“ LA AUSENTE “
En la mañana
al despertar vio la luz del dia
en la ventana y fue un alivio
prácticamente no durmió nada ni muy tranquila
tomó rápido los lentes
del velador
y corrió a ducharse
necesitaba salir de ahi
y prometerse finalmente
no regresar ya nunca más
una vez listo y vestido
salia de aquella habitación
mirando a la puerta del frente
quiso golpear y decirle que
iba a bajar
pero declinó
optó por esperarlo abajo
apenas lo hizo
Él hombre ya estaba en el mesón
le llamó despacio
Con una sonrisa incómoda
—Hola…
La taza ya estaba servida sobre la barra
Humeante.
Y de Huerta…
ni rastros todavía
La charla terminó siendo más larga
de lo que esperaba
Aunque curiosamente
centrada casi por completo en él
Don Anselmo preguntaba mucho
Pero sabía hacerlo parecer natural
José María habló un poco de “su vida”.
De su viaje
De don Antonio
De cómo había terminado en el haras.
Incluso terminó contando la caída de su primer día.
Aquella vergonzosa entrada frente a todos.
Se rió el hombre
Aunque la risa le salió rara
Tensa
Molesta
Pero a José pareció caerle bastante bien aquello.
El hombre soltó una carcajada fuerte detrás de la barra.
—Ah… estabas acá ..
La voz de Huerta apareció desde la escalera
José María giró apenas la cabeza
Y sintió cierto alivio al verlo.
Anselmo entonces miró al muchacho del haras.
—¿Quieres café… o algo más fuerte?
A Huerta aquella amabilidad nunca terminaba de agradarle del todo.
Y se notó.
—No, gracias.
Su tono fingidamente ligero no engañó demasiado
—Vamos con apuro, ¿verdad?
José María entendió enseguida
Asintió
Dejó la taza a medio terminar y se puso de pie
—Gracias por el café ¡estuvo muy bueno!
Anselmo volvió a reírse
—Me caíste bien, José
Lo señaló apenas con una mano
—Ven cuando quieras
Y luego añadió mirando a Huerta
—Y no le hagas caso a ese amargado.
A vos me refiero ¡Huerta!
Pero él ni siquiera volteó.
—Vamos…
José María tomó el bolso
Y salió junto a él
afuera
parecieron respirar ambos
_ es agradable..pero también insistente..
dijo José María
en tanto huerta solo dijo
_ vamos a algún lado
de verdad estoy hambriento ..
Jose se azoro un poco al escuchar eso
Fueron donde telmita
luego de comer en ese mismo local
que fue en su visita anterior
la dueña del local le dijo al llevar la cuenta
_ hola Huerta.. ¿que tal tu bonita?
el respondió con amabilidad
_ bien.. ahora de seguro vendrá por el encargo de don Anselmo…
ella le guiño el ojo
_¿ y tu crees que se enoje si voy yo ?
josé María no se esperó la respuesta
entre risas el muchacho dijo
_ por supuesto telmita vaya ,vaya
Verá lo feliz que se pone..
y la mujer casi enloquece
saliendo con la bandeja
sonriendo de genuina alegría
yendo a la caja
Jose Maria le preguntó en un susurro
_ qué diablos haces ?
y huerta responde muy tranquilo
_ digamos que me la debe..
recordando todavía ese dolor en la pierna casi tres largos días .
se fueron al rato
en la terminal rural buscaban el bus a ese lugar
lo encontraron al fondo
por entre los carteles con los destinos
Lo carrera
sauzal
punta oscura
calle larga
Los vientos
y si ya de por si el bus de villalebu no era precisamente una joya este de verdad era una literal “chatarra con ruedas”
Jose maria dijo
_¿ de seguro llegaremos ?
¡ me parece que ni empujándolo!
huerta solo rio
_ sube ya jesucito ..
Un eterno viaje de casi dos horas
Y tal como José María lo había sospechado
el bus pasó por absolutamente todas las posibilidades de desastre imaginables
Primero se detuvo en mitad del camino
Después le faltó agua al motor
Más tarde el mismo motor empezó a hacer
un ruido tan horrible…
que parecía pedir vacaciones urgentes
O directamente la jubilación
Pero aun así llegaron.
La terminal rural era poco más que un par
de bancos viejos y un techo oxidado.
Y el cementerio…
quedaba increíblemente cerca
José María lo miró extrañado.
—¿Por qué está tan cerca?
Huerta se acomodó apenas la chaqueta antes de responder.
—Simple
Señaló alrededor con calma
—Antes no existía el otro cementerio
Miró el lugar unos segundos.
—Este, mi amigo… es el inicio de todos estos pueblos.
José María frunció apenas el ceño.
Y Huerta entonces comenzó a nombrarlos
Como quien recita una antigua lección aprendida de memoria.
—Los Vientos. . San Roque. Lo Carrera. Sauzal. Punta Oscura ,punta gruesa y finalmente Villalebu ¡el más grande es san Roque! que limita con punta gruesa y san Martín por la carretera!
Hizo una pequeña pausa.
—..Todos rodeando la provincia..
José María bajó apenas la vista
Sintiendo otra vez esa rara sensación en el pecho.
Como si cada paso lo estuviera acercando demasiado a algo
Entonces Huerta lo miró de reojo.
Y sonrió apenas.
—Vamos…amigo ..
Le dio una palmada suave en el hombro.
—como dice Anselmo
¡hay que alimentar tu curiosidad !
José María ya empezaba a creer que todo aquello
era una especie de sueño bizarro
uno muy extraño para ser honestos
Pero no dijo nada más.
Solo lo siguió
el cementerio aguardando
su verdad,aquella que deseaba tanto encontrar les esperaba
La caminata resultó tranquila.
El silencio del cementerio pesaba de una forma incómoda