“EL FORASTERO HA LLEGADO
¡AL PUEBLO !
Mirza sonrió, aliviada
tomando su brazo
Ricardo no
José María… tampoco
sujetando la maleta y el rostro
sin mayor expresión
Porque en ese momento lo entendió
No había sido recibido
Había sido… aceptado
Y no era lo mismo
Mirza lo llevó al interior de la casa
Ricardo y Antonio guardaron silencio, pero el recelo era evidente
Aunque, en realidad… quien más lo sentía
era Antonio.
José María se encontró dentro de una casa detenida
en el tiempo
De esas que parecían no haber cambiado desde los años ochenta… o noventa
Libros…muchos
Apilados, abiertos, olvidados
Una radio vieja que apenas lograba atrapar alguna que otra emisora argentina entre interferencias
Y un cuadro…
Un matrimonio ,ambos de mirada firme
“Sus padres”, pensó
—Voy a traer algo para beber —dijo Mirza,
y desapareció en la cocina
El silencio cayó pesado
Antonio avanzó hasta su sillón, junto a la radio
tomó asiento sin dejar de observar
al recién llegado
Lo miraba como quien busca algo en la memoria…
una cosa que no terminaba de convencer del todo
Había un detalle que sí recordaba
El cabello oscuro.
Y los lentes
señaló
—Tu padre… sigue con sus temas a la vista, parece…
José María sintió el peso de la frase
Pero no dudó
—Bueno… algo de eso es cierto —respondió con una leve risa—. Supongo que resultó hereditario ..
dijo quitandolos y achicando los ojos
para enfocar
Una risa ligera
Natural
mal ensayada
En ese momento, Mirza regresó
—Ten, papá… José María…
Ambos agradecieron
José lo dejo a un lado
aquel vaso
Y entonces…
Viendo a Antonio apenas más relajado,
José María avanzó.
—Mi abuela … le envió una carta
Sacó el sobre de su bolso y se lo entregó.
Antonio lo tomó… sorprendido
—Vaya… no veía una carta de mi tía desde hace cuanto…
Se levantó y caminó hacia la ventana
La luz del exterior le dio de lleno mientras abría
el sobre
Y comenzó a leer
“Querido Antonio
Sé que hemos estado ausentes de tu vida
nos imaginamos que tu matrimonio siguió su curso…
y que decidiste quedarte alla
tu sobrino, José María, ha decidido pasar
un tiempo contigo
Quiere conocer las tierras de sus bisabuelos
en Sudamérica..
Te pido que lo recibas y lo guíes…
Últimamente anda con ideas algo…
confusas respecto a él y su futuro
Escríbeme cuando puedas, para saber si ya ha dejado
esas locas ideas…
con afecto
Tu tía Carla.Ruiz Oviedo de O.”
El silencio se volvió absoluto
Antonio terminó de leer
No bajó la carta de inmediato
Clavó su mirada en José María
Más fija
profunda
José María sostuvo el gesto
Sin moverse
Sin fallar
Un segundo más… y todo podía romperse
Pero entonces
Antonio dobló la carta con calma
—Bueno… —dijo finalmente—. Esto aclara todo
Una pausa.
—Por favor…¡ Sé bienvenido sobrino !
lo miró directo
José María sonrió
Había dado el primer paso
Había logrado llegar y no a cualquier parte
¡a la mismísima casa de los Oviedo !
_ven José..
ella le habló desde el pasillo
el llegó hasta la que sería su habitación
en aquella casa
Mirza terminaba de poner las cobijas
cuando él entró
_ permiso …
Sin decir mucho, se acercó a ayudarla
—Espero te guste estar acá… —dijo ella - sinceramente, todavía encuentro raro que hayas venido hasta aquí ..
No había juicio en su voz
Solo curiosidad
Él entonces la observó
Se veía tranquila sincera , sin dobleces
La vio acomodar las almohadas y luego girarse hacia él, casi con un tono maternal.
—Te recomiendo no abrir las ventanas
en la noche o los zancudos no te van a dejar dormir…
¡Esta es la mejor época para ellos !
José María sonrió apenas
pensando
"Creo que eso sería lo menos malo que me podría
pasar acá …"
—Supongo que no has comido —continuó ella Ven a la cocina, te serviré almuerzo
Él asintió…
pero no la siguió de inmediato
Se quedó sentado en la cama
Miró alrededor
"¿Cómo pudo mi madre vivir aquí veinte años…
y peor ahora querer volver?"
negó con la cabeza mientras
Guardaba la maleta bajo la cama con cuidado.
Y luego salió
En la sala, Antonio releía la carta
Pensativo
No era desconfianza…o si quizás
Pero algo no le dejaba tranquilo según su lógica
Ese muchacho ¿por qué vendría hasta acá ?
y las respuestas podían ser solo dos
estaba escapando de algo vergonzoso
o quizás de algo peor
Y su primo Carlos …
había pensado en ese lugar olvidado
para esconderlo
En él… para vigilarlo
se llevó la mano al mentón
mientras guardaba el papel
—¿Padrino… ¿Estás bien?
Ricardo apareció
Antonio lo miró
Siempre le sorprendía lo grande que estaba
Solo le faltaba una cosa
madurar.
—Vas a tener que estar cerca de él —dijo _Orientarlo… quizás escucharlo
—Yo no quiero cuidarlo —respondió Ricardo
sin dudar—además . ¡No me gusta !
Sus ojos se endurecieron
Antonio no discutió
—No voy a repetirlo y por favor tráeme un té…
¡quiero leer otro rato !
Ricardo se fue sin decir más
En la cocina…
José María miraba el plato frente a él
con curiosidad
—Está bueno… ¿qué es?
preguntó
Mirza rió
—Charquicán. Y no sé cómo lo harás, pero acá no vas
a encontrar lo que comes en España
Él rió con ganas mientras decia
—En la vida todo es enseñanza… algún día escribiré mis memorias y pondré