“ DAÑOS COLATERALES”
Lo próximo que pasó fue, sencillamente,
una locura.
Primero llamó a Barcelona.
Y después a Buenos Aires
Pero el teléfono fue colgado apenas alcanzó a hablar
Nada particularmente raro tratándose
de su suegra.
Definitivamente él y la madre de Tamara jamás habían tenido una buena relación.
Y, francamente, aquello no parecía haber cambiado
en absoluto ni con su duelo reciente
Sin embargo, lo que acababa de ver en esas imágenes había terminado alterándolo demasiado como para quedarse quieto
Así que volvió directamente al computador
Y buscó el correo electrónico que Tamara le había enviado hacía dos semanas, donde mencionaba como referencia
a una amiga viviendo en Buenos Aires
Entonces empezó a escribir
intentando con todas sus fuerzas no sonar desesperado.
Ni muy alterado
Aunque por dentro ya sentía que algo estaba muy mal
Correo electrónico
Asunto
Necesito preguntarte algo sobre Tamara
Hola.
Perdona que te escriba así de repente, no sé si Tamara te comentó algo sobre mí. Soy Facundo, su novio en Montevideo.
Sé que probablemente esto te resulte extraño, pero estoy intentando comunicarme con ella desde hace semanas
y cada vez es más difícil saber cómo está realmente
Hoy vi unas imágenes de un evento en la gobernación
de Nueva Patagonia y me pareció reconocer a alguien muy cercano a ella. Tal vez estoy confundido, pero sinceramente me dejó bastante inquieto
No quiero causar problemas ni incomodarte. Solo necesito saber si Tamara está bien.
Aunque sea una línea. Aunque solo puedas decirme eso.
Te agradecería muchísimo cualquier respuesta
Facundo R.
se quedó mirando la pantalla pensando
un minuto antes si enviarlo o no
pero tecleo enter
y simplemente esperó
estar equivocado
no podía ser tanta casualidad
no podía existir alguien igual a su novia pero
en versión macho
¿ eso sería muy loco verdad?
Eran ya la una de la madrugada y no había llegado
ninguna respuesta
Al final decidió rendirse por esa noche
e irse a dormir.
Esperando, al menos, despertar con noticias mejores
Y por la mañana en Buenos Aires
María Isabel estaba oficialmente harta
tras desayunar apenas una hora después
Definitivamente ya no quería contestar ni una llamada más.
Desde que “Josecito” apareció en las noticias,
el teléfono y el computador prácticamente no habían dejado de sonar
Había sido una auténtica locura
Desde una actriz del teatro hasta la vecina de la casa contigua… todos parecían querer preguntar por
“su chico encantador”.
Y sinceramente aquello ya empezaba a aburrirla profundamente.
Por eso revisaba ahora mismo los correos con evidente fastidio… hasta que uno de ellos casi la hizo infartarse.
—Ay, carajo… es el novio. ¿Qué hago?
Murmuró aquello mirando fijamente la pantalla.
Porque sí.
El remitente coincidía con el nombre que Tamara le había mencionado alguna vez.
Y después de pensarlo varios segundos, terminó suspirando pesado antes de comenzar a responder.
Correo electrónico
Asunto
Re: Necesito preguntarte algo sobre Tamara
Facundo:
Soy María Isabel. Y sí, con Tamy somos amigas.
Lo último que sé es que anda en unos festivales allá por las provincias del sur. Es todo lo que sé realmente.
No hemos hablado demasiado estos días, así que tampoco puedo ayudarte mucho más.
Pero tranquilo vos está bien
De eso sí estoy segura
con cariño
María Isabel..
Después de enviarlo, ella se dejó caer contra el respaldo
de la silla
Y desde la noche anterior, sintió un pequeño remordimiento
Porque en realidad sí sabía más cosas.
Muchas más.
Pero también entendía perfectamente que aquel asunto ya estaba convirtiéndose en algo demasiado grande
De verdad creyó que aquello sería todo.
Que bastaría con responder el correo y seguir adelante
con su día
Pero cerca del mediodía tocaron a la puerta de la casa
Y María Isabel salió desde la cocina ya completamente
harta de todo
Del teléfono.
De los correos
De las preguntas.
Y especialmente de “Josecito” apareciendo en televisión como si fuera una estrella de cine accidental
_ que joda con estos chismosos que tengo acá..
Por eso abrió sin demasiada paciencia.
Pero apenas vio al hombre parado frente a ella se quedó
en silencio
—Hola… ¿María Isabel, verdad?
Era alto
su cabello de un rubio oscuro
con ojos verdes
Y sinceramente tenía tanta pinta de actor de telenovela
que por un segundo ella pensó que
se había equivocado de casa
Además llevaba una pequeña maleta en la mano, como si acabara de bajar directamente de un avión.
María Isabel lo miró de arriba abajo antes de responder, todavía desconcertada:
—¿Vos no vendes biblias, verdad?
El muchacho negó, apenas confundido por la pregunta.
—No… soy Facundo Reizze, novio de Tamara
¿Puedo pasar?
Y ahí sí María Isabel sintió que el problema acababa de crecer muchísimo más de lo que esperaba.
Aun así se hizo a un lado lentamente para dejarlo entrar
porque si se pondria peor
Rato después
Tras un nuevo mate, Facundo Reizze empezaba a hacer verdaderos esfuerzos por no perder
la paciencia frente a la nerviosa María Isabel
Porque la pelirroja hablaba y hablaba sin parar
Sobre su amistad con Tamara.
Sobre lo increíble que era como persona
Sobre lo talentosa
Lo divertida.
Lo intensa.
Y aunque Facundo intentaba ser amable, cada minuto
que pasaba sentía crecer más la angustia dentro suyo.
Así que finalmente terminó interrumpiéndola con bastante suavidad.