Regreso A Villalebu

CAPITULO 37

“ DAÑOS COLATERALES”

Lo próximo que pasó fue, sencillamente,

una locura.

Primero llamó a Barcelona.

Y después a Buenos Aires

Pero el teléfono fue colgado apenas alcanzó a hablar

Nada particularmente raro tratándose

de su suegra.

Definitivamente él y la madre de Tamara jamás habían tenido una buena relación.

Y, francamente, aquello no parecía haber cambiado

en absoluto ni con su duelo reciente

Sin embargo, lo que acababa de ver en esas imágenes había terminado alterándolo demasiado como para quedarse quieto

Así que volvió directamente al computador

Y buscó el correo electrónico que Tamara le había enviado hacía dos semanas, donde mencionaba como referencia

a una amiga viviendo en Buenos Aires

Entonces empezó a escribir

intentando con todas sus fuerzas no sonar desesperado.

Ni muy alterado

Aunque por dentro ya sentía que algo estaba muy mal

Correo electrónico

Asunto

Necesito preguntarte algo sobre Tamara

Hola.

Perdona que te escriba así de repente, no sé si Tamara te comentó algo sobre mí. Soy Facundo, su novio en Montevideo.

Sé que probablemente esto te resulte extraño, pero estoy intentando comunicarme con ella desde hace semanas

y cada vez es más difícil saber cómo está realmente

Hoy vi unas imágenes de un evento en la gobernación

de Nueva Patagonia y me pareció reconocer a alguien muy cercano a ella. Tal vez estoy confundido, pero sinceramente me dejó bastante inquieto

No quiero causar problemas ni incomodarte. Solo necesito saber si Tamara está bien.

Aunque sea una línea. Aunque solo puedas decirme eso.

Te agradecería muchísimo cualquier respuesta

Facundo R.

se quedó mirando la pantalla pensando

un minuto antes si enviarlo o no

pero tecleo enter

y simplemente esperó

estar equivocado

no podía ser tanta casualidad

no podía existir alguien igual a su novia pero

en versión macho

¿ eso sería muy loco verdad?

Eran ya la una de la madrugada y no había llegado

ninguna respuesta

Al final decidió rendirse por esa noche

e irse a dormir.

Esperando, al menos, despertar con noticias mejores

Y por la mañana en Buenos Aires

María Isabel estaba oficialmente harta

tras desayunar apenas una hora después

Definitivamente ya no quería contestar ni una llamada más.

Desde que “Josecito” apareció en las noticias,

el teléfono y el computador prácticamente no habían dejado de sonar

Había sido una auténtica locura

Desde una actriz del teatro hasta la vecina de la casa contigua… todos parecían querer preguntar por

“su chico encantador”.

Y sinceramente aquello ya empezaba a aburrirla profundamente.

Por eso revisaba ahora mismo los correos con evidente fastidio… hasta que uno de ellos casi la hizo infartarse.

—Ay, carajo… es el novio. ¿Qué hago?

Murmuró aquello mirando fijamente la pantalla.

Porque sí.

El remitente coincidía con el nombre que Tamara le había mencionado alguna vez.

Y después de pensarlo varios segundos, terminó suspirando pesado antes de comenzar a responder.

Correo electrónico

Asunto

Re: Necesito preguntarte algo sobre Tamara

Facundo:

Soy María Isabel. Y sí, con Tamy somos amigas.

Lo último que sé es que anda en unos festivales allá por las provincias del sur. Es todo lo que sé realmente.

No hemos hablado demasiado estos días, así que tampoco puedo ayudarte mucho más.

Pero tranquilo vos está bien

De eso sí estoy segura

con cariño

María Isabel..

Después de enviarlo, ella se dejó caer contra el respaldo

de la silla

Y desde la noche anterior, sintió un pequeño remordimiento

Porque en realidad sí sabía más cosas.

Muchas más.

Pero también entendía perfectamente que aquel asunto ya estaba convirtiéndose en algo demasiado grande

De verdad creyó que aquello sería todo.

Que bastaría con responder el correo y seguir adelante

con su día

Pero cerca del mediodía tocaron a la puerta de la casa

Y María Isabel salió desde la cocina ya completamente

harta de todo

Del teléfono.

De los correos

De las preguntas.

Y especialmente de “Josecito” apareciendo en televisión como si fuera una estrella de cine accidental

_ que joda con estos chismosos que tengo acá..

Por eso abrió sin demasiada paciencia.

Pero apenas vio al hombre parado frente a ella se quedó

en silencio

—Hola… ¿María Isabel, verdad?

Era alto

su cabello de un rubio oscuro

con ojos verdes

Y sinceramente tenía tanta pinta de actor de telenovela

que por un segundo ella pensó que

se había equivocado de casa

Además llevaba una pequeña maleta en la mano, como si acabara de bajar directamente de un avión.

María Isabel lo miró de arriba abajo antes de responder, todavía desconcertada:

—¿Vos no vendes biblias, verdad?

El muchacho negó, apenas confundido por la pregunta.

—No… soy Facundo Reizze, novio de Tamara

¿Puedo pasar?

Y ahí sí María Isabel sintió que el problema acababa de crecer muchísimo más de lo que esperaba.

Aun así se hizo a un lado lentamente para dejarlo entrar

porque si se pondria peor

Rato después

Tras un nuevo mate, Facundo Reizze empezaba a hacer verdaderos esfuerzos por no perder

la paciencia frente a la nerviosa María Isabel

Porque la pelirroja hablaba y hablaba sin parar

Sobre su amistad con Tamara.

Sobre lo increíble que era como persona

Sobre lo talentosa

Lo divertida.

Lo intensa.

Y aunque Facundo intentaba ser amable, cada minuto

que pasaba sentía crecer más la angustia dentro suyo.

Así que finalmente terminó interrumpiéndola con bastante suavidad.




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