Regreso A Villalebu

CAPITULO 44

“ CÓMO UN SOL

..PERO EN AGOSTO”

José María se puso nervioso de inmediato

No sabía cómo explicarlo…

ni siquiera sabía por dónde empezar

La mente iba más rápido que las palabras

¿Qué hacía ahora?

Por un segundo pensó en decir la verdad

Contarlo todo

Soltarlo sin filtros

Pero otra vez llegaron los miedos

Las dudas y el temor

a las consecuencias

Y terminó ganando lo de siempre

el instinto de protegerse

tomó aire lentamente y le dijo , vencido

—Bien, pero… te lo voy a contar —dijo rápido -

Pero por favor no…

Se detuvo

Huerta lo estaba mirando

los ojos fijos, atento

serio

José María tragó saliva

—No se ..es una historia larga ..

Y entonces eligió lo más simple

O lo más cómodo en ese momento

Mentir

O más bien…

decir la verdad, pero acomodadandola

a su necesidad inmediata

Huerta se giró, buscó unas tazas y empezó a preparar mate con calma, como si ya supiera que venía

José María respiró hondo

Y comenzó

—Bueno era un favor… Minerva quería decirle a su padre que no podían decidir por ella, menos para casarla con Octavio Lineros .- una risita nerviosa

Hizo una pausa breve.

—Yo acepté. Lo peor fue que ese evento era con televisión

y la prensa encima… ese fue mi terrible error y una cagada

que no pude anticipar..

Se pasó una mano por el pelo, incómodo

—Porque esto salió dentro y fuera de Argentina…

Siguió hablando más rápido, como si necesitara llenar

el silencio.

—Antes de venir acá… tenía una chica… una relación… una amistad muy linda, casi un amor platónico diría yo…

pero ella encontró novio, uno uruguayo… bastante pesado él tipo ..

Huerta, que seguía sirviendo el mate sin mirarlo demasiado, soltó de pronto.

—Esa es tu amiga María Isabel, ¿verdad?

El movimiento de José María se detuvo en seco

Un segundo de silencio absoluto.

Y corto para poder mentir bien

José María dudó un segundo…

pero prefirió no profundizar en la pregunta

Tragó saliva y siguió, acomodando la historia como podía

—Bueno… para resumir, nuestra amistad se fue acabando.

La verdad es que el novio fue poniendo demasiadas trabas

¿tú sabes no ?

Huerta tenia ya listo el mate, escuchando en silencio, sin interrumpir.

José María continuó, cada vez más rápido, como si quisiera terminar antes de pensar en como explicarlo

—Nosotros hablábamos por correo electrónico y teléfono…

con eso de las computadoras de ahora

yo estaba terminando la universidad...hara un año ya ..

Hizo una pausa breve

—me dije Vendré a Buenos Aires a pelear

por ese amor , me pareció buena idea, pero mis papás se dieron cuenta y me enviaron acá para ver si… se me olvidaba el asunto ..

Se encogió apenas de hombros, incómodo

—Lo peor fue que hace dos semanas le envié un correo diciéndole que estaba acá. Solo fue saludar, lo prometo…

pero creo que al novio no le gustó nada

Miró hacia un lado, como si eso explicara todo.

—Y bueno… si eso ya fue malo, ¡verme en televisión tiene que haberle dado un enojo terrible !

Tomó aire

—Por eso vino hasta acá… y me encontró en la carretera

solo diré que tuvimos una charla larga ¡ y poco amistosa !

Huerta finalmente levantó la mirada

Lenta

Sin sorpresa exagerada

Solo observándolo

Como si estuviera juzgando cada palabra que acababa

de escuchar

Y el silencio que dejó después no fue cómodo

fue peor

se tocó un poco los lentes y pudo jurar qué

sintió la misma sensación

que cuando audicionó para ganar

un lugar en el grupo teatral de Barcelona

y veia a los maestros con esa misma cara

José María quiso cortar ahí

De verdad

Sintió que ya había dicho demasiado… o nada casi

Se movió incómodo, tomando aire como si fuera a levantarse

—Y creo que no vas a querer oír el resto… mejor voy donde el doctor Emiliano, nos ve…

Pero no alcanzó a ponerse de pie.

La voz de Huerta lo frenó en seco.

—Termina… Jesusito.

No fue un grito

Pero tampoco fue una sugerencia

Fue una orden

Firme

Sin espacio para improvisar algo más

José María lo miró con una mezcla de cansancio

y resignación.

—Bueno… ya no me mató, ¿qué eso no importa?

nos vemos huerta..¡ y te traere el libro en cuanto pueda !

Salió sin decir mucho más

escapando

Y Huerta se quedó ahí, de pie junto al mate todavía caliente, mirando el pasillo por donde acababa de irse.

Sin tragarse mucho esa historia

Porque había demasiadas cosas que no entendía

sólo se dijo

_ en que lio andas ahora jesusito..

por que claramente estaba ocultando algo

y debia ser mucho más grande de lo que quería admitir

Huerta apoyó las manos sobre la mesa y soltó un suspiro pesado.

No le gustaba nada aquella sensación

Nada

Mientras tanto, José María caminó rumbo a la casa de don Emiliano

El aire frío de la mañana le ayudó un poco a ordenar la cabeza, aunque el miedo seguía ahí, escondido bajo cada pensamiento

Cuando llegó, Emiliano lo recibió con evidente alegría.

—¡Qué bueno que viniste! Si te demorabas un poco más, ya iba saliendo.

Lo hizo pasar enseguida.

—Dime… ¿cómo te sientes hoy?

José María movió apenas los hombros antes de responder

tomando asiento en el sillón

—Bien. Hoy me levanté y decidí que seguiría mi vida como tal…¡ de verdad sólo fue un mal día !

su sonrisa como queriendo demostrar

total normalidad

Emiliano lo observó unos segundos

Como médico

Pero también como alguien que ya le tenía cariño

Luego le dice mientras preparaba mate

—Eso sí… malos días todos hemos tenido en la vida.




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