“ NOSTALGIAS “
Después de una hora, ambos iban de regreso en el auto
de Octavio
Él prefería andar a caballo
Mil veces
Pero con Mercedes Armijo siempre a su lado,
sencillamente no se podía discutir demasiado.
Ahora volvía con la camisa impecable otra vez y el ánimo ligeramente mejor.
Aunque, ciertamente, no estaba feliz
Porque otra vez Mirza Oviedo no había ido a la iglesia
Y la extrañaba demasiado
Llegaron finalmente a la casa grande y, tras estacionar
el auto al fondo del patio, Octavio
ni siquiera entró primero
Fue directamente hacia los establos
Al poco rato salió llevando del cabestro
a su caballo favorito.
“Bonito”.
Le acarició el cuello con cariño antes de murmurarle con cariño
—Ven, amigo… vamos a dar una vuelta, ¡mi Bonito !
Mercedes lo observó alejarse lentamente montado
en el animal
Y mientras lo veía perderse camino abajo,
la mujer quedó pensativa.
Porque sinceramente no sabía si debía avisarle
a don Joel o no
Mas después de haber escuchado ciertas cosas esa tarde
Mientras tanto
en el haras
Huerta terminaba otra sopa instantánea sentado junto a la mesa de la cocina improvisada
Y, para sorpresa de todos, parecía fascinado con ellas.
—Tendrás que decirme dónde las venden…
creo que me gustaron..
José María soltó una risa corta mientras lo miraba de lado.
—Pues vete olvidando de comerlas en exceso. Engordarás…
y no creo que a Ícaro ni a Lourdes le gustes así..
Huerta soltó una carcajada fea inmediatamente.
—Asi ..¡Me gustaría verte intentando montar un caballo!
José María levantó apenas una ceja.
—Bueno… debemos hacer una prueba, ¿no?
Entonces Huerta señaló con la cuchara
—En agosto empiezan las pruebas para las carreras del mes de fiestas del pueblo Si no te has largado todavía…
yo te enseño, ¿sí?
José María se rió con ganas ahora
—Ja, ja, ja!... ¡siempre que no engordes antes !
La respuesta fue inmediata
Una cuchara salió volando y le golpeó la cabeza
Y a José María se le congeló la sonrisa al instante.
“Mierda…”
Porque acababa de darse cuenta de algo importante
Hacía demasiado tiempo que no se reía así con alguien
aun siendo un bruto como Huerta
Rato después
Él anunció que iría a cerrar las rejas y portones
del haras antes de dormir
José María simplemente se quedó afuera tomando mate, completamente tranquilo.
A esa hora en el lugar ya solo se escuchaban los grillos
y el viento moviendo apenas los árboles
del fondo
Huerta ya estaba por llegar al portón principal cuando distinguió a un muchacho montado acercándose despacio por el camino
Y apenas reconoció al jinete, su expresión cambió ligeramente.
—¿Qué necesita, joven Lineros...?
La voz le salió seca, aunque todavía respetuosa
Entonces Octavio detuvo el caballo frente a él y respondió
con cansancio
—Necesito hablar con José… me dijeron que estaba quedándose aquí..
Huerta asintió apenas
—Sí… pase usted En cuanto se vaya, vendré a cerrar todo
Dijo aquello haciéndose a un lado para dejarlo entrar.
Octavio desmontó enseguida y comenzó a avanzar lentamente llevando al caballo de la rienda.
Y mientras lo veía pasar, Huerta no pudo evitar mirarlo con cierto fastidio.
Porque, sinceramente, él quería terminar rápido
y largarse a dormir de una vez
En eso, Octavio se volvió apenas hacia el muchacho
—Está en los cuartos, ¿verdad?
Huerta le indicó la dirección con la mano.
Y luego se quedó observándolo mientras se alejaba hacia allá.
Octavio dejó el caballo amarrado cerca de la
viga en la entrada antes de continuar caminando.
Y apenas quedó solo con el animal, Huerta aprovechó
de mirarlo mejor.
De verdad era un ejemplar hermoso
De un color café intenso, con las crines claras tirando
a doradas, patas firmes y un lomo brillante, fuerte…
bien cuidado
Y aunque no quisiera admitirlo, a él siempre le habían gustado demasiado los caballos.
Por eso, inevitablemente, terminó recordando a Ícaro
La primera vez que lo vio
FLASHBACK
1999 , VERANO
Tenía diecises entonces Y su vida se repartía entre trabajar
la tierra y ayudar por horas en la casona de una familia rica que criaba caballos finos en punta gruesa
Había una potranca particularmente famosa entre ellos
Buena pariendo animales de excelente sangre
y temperamento
Y una temporada nació uno distinto a todos
los demás
Un potrillo oscuro ,nervioso
De galopar inquieto y a la vez elegante
A Huerta le gustaba perseguirlo por los corrales solo
para verlo correr
Podía pasar horas enteras mirándolo
Después el tiempo pasó rápido
Y cuando cumplió 18 años,
su abuelo le tenía una sorpresa esperándolo.
Era ese mismo caballo
Mucho más grande
Y convertido en un potro precioso y fuerte
Oscuro como la noche
Todavía recordaba perfectamente
lo feliz que se había sentido aquel día
Porque él jamás pedía nada
Nunca quiso fiestas
Ni regalos caros
Ni siquiera un pastel
Para él ya era suficiente ganancia vivir con sus abuelos.
Por eso aquel caballo terminó convirtiéndose
en una de las pocas cosas que realmente sintió propias en su vida.
Y mientras acariciaba distraídamente el cuello del animal propiedad del hijo del patrón ,Octavio,
Huerta pensó que seguramente a ese muchacho también debieron regalárselo en alguna fecha importante.
Porque nadie miraba un caballo así
sin quererlo de verdad
luego lo dejó
ahora queria saber que podría querer ese riquillo
con José María ?