_"Entre aprendizajes y confesiones".
JULIÁN VILLINS:
_¿Qué es lo que están ocultando, que deben contarle a Erick?-pregunté seriamente,intercambiando miradas con Lina y Stella-
Ambas palidecieron ante mi inesperada llegada, al parecer no debía haber escuchado esa conversación. Stella inmediatamente comenzó a sudar frío, desplomándose en la silla, estaba sufriendo una fatiga.
_¡Dios mío, Julián ella se está desmayando!¡Rápido, hay que llevarla a la enfermería!-Lina exclamó alarmada mientras corría a socorrer a su amiga-
Automáticamente la obedecí, cargándola en mis brazos puesto que el estado de Stella no se veía muy agradable como para estar actuando. Corrimos por todo el pasillo, subí las escaleras hasta el tercer piso para llegar a la enfermería.
_¡Arthur, rápido, Stella necesita atención médica!- anunció Lina atrás de mi espalda puesto que yo estaba sin aliento-
La dejé descansar en una camilla, mientras me recuperaba del momento tan agitado que había pasado.
Arthue la atendió de inmediato, dándole un algodón con alcohol para que lo oliera mientras Lina le echaba fresco en el rostro con un abanico.
_¿Te sientes mejor? Revisaré la presión-le preguntó Arthur, observándola preocupado-
_En el almuerzo me tomé una limonada...con estos calores necesitaba refrescarme-le habló un poco débil y por alguna extraña razón sentí que mentía-
Arthur examinó su presión arterial y al mirar el dispositivo, negó con su cabeza.
_Todo está en orden por ese aspecto, al parecer el problema no fue la limonada-comentó aliviado-
Stella y Lina cruzaron miradas de complicidad por un momento tan corto que apenas pude notarlo. Sin embargo, conocía a la perfección esas miradas ya que eran las mismas que Erick y yo nos dedicamos cuando tenemos algún asunto entre manos.
_Ya me cansé de toda esta actuación, bajense del escenario o vayan a Hollywood a presentarse como actrices-expresé directo, cruzando mis brazos cuando las observaba fijamente-
_¿Qué?¿De qué hablas Julián?-preguntó Arthur mientras ellas volvían a poner caras de gato asustado-
_Ellas saben de lo que hablo, se traen algo entre manos que le están ocultando a Erick. Incluso puede que a nosotros-expresé un poco molesto-
_Tarde o temprano se sabrá, ahora no es el momento-habló Lina-
_¿Por qué no es el momento?-le cuestioné-Soy tu novio, no un extraño en el cual no puedes confiar.
_Es personal, Lina no tiene nada que ver en esto-Stella la defendió, mientras Lina bajaba la cabeza-
_Pero Erick, sí.
Le respondí con seriedad, mientras le dedicaba una mirada de desacuerdo. Ella me mantuvo la mirada, una postura firme y decidida. Stella rara vez bajaba la mirada ante alguien.
_En ese caso serían problemas de pareja, Julián-intervino Arthur, en son de paz-
_Estoy embarazada.
Stella habló de repente, directa y fría como una bala. La información impactó en mí como un golpe en el estómago, tan inesperado que a penas podía interiorizarlo. Lina la observó tan sorprendida que sus ojos parecían querer salirse. La enfermería fue inundada por un incómodo silencio el cual fue interrumpido por los aplausos de Arthur.
_Enhorabuena, me alegra saber que seremos tíos-le felicitó, dándole un pequeño abrazo-
_Solo quiero pedirles que no le cuenten a Erick, esto es algo que debo decirle personalmente-comentó en un suspiro-
_Julián, por favor, debes mantener el secreto-me pidió Lina, suplicando con la mirada-
Suspiré, dedicándoles una pequeña sonrisa.
_Ahora lo entiendo todo, pueden quedarse tranquilas-respondí mientras me arrodillaba delante de Stella para hablarle a su barriga, la cual aún no se notaba-
En el fondo de mi corazón, la noticia de que mi mejor amigo iba a ser padre contentó todo mi ser. Tal vez ya era hora de que la vida le enseñara a ser una persona con empatía y sentimientos.
_Hola pequeñito, quien te habla es tío Julián. Perdóname por haber tratado mal a tu madre y a tía hace unos minutos, es que el mal humor de tu padre es contagioso-le hablé, casi en un susurro-
Lina me observó con ternura mientras ella y Stella reían levemente. Arthur también sonreía al contemplar la escena.
_Ya sabes Lina, Julián hablará con tus bebés cuando estés embarazada- comentó Arthur, con ternura mientras el rostro de Lina enrojecía por completo-
Por mi mente pasó la imagen de como podrían ser mis futuros hijos con Lina. Si tuviéramos un niño desearía que fuera rubio como yo, pero con sus ojos y sus pecas, o si tuviéramos una niña, que su cabello fuera cobrizo como su madre y tuviera mis ojos. De cualquier modo, poco me importaba a quien tendrían mayor parecido, solo me importaba que ella quisiera ser la madre de mis hijos. Solo ella; solo con ella imaginaba mi futuro.
_Imagínate, está completamente loco-Lina se burló para disimular el hecho de que se había sonrojado-
Me levanté del suelo, cruzándome de brazos para mirarla con una ceja alzada.
_Expresó la más cuerda-continué la burla, lo cual hizo que volteara sus ojos sin humor-
Una semana después:
18 de mayo.
La puerta del departamento se abrió dándole paso a Lina tratando de recuperar el aliento, su pecho subía y abajaba en un vaivén agitado. Todos los presentes la miramos, expectantes.
_Ya han llegado noticias sobre el evento del solsticio-informó con emoción-
_¿Tan pronto? Normalmente dan la información dos semanas antes-cuestionó Rose, sorprendida-
_Exacto, no es muy normal que eso ocurra. Todavía falta una semana para que acabe mayo-añadió Erick, cruzando sus brazos-
_Esto se debe principalmente a la preparación que deben tener este año. No será un debate, será una exposición de nuevos descubrimientos que aportarán a la ciencia en el caso de Física cuántica y Astronomía-explicó a detalle-