Amor&ciencias: entre átomos y estrellas

Capítulo 38

_"Lenguaje de amor".

Dos semanas después.

19 de julio.

STELLA SPENCER:

Las aguas estaban bastantes tranquilas después de la despedida. Eventualmente Arthur y Julián se reconciliaron con Violeta y Lina. Los preparativos para la boda siguieron en marcha con tranquilidad, hasta hoy.

El día que tanto esperábamos, al fin había llegado.

19 de julio. Diecinueve era la sumatoria del cumpleaños de Lina y Julián.

15+4=19.

Todo estaba fríamente calculado por el matemático.

Actualmente estábamos Violeta y yo en la habitación donde Lina se estaba preparando. La ceremonia aún no había comenzado y ya tenía un pañuelo en mis manos, mojado de tantas lágrimas.

_Aún no me lo puedo creer, que alguna me pellizque-pidió, con emoción, mirándose en el espejo-

Movía sus manos cerca de sus ojos para ventilar el maquillaje y evitar que salieran las lágrimas.

Lucía hermosa en el vestido de novia. Era un vestido bastante elegante, como ella había deseado. Las mangas eran largas con encajes de estampado floral que relucían bajo las luces del salón, el escote era de corazón con el mismo estampado, el cual iba disminuyendo hasta desaparecer sutilmente. El peinado era recogido por completo, para que dejase resaltar sus ojos y sus pecas.

Violeta y yo le dimos un abrazo mientras mis lágrimas volvían a inundar mis ojos. Estaba tan feliz por ella que ni siquiera yo podía asimilarlo.

_Tenías razón-le susurré, tomando la pequeña caja que revelaba el sexo de mi bebé-

Me dedicó una mirada de confusión. Sus ojos verdes estaban más relucientes que nunca.

_¿Sobre qué?

_Al final si te ayudé a elegir el vestido de novia-le dediqué una sonrisa y ella rió levemente, con nerviosismo-

_¡Venga ya, Stella! Le vas a arruinar el maquillaje si la haces llorar-protestó Violeta, desde la puerta-Por cierto: ¿Qué es esa caja tan bonita?-preguntó, señalándola-

_Oh,bueno, es.. donde sabremos si será un mini Erick o una mini Stella-confesé y su reacción fue inmediata-

_¡¿Qué estás esperando?!¡Ábrela! -exclamó con emoción y negué levemente entre risas-

_Quiero que el primero en saberlo sea Erick, incluso antes que yo-informé y pude ver como formaba una pequeña o con sus labios-

_Es lo más justo-apoyó Lina, asintiendo con la cabeza-

_Bueno,ya tenemos que irnos-le informé dándoleun beso en su coronilla, saliendo rápidamente-

_¡Te vemos en el altar. Te queremos, linda!-le gritó Violeta cuando cerraba la puerta-

_¡Yo también las quiero!-nos gritó alegremente mientras Viol y yo nos dirigíamos al salón-

A mi lado, escuché un sollozo proveniente de la rubia. La miré con detenimiento, alzando una ceja.

_¿Qué? Tampoco he podido evitarlo-se quejó, poniéndose su máscara morada-Al menos estás máscaras nos cubren un poco.

Reí entre dientes y ambas tomamos los asientos vacíos que habían entre Erick y Arthur. Julián esperaba impaciente en el altar, varias veces se encontraba pasando su mano por el cabello, arreglando su corbata o suspirando.

Él vestía un traje completamente de blanco. Su máscara era de la misma tonalidad, con detalles en dorados.

El altar, situado frente a una inmensa ventana con cortinas bordadas en seda roja, estaba adornado con guirnaldas de tulipanes blancos. Un suave aroma a incienso floral llenaba el aire, acentuando la sensación de un momento mágico.

El ambiente era inundado por una música suave de jazz y las luces de los candelabros relucían en el suelo de mármol pulido. La decoración floral de las mesas consistía principalmente de rosas rojas y tulipanes blancos sobre las mesas tapizadas con manteles de encaje.

Observé a mi lado a Erick, el cual sostenía con firmeza mi mano. Su rostro estaba cubierto por una máscara negra con detalles en dorado, algunos mechones caían rebeldes en su frente. Mis fosas nasales eran llenas de su misteriosa fragancia, la cual, me enloquecía. Vestía completamente de traje y saco negro, su corbata era verde olivo; del mismo tono de mi vestido.

_¿A estas alturas todavía sigues babeando por mí, lunática?-su voz burlona me sacó de mis pensamientos-

Sonreí lentamente, no me sorprendía su comentario.

_Cada cual habla desde su experiencia-me encogí de hombros, volteando los ojos con diversión-

Erick negó, haciendo una breve pausa.

_¿Ese vestido no te aprieta el vientre, verdad?-preguntó mirando a su dirección-

_No, está perfecto así-negué, sonriéndole-

A lo lejos, la música comenzó a elevarse poco a poco, una melodía clásica que anunciaba la entrada de la novia. Todos los presentes giraron en dirección al otro extremo del salón, expectantes. La puerta se abrió para finalmente revelar a Lina.

Los encajes de su vestido resaltaban bajo la luz cálida, mientras su máscara blanca era adornada con pequeños cristales que brillaban como estrellas. Ocultaba parcialmente su rostro, dejando relucir su sonrisa de felicidad y sus ojos entre la máscara expresaban las emociones más puras.

Dirigí esta vez mi mirada hacia Julián, puesto que Lina no era la única protagonista de este momento. Moría por ver su reacción, la cual, no me defraudó.

Julián observaba a Lina fijamente, ella era todo lo que inundaba sus pupilas en ese momento. Llevó una mano a su boca, cubriendo esta ante el impacto de su belleza. Se había quedado embelesado mientras ella caminaba hacia él. De momento, bajó su cabeza, aún con la mano cubriendo su boca.

_Está llorando, lo conozco-me susurró Erick, el cual también lo observaba-

_Si tú reacción no es así, entonces no quiero nada-bromeé en un susurro, tratando de ocultar mi sonrisa-

Erick me observó de reojo, alzando una ceja.

_¿Estás dando por hecho que nos vamos a casar, lunática?-preguntó sarcástico, y por primera vez, había visto su sonrisa engrandecida-



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Editado: 04.11.2026

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