Generalmente en la administración, había una asistente social para todos los pacientes, con suerte dos, una persona en la puerta de entrada, y a veces, ni eso, algunos administrativos encargados sobre todo de las planillas de contabilidad o de cobrarle a los pacientes que pagan de forma privada, y los encargados de conseguir nuevos clientes y de tratar con los familiares.
Otro personal es el de la limpieza de los pasillos y los que trabajan en la cocina del hospital o sirven la comida en el comedor.
En cuanto a los doctores, pasan a mirar por ahí de forma muy esporádica. Las nurses son los doctores en la práctica. Los doctores tenían su horario repartido entre varias casas de alud y, supongo, tendrían algún turno en hospitales también.
En esencia, las pocas personas que efectivamente estaban trabajando con los pacientes estaban saturadas y no respondían a los llamados. Varias alarmas sonaban al mismo tiempo y por largo rato, enloqueciendome. Ellos venían un momento, las apagaban, y se volvían a ir. Eso era para que no fuera obvio para los que los controlaban cuánto tardaban en realidad en hacer lo que se precisaba.
Ni corta, ni perezosa, yo volvía a encender la de Doug. A veces, tenía que hacer eso varias veces, pero ni así lograba que atendieran a Doug.
Pero, en esencia, ni Richard, con su famosa vara, la que usaba para golpear el aire acondicionado y hacer bastante ruido, ni el hombre que gritaba HELP permanentemente y de forma desespreada, ni yo, con mi insistencia, lográbamos que nos hicieran caso.
Tampoco servía de nada quejarse. Todo les entraba por un oído y les salía por el otro. O prrometían mejoras pero no se cumpían. Nos decían que hoy fulanita había faltado, que menganita estaba bañando a la paciente de la habitación 203, que estaban esperando a que llegara Juan porque María había tenido una emergencia o que ella estaba en su descanso, cosas así.
Puras disculpas, aunque no dudo que fueran reales. Yo veía lo sobrecargados de trabajo que estaban sobre todo los asistentes. Los nurses estaban concentrados en su trabajo para no darle a Pedro la medicación de Juana, lo que sería una gran omisión y causa de demanda, despido, pérdida de su título, quién sabe qué más.
Los juicios probablemente serían no sólo a ellos sino también a las casa de salud. Generalmente eran empresas grandes que tenían casa de salud por todo EEUU. Había que agregar a sus costos, y esto sí no es culpa de ellos, los gastos legales por juicios que tenían en curso y aquellos por venir, y pagar seguros para cubrirse en caso de problemas.
Todos trabajaban mucho, yo lo notaba. Pero los pacientes estaban mal atendidos. Y yo me pregunto ¿por qué? ¿Quién ganaba con ese ahorro en personal y equipamiento?
Tal vez ni los managers. Probablemente, las corporaciones.
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Editado: 07.11.2026