Regreso A Villalebu

CAPITULO 41

“ SIENDO YO “

Eran ya casi las dos de la tarde

Y Tamara todavía lloraba en silencio

Acurrucada contra el borde de la cama.

Sin saber realmente cuánto más podía soportar.

Porque todo había empeorado.

Muchísimo

Facundo prácticamente la obligó a entrar a la tina otra vez

Como si quisiera arrancarle a la fuerza aquella identidad que había construido durante ya 2 meses

Quería recordarle desesperadamente que era mujer

“Su mujer.”

Y aquello no tuvo nada de romántico

Nada de tierno

Porque Facundo no fue amable

Al contrario

Fue duro.

Mucho más duro de lo que Tamara alguna vez creyó posible en él

Ahora él dormía profundamente sobre la cama.

Y la llave de la habitación seguía escondida debajo de la almohada

Tamara lo había visto

Pero aun así sentía el cuerpo demasiado agotado

estaba golpeada emocionalmente como

para intentar algo

Y entonces, sin entender por qué, recordó a Huerta

Recordó la manera brutal en que había destrozado la puerta del establo de una sola patada Y por un instante deseó desesperadamente que apareciera ahí mismo.

Que rompiera esa puerta exactamente igual.

Y la sacará de ese lugar

Aunque para lograrlo tuviera que contarle toda la verdad corriendo el riesgo de que no entendiera absolutamente nada pero aun con su simpleza

el no dudaría

En ese momento habría dado cualquier cosa porque eso ocurriera

Cualquier cosa.

Y entonces creyó escuchar nuevamente esa

su voz áspera en su cabeza

—Si no te paras Jesusito , ¡ nadie trabajará !

Pero esta vez

Tamara no pudo levantarse

Facundo despertó de pronto

la vio ahí

se rió al moverse para, verla

_ antiguamente hubieras quemado el hotel por un colchón duro ¿ ahora veo prefieres el piso?

a ella le provocó escozor el comentario

pero no sé quedó callada

_ ¿sabes lo que es un incendio en un lugar como ese ?

…no es un chiste te queman tu casa no importando si te matan antes , durante o después no interesa

gajes del oficio dirán después

pero no hay investigación,no hay actas,ni herederos nada ..

la ley un adorno ..eso es vivir ahi

la gente buena va muriendo sin justicia

atando cordeles en las cruces ¡esperando sean los fantasmas o la justicia divina los que hagan la diferencia ya que nadie más lo hace..!

y él,aplaude desde el lecho

_ lo dicho mi amor eres increíblemente talentosa

pero esto no es el teatro de Barcelona donde estudiaste Tamara es la vida real

ahora ve ponte de pie, tenemos un avión que tomar en dos horas más .. ¡hacia la cordura !

y ella

de verdad sintio otra vez los puños crisparse

mirando a ese hombre que se ponía en pie e iba al baño

a torso descubierto,el pantalón aflojado

Luego ella se levantó no se demoró mucho

Y para Facundo aquello no fue un detalle menor.

No usó la loción

Ni pidió perfumes caros. Ni maquillaje. Ni ninguna de las cosas que normalmente exigía

Como si ya no le importara nada de eso.

Él la observó en silencio antes de hablarle con aparente calma.

—¿Quieres comer ?El vuelo podría tardar…

Tamara respondió sin siquiera mirarlo.

—Seguro habrás fabricado pasaporte… ¡porque el mío se quedó en Buenos Aires !

Facundo soltó apenas una sonrisa cansada.

Fue hasta la chaqueta y sacó un documento desde uno de los bolsillos internos antes de lanzarlo sobre la cama.

—Se te olvidó muy pronto que yo tengo un duplicado por si te lo roban

Luego añadió en un tono casi suave.

—Cariño… no me mires así con ese odio.

¿No puedes odiarme por cuidarte ?

dijo con una sonrisa

luego pudo ver esa ,su propia fotografía

la tamara de enero antes de este viaje

su mirada baja

Ella prefirió no responder.

Tomó el bolso de mano antes de salir de la habitación

y comenzó a guardar las vendas, las gafas y la pañoleta.

Y no supo por qué… pero le dolió dejar aquellas cosas ahí.

Como abandonar una versión de sí misma que todavía seguía resistiendo

En el baño encontró el slip modificado.

Y sintió un alivio absurdo al verlo intacto.

Se lo guardó rápidamente en el bolsillo.

Al parecer, José María se estaba negando a desaparecer

Y Tamara ,ella tampoco deseaba que lo hiciera

Pero ahora tenían que ir al aeropuerto.

Salió callada. Pensativa.

No probó un solo bocado de nuevo

Facundo volvió a hablarle mientras caminaban.

—Si crees que me haces daño con tu silencio, debes saber que no, Tamara. Volveremos a Montevideo, a nuestro departamento… y si quieres te llevaré a una buena terapia..

La miró de reojo antes de continuar.

—Ahora no lo ves, amor… pero yo solo te estoy salvando. ¿Quién sabe qué podrían hacerte si supieran todo

¡Arriesgas incluso la cárcel mi amor !

sus ojos verdes mirando intensos

Pero ella simplemente se dio media vuelta.

Y dejó de escucharlo

Llegaron al estacionamiento del hotel

Tamara iba a subir al auto cuando Facundo

la detuvo.

—Espera… yo te abro la puerta..

En ese momento Facundo rodeó el automóvil y abrió la puerta para ella como si todavía fueran aquella pareja perfecta que todos admiraban tiempo atras

Entonces volvió a mirarla

—Por favor, mi amor… sonríe. Vas a volver a la vida en paz perfecta que teníamos. Y te prometo que nadie va a hablar jamás de este bochorno, Tamara… te lo prometo..

Pero ella ya no lo miró más

Mientras llegaban al aeropuerto, Tamara recordó a todos los que estaban quedando atrás

A todos.

La promesa hecha frente a la tumba de sus abuelos.

A Huerta montando a Ícaro bajo el sol en el haras

A Ricardo y sus miedos

Y resultaba impensable aceptar que ella misma, en apenas un día, había sentido exactamente el mismo terror




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