“ CÓMO UN SOL
..PERO EN AGOSTO”
José María se puso nervioso de inmediato
No sabía cómo explicarlo…
ni siquiera sabía por dónde empezar
La mente iba más rápido que las palabras
¿Qué hacía ahora?
Por un segundo pensó en decir la verdad
Contarlo todo
Soltarlo sin filtros
Pero otra vez llegaron los miedos
Las dudas y el temor
a las consecuencias
Y terminó ganando lo de siempre
el instinto de protegerse
tomó aire lentamente y le dijo , vencido
—Bien, pero… te lo voy a contar —dijo rápido -
Pero por favor no…
Se detuvo
Huerta lo estaba mirando
los ojos fijos, atento
serio
José María tragó saliva
—No se ..es una historia larga ..
Y entonces eligió lo más simple
O lo más cómodo en ese momento
Mentir
O más bien…
decir la verdad, pero acomodadandola
a su necesidad inmediata
Huerta se giró, buscó unas tazas y empezó a preparar mate con calma, como si ya supiera que venía
José María respiró hondo
Y comenzó
—Bueno era un favor… Minerva quería decirle a su padre que no podían decidir por ella, menos para casarla con Octavio Lineros .- una risita nerviosa
Hizo una pausa breve.
—Yo acepté. Lo peor fue que ese evento era con televisión
y la prensa encima… ese fue mi terrible error y una cagada
que no pude anticipar..
Se pasó una mano por el pelo, incómodo
—Porque esto salió dentro y fuera de Argentina…
Siguió hablando más rápido, como si necesitara llenar
el silencio.
—Antes de venir acá… tenía una chica… una relación… una amistad muy linda, casi un amor platónico diría yo…
pero ella encontró novio, uno uruguayo… bastante pesado él tipo ..
Huerta, que seguía sirviendo el mate sin mirarlo demasiado, soltó de pronto.
—Esa es tu amiga María Isabel, ¿verdad?
El movimiento de José María se detuvo en seco
Un segundo de silencio absoluto.
Y corto para poder mentir bien
José María dudó un segundo…
pero prefirió no profundizar en la pregunta
Tragó saliva y siguió, acomodando la historia como podía
—Bueno… para resumir, nuestra amistad se fue acabando.
La verdad es que el novio fue poniendo demasiadas trabas
¿tú sabes no ?
Huerta tenia ya listo el mate, escuchando en silencio, sin interrumpir.
José María continuó, cada vez más rápido, como si quisiera terminar antes de pensar en como explicarlo
—Nosotros hablábamos por correo electrónico y teléfono…
con eso de las computadoras de ahora
yo estaba terminando la universidad...hara un año ya ..
Hizo una pausa breve
—me dije Vendré a Buenos Aires a pelear
por ese amor , me pareció buena idea, pero mis papás se dieron cuenta y me enviaron acá para ver si… se me olvidaba el asunto ..
Se encogió apenas de hombros, incómodo
—Lo peor fue que hace dos semanas le envié un correo diciéndole que estaba acá. Solo fue saludar, lo prometo…
pero creo que al novio no le gustó nada
Miró hacia un lado, como si eso explicara todo.
—Y bueno… si eso ya fue malo, ¡verme en televisión tiene que haberle dado un enojo terrible !
Tomó aire
—Por eso vino hasta acá… y me encontró en la carretera
solo diré que tuvimos una charla larga ¡ y poco amistosa !
Huerta finalmente levantó la mirada
Lenta
Sin sorpresa exagerada
Solo observándolo
Como si estuviera juzgando cada palabra que acababa
de escuchar
Y el silencio que dejó después no fue cómodo
fue peor
se tocó un poco los lentes y pudo jurar qué
sintió la misma sensación
que cuando audicionó para ganar
un lugar en el grupo teatral de Barcelona
y veia a los maestros con esa misma cara
José María quiso cortar ahí
De verdad
Sintió que ya había dicho demasiado… o nada casi
Se movió incómodo, tomando aire como si fuera a levantarse
—Y creo que no vas a querer oír el resto… mejor voy donde el doctor Emiliano, nos ve…
Pero no alcanzó a ponerse de pie.
La voz de Huerta lo frenó en seco.
—Termina… Jesusito.
No fue un grito
Pero tampoco fue una sugerencia
Fue una orden
Firme
Sin espacio para improvisar algo más
José María lo miró con una mezcla de cansancio
y resignación.
—Bueno… ya no me mató, ¿qué eso no importa?
nos vemos huerta..¡ y te traere el libro en cuanto pueda !
Salió sin decir mucho más
escapando
Y Huerta se quedó ahí, de pie junto al mate todavía caliente, mirando el pasillo por donde acababa de irse.
Sin tragarse mucho esa historia
Porque había demasiadas cosas que no entendía
sólo se dijo
_ en que lio andas ahora jesusito..
por que claramente estaba ocultando algo
y debia ser mucho más grande de lo que quería admitir
Huerta apoyó las manos sobre la mesa y soltó un suspiro pesado.
No le gustaba nada aquella sensación
Nada
Mientras tanto, José María caminó rumbo a la casa de don Emiliano
El aire frío de la mañana le ayudó un poco a ordenar la cabeza, aunque el miedo seguía ahí, escondido bajo cada pensamiento
Cuando llegó, Emiliano lo recibió con evidente alegría.
—¡Qué bueno que viniste! Si te demorabas un poco más, ya iba saliendo.
Lo hizo pasar enseguida.
—Dime… ¿cómo te sientes hoy?
José María movió apenas los hombros antes de responder
tomando asiento en el sillón
—Bien. Hoy me levanté y decidí que seguiría mi vida como tal…¡ de verdad sólo fue un mal día !
su sonrisa como queriendo demostrar
total normalidad
Emiliano lo observó unos segundos
Como médico
Pero también como alguien que ya le tenía cariño
Luego le dice mientras preparaba mate
—Eso sí… malos días todos hemos tenido en la vida.