_"Señal".
ERICK JONES:
_¿Crees qué ella pueda escucharnos ahora?-le pregunté en un susurro, observando su vientre-
Mi espalda estaba recostada al muro del balcón mientras la abrazaba por la espalda. Mis manos rodeaban su cintura hasta llegar a su vientre.
En la yema de mis dedos nacía un cosquilleo.
Quería acariar su vientre.
La noticia de que tendría una hija alivió mi corazón, puesto que no tendría que vivir la misma tortura que yo cuando era pequeño. Mi hija no tendría una vida miserable,y yo me encargaré de eso.
Las risas de Stella inundaron suavemente mis oídos. Sacándome de mis pensamientos.
_No lo sé, aún es muy pequeña-me respondió, apoyando su cabeza en mi pecho-
Inevitablemente el olor de su fragancia inundó mis sentidos.
_Solo espero que no padezca de locura como su madre-susurré en un tono burlesco-
_Cariño, eso es completamente genético-me siguió la corriente y no pude evitar sonreír-
_Ojalá no sea cierto.
A lo lejos escuché unos tacones resonar y una figura femenina se asomó por el umbral de la puerta. Se trataba de Lina.
_Finalmente los encuentro-habló alzando sus manos hacia el cielo, como queriendo decir: al fin-
_¿Ocurrió algo?-preguntó Stella-
_No, nada que ver-rió levemente la pelirroja y sus ojos se posaron en la caja blanca, la cual estaba abierta encima del muro-
Su mirada se llenó de felicidad y nos miró a ambos. Estaba apunto de explotar de la emoción y comenzar a gritar.
_¡Lo sabía!¡Ojo de loca no se equivoca!-gritó comenzando a saltar de la felicidad y se lanzó a abrazarnos- ¡Estoy muy feliz por ustedes!
_Nosotros también por ti y Julián-le respondió Stella-¿Te imaginas que también tengan una niña?
_No, mejor un varón para que esté con la Mini Stella-comentó con diversión, mirándome de reojo-
_De ninguna manera, tendremos serios problemas como eso suceda-setencié mirándola fulminante-
Ambas rieron a carcajadas, lo cual me irritó un poco más. No había ningún motivo para reírse en un momento tan serio como este.
_Vamos, hay que darles la noticia a los demás-sugirió con entusiasmo y se detuvo en seco- bueno, mejor mañana porque hoy no están muy cuerdos.
_Déjame adivinar, están más borrachos que una uva-hablé con sarcasmo, volteando mis ojos-
_Bingo-Lina golpeó mi hombro con la palma de su mano-
Nuestra amiga comenzó a caminar hacia el interior del salón. La mayoría de los invitados se habían marchado, solo quedábamos los mismos de siempre.
Violeta y Julián tenían cada uno una jarra de cerveza en las manos mientras John estaba parado a su lado con un silbato. Arthur estaba sentado, cabizbajo.
_Tres, dos,¡uno!-gritó John, comenzando a silbar con el instrumento-
Julián y Violeta empezaron a beber lo más rápido que podían. Eventualmente le ganó la rubia.
_¡Te volví a ganar!-gritó, levantándose de su asiento-
_Oigan..¿qué le pasa a Arthur?-preguntó Stella, mirándolo fijamente-
_¡Stella!-la saludó Violeta- Oh,¿Arthur? Nada, está meditando-habló restándole importancia-
Alcé mi ceja en su dirección.
_¿Meditando o se quedó dormido por la borrachera?-pregunté y la rubia me mandó a callar-
_Shhh, está meditando-me corrigió-
_Aquí ninguno está bolacho-añadió Julián, alzando otra jarra de cerveza-
_Julián..ya deberíamos irnos- Lina se acercó, aferrándose a su brazo-
__Señorita, no se me resbale y guarde su distancia-le dijo seriamente, cruzándose de brazos y volteando su rostro para no verla- hoy mismo me he casado.
Oprimí una carcajada. Mirando a Stella de reojo, la cual también quería estallar en risas.
_Exacto, te has casado conmigo-le respondió Lina, volteando sus ojos- Anda,vámonos.
Julián la observó fijamente, quedándose boquiabierto.
_Pues menudo golazo he metido.
_Y todo con nuestra asistencia-añadí-
Stella estalló entre risas sin poder seguir resistiendo.
_Anda Julián, es hora de dormir. Dile buenas noches a todos-continuó Lina, ayudándolo a caminar-
_Buenas noches-expresó obediente mientras sonreía con inocencia-
Luego de esa breve reunión, eventualmente tuve que acompañar a los borrachos que hacía llamar "amigos" hacia sus apartamentos.
Aunque no lo admitiera, literalmente siempre hacía el papel de taxista.
_¿Crees que puedas viajar en avión estando embarazada?-le pregunté, manejando de vuelta a casa-
A casa.
Que raro había sonado.
_Pienso que sí, mi embarazo no es de riesgo. De todos modos debo consultar nuevamente con mi doctora-respondió, acomodándose en el asiento del copiloto-
Asentí una vez, centrado en la carretera.
_¿Por qué?¿A dónde vamos?-volvió a hablar, esta vez en un tono curioso-
_Vamos de nuevo a España. Quiero darle la noticia a mi madre.
Desvié mi mirada hacia sus ojos, esperando su reacción. Su rostro se llenó de felicidad ante la noticia.
Sabía que amaba a mi madre.
_¡Genial! ¿Cuándo nos iremos?
_Cuando tú quieras, me da igual-me encogí de hombros, restándole importancia-
ESPAÑA-VALENCIA.
21 de julio.
Debía admitirlo, no esperaba que fuéramos a visitar a mi familia con tanta prontitud.
Al llegar, mi madre se encontraba regando los lirios que tenía en su jardín. Cuando nos vio bajar, sobre todo, cuando reparó en Stella comenzó a llorar de la alegría.
_¿Es niño o niña?-preguntó entre lágrimas mientras abrazaba a Stella-
_Niña-respondimos al unísono-
_Esa pequeña traerá mucha felicidada nuestra familia-mencionó con alegría- Nunca pensé volver a verlos tan rápido-confesó-
_¿Pronto? Pero si no nos vemos desde el año pasado-respondió Stella-
_Hija,para una madre que está adaptada a no ver a su hijo durante años. Esto es demasiado pronto-expresó mirándome con melancolía-