“EL BAUTIZO “
Esa mañana fue calmada
Antonio no estaba
Mirza lo observaba mientras comía, en silencio.
—No tomes a mal lo que hace mi papá…
es un buen hombre, ¡solo qué anticuado !
José María esbozó una leve sonrisa, y añadio como reforzando la idea.
—Para mí no es tan distinto de lo que hace o dice el mío…
¿te los imaginas a los dos juntos aqui ?
Se le escapó una risa ahogada, torpe, espontánea
Mirza lo miró con curiosidad
—De verdad me parece tan extraño… —hizo una pausa— ¿Por qué nunca vinieron antes?
José María se quedó serio
Para Mirza, la pregunta había sido natural ,espontánea
Pero en él
se volvió tensa
Buscó una respuesta
La que sonará mejor
—No sé… supongo que no queríamos interrumpirles la vida tranquila…¡ que hay acá !
Esta vez, Mirza guardó silencio
Su expresión cambió apenas
Sutil Pero suficiente
Como si pensar en una vida tranquila en ese lugar…
fuera una mala broma
Finalmente dijo
—Nos habría gustado saber que no estábamos tan solos ..
Se levantó
José María permaneció sentado
Y por primera vez
sintió en sí algo parecido a lo que María Isabel había insinuado antes del viaje
“Han estado solos por años… técnicamente abandonados.”
pero la pregunta apareció en él
de inmediato
¿pero por qué… lo están todavía?
Luego se levantó
Tomó una muda de ropa una camisa, una polera negra
, y unos zapatos más toscos
Se miró al espejo
Y salió
Antes de irse, se detuvo un segundo
fue a la cocina
con ella
le habló
—No te apenes por algo así —dijo, casi como consuelo—. La Tierra ni siquiera sabe que hay millones de galaxias a su alrededor… y aún así seguimos aquí, viviendo… esperando por si alguien de allá viene ..
Mirza sonrió
Era una analogía torpe
Pero servía
Quedaron de verse después
Al llegar al haras, recorrió la entrada
Buscó la oficina
Pero la puerta se abrió antes
Dos hombres salían
Baltazar Camacho ,uno
y otro mayor ,bien vestido,alto y de gesto serio
como si intentara leer tu alma con
solo mirarte
Baltazar,en su postura ya conocida
José María sintió sus miradas encima
Llevaba una bolsa con ropa
—Buen día… ¿dónde tengo que firmar
que llegué?
se sintió observado
el aire se sintio distinto
Joel le miró un momento
Como conteniendo una burla
Camacho intervino
—Pasa. Acá está el libro
José María avanzó Pero entonces—Eres el nuevo, ¿verdad?
su voz era ronca ,Pastosa
Con una ligera risilla
José María sostuvo la mirada
—Sí. José María Obando. —hizo una breve pausa— ¿Con quién tengo el honor?
Lineros dio dos pasos al frente
—Yo soy Joel Lineros
¡ el dueño de todo esto.! _ señaló alrededor
él sostuvo su mirada
unos segundos
seca ,firme ,sin bajarla
Lineros agregó apenas salía mostrando superioridad
—Salúdame al buen Oviedo ..
José María no respondió
Entró sin más
Baltazar atrás de él
Afuera, Lineros dejó escapar una risa baja
—Ah… viudo Oviedo… —murmuró— Debiste irte sin más cuando te lo ofrecieron ..
en eso
—¡Aquí está, patrón!
Un caballo negro fue acercado
Lomos brillantes
Patas firmes
Presencia imponente
Ángel Oscuro.,Su favorito
Una extensión de su poder
Subió a la silla con naturalidad
—Díganle a Baltazar que mande a Huerta a la monta… —ordenó— ¡y que deje al señorito limpiando los establos!
Una leve pausa —Y búsquenme también a Pedro ..
Partió sin más
Dentro de la oficina, Camacho cerró el libro
—No te preocupes, esto queda aquí..
tomando la bolsa
Lo miró con algo más de atención.
—Ahora ve con Huerta… y ¡ a trabajar !
luego hizo una breve pausa para decirle
—De verdad me alegra que hayas vuelto
José María frunció apenas el ceño
Camacho agregó
—Si tu tío quiere probar tu valía… ¡acá lo harás bien !
Eso le sonó extraño
Pero lo que vino después, más aún
—Y un consejo… no lo retes —dijo, bajando la voz— A Joel le encantan los retos. Y lo peor muchacho …
¡es que siempre los gana !
José María asintió
Por fuera, tranquilo
Por dentro…
ya no tanto
Salió
Caminó por el pasillo
Ahora si más atento
Al suelo
A los lados incluso a las voces
—Hola, don Jesús…
—Bien, Jesús… volviste…
—¿Trajiste los clavos hoy?
Comentarios sueltos
Costumbre ,Rutina
Entonces lo vio
Huerta, saliendo desde un rincón
él le hablo
—¡Huertaaaa !
El hombre lo miró
Sin entusiasmo
—Vaya, don Jesús… no pensé que volverías
—hizo un gesto de cansancio _ Pero bueno… ¡Vamos por otro día !
lo llevo a cambiarse
Volvieron al trabajo
casi a la hora
Entonces llegó un compañero a los establos
—Eh, Huerta… que vayas a la monta. Y deja al Jesús aquí terminando ..
Huerta se puso de pie
Miró a José María y le dijo serio
—Rodea las pesebreras que faltan. Y si ves un animal que parezca estar mal… avisa _ Pausa —pero no golpees a nadie en el trayecto ¡ estamos!
Se da media vuelta diciendo
—y no vayas a las del punto norte.
¡No nos corresponden !
José María asintió
Lo vio irse
Desde el pasillo, alguien le comentó
—Tienes suerte… el patrón quiere ver los caballos de esta semana
Huerta no respondió
Pero su gesto cambió apenas
No le gustaba destacar
para el mientras más desapercibido pasara
mejor..
su cara se contrajo
pero nadie lo notó
Él salía al corral
El lugar de las pruebas
Las montas
La exhibición de ejemplares
Sin dudarlo