Regreso A Villalebu

CAPITULO 3

“ ABRIENDO LAS ALAS “

Ella sacó un mapa

Lo extendió sobre la mesa

se podía leer Argentina ,

en letras grandes

Pero intervenido por

Recortes de diario pegados, anotaciones,

marcas en tinta

Un nombre resaltaba entre todos.

Nueva Patagonia.

—ahí es..… —murmuró

María Isabel la miró asintiendo

—Y eso es solo el principio

Se inclinó sobre el mapa, señalando hacia el sur.

—Está bajo Argentina… hasta San Martín

por lo menos

Después de eso…

¡estás en el aire, mamita !

Tamara frunció el ceño

—¿Cómo en el aire?

La respuesta fue seca.

—Si algo pasa… no esperes a la policía

En esos pueblos… ¡simplemente no los hay !

Silencio

Tamara asintió lentamente.

—Gracias… eso reconforta…

Enrolló el mapa

—Voy a preparar mi maleta

Se dio vuelta sin agregar nada más

María Isabel la observó en silencio

Y por primera vez…

sin entusiasmo

Sin energía

Solo con una duda que no había tenido antes

No sabía si había hecho bien

En la tarde

El pasaje estaba sobre la mesa

Destino: Bariloche

Tamara —o lo que quedaba de ella— lo miraba en silencio, mientras María Isabel terminaba de armar un bolso pequeño con cosas que insistía en agregar “por si acaso”

—Escúchame bien —dijo de pronto, sin mirarla—. alla no es como acá

Tamara levantó la vista

—Ya lo sé…

—No —la interrumpió—. No lo sabés

Se giró hacia ella, seria.

—Hasta Bariloche todo bien. Aeropuerto, gente, policía, controles… normal

Pero después…

Hizo una pausa

—Después empieza otra cosa

Tamara tragó saliva

—¿A qué te refieres?

María Isabel apoyó ambas manos sobre la mesa inclinándose apenas.

—A que allá… la ley es un adorno

Silencio

—Si pasa algo —continuó— no vayas a buscar ayuda como lo harías acá

Porque los que deberían ayudarte…

¡son los primeros en estar metidos !

Tamara frunció el ceño.

—¿Metidos… cómo?

La pelirroja soltó una risa seca

—Transa, querida.

Plata,Favores ,Silencio

Se acercó un poco más

—Policías que miran para otro lado

Autoridades que ni siquiera pisan esos pueblos

Y los pocos que están… ja..responden a otros intereses ..

tamara sintió un escalofrío

—Genial… cada vez suena mejor

—No te lo digo para asustarte —replicó—.

Te lo digo para que no seas ingenua

Tomó el pasaje y se lo puso en la mano

—Vos no vas como Tamara porque

Tamara no duraría ni dos días allá

La miró fijo

—Vos vas como José María

sea como sea será tu mejor defensa

no llames la atención

¡y averigua sin que lo noten !

Ese nombre volvió a caer entre ellas como algo definitivo.

Tamara asintió lentamente

—Vuelo a Bariloche… —murmuró— y después…

—Después te las arreglás —completó María Isabel—

Ahí empieza de verdad.

Tamara apretó el pasaje.

—Está bien…

Y por primera vez, no dudó.

María Isabel la observó unos segundos más.

Esta vez no sonrió.

—Solo una cosa más…

Tamara la miró

_¿ qué ?

—¡No confíes en nadie que tenga uniforme o que te diga que es autoridad de lo que sea !

La frase quedó flotando

Incómoda

pero real ..

Al día siguiente…

Enero ,18

El desayuno tenía sabor a despedida

Mate humeante

Magdalenas intactas por momentos

Y un silencio que ninguna quiso romper del todo.

La maleta estaba lista junto a la puerta

Un pequeño bolso cruzaba su hombro.

Nada de celulares ni de tecnología

Solo lo necesario… y una identidad prestada

—Averiguá bien dónde hay teléfono…

Si necesitás larga distancia, no te preocupes…

Llegás a Bariloche… buscás la terminal rural

a Nueva Patagonia… y de ahí el bus al pueblo…

Amiga… que Dios y sus santos te cuiden…

El abrazo fue largo

ella le dijo

—Tranquila… todo va a salir bien… —respondió , con una voz que ya no era completamente suya.

¡Vamos luego a Ezeiza por favor !

maria Isabel Antes de salir, la miró por última vez.

No era Tamara

No del todo

y ella en su fuero interno

al cruzar la puerta

—por ti Mamá… tía… primo…

voy por ustedes…

salió de esa casa

El taxi ya esperaba

El vuelo pasó rápido.

Demasiado ,aun todavía sentía el mareo

tras pasar la zona de embarque

el pasaje y la identificación resultaron

La azafata fue amable. Más de la cuenta

Un tipo cercano a su asiento murmuró.

—Che… no seas pavo, pedile el teléfono…

—Avivate, tarado…_ dijo otro

José María apenas sonrió tocandose los lentes

Todavía no sabía cómo habitar ese papel fuera

del cuarto de maria Isabel

Bariloche apareció fría

Distante

Mientras recogía su equipaje, recordó el siguiente paso

la terminal rural

preguntar

—Hola…

—¿Qué querés?_ una, mujer,atendio

—Busco la terminal rural…

—Pasillo sur… a una cuadra

Un hombre apareció de golpe.

—¿Quién es este boludo, paula ?

por favor deja de moverle

el culo a todos y vos papafrita ¡aléjate!

José María siguió caminando

Sin mirar atrás

"Al menos… sigo pareciendo un hombre."

La terminal rural era otra cosa.

Más áspera ,descuidada ,real

Buscó el destino

Ushuaia

Nueva Patagonia

Tomó aire y subió

El viaje fue largo

Nadie hablaba

Ni se miraban entre si

Eso le incomodó

"En Buenos Aires esto no es así…"

Extrañó a María Isabel

Su risa

Su forma de llenar el espacio

Aquí… todo era seco

Cerrado

a la hora y media

—Parada… Nueva Patagonia…

El corazón le golpeó el pecho.

Se puso de pie

“Va a salir bien…




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies.