan pálida como antes.

_Más te vale que dejes de mirarme así-setenció dándome una mirada de reojo-



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Editado: 04.11.2026

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