Regreso A Villalebu

CAPITULO 21

“ DOLORES “

El ánimo en la casa de calle Las Heras no era el mejor.

El silencio pesaba

qué incomodaban

que no dejan en paz.

Antes de irse a dormir,

José María salió

Caminó sin rumbo hasta la plaza

Necesitaba aire

Necesitaba sacar esa bronca que le apretaba

el pecho desde la tarde

tomó asiento en las bancas

Miró al frente

Y pensó

que diablos pasaba ahi

¿por qué a Ricardo?

demasiadas preguntas

Por un momento, deseó que María Isabel estuviera

ahí cerca.

Pero no era posible

Apretó la mandíbula.

Si hubiera tenido capacidad

para pelear de verdad rogaría por

tener a ese infeliz de Prado enfrente

eso no lo hizo sentir mejor

Nada lo haría

Pero había algo más

Algo que no lo dejaba tranquilo

Una frase la única que logró entenderle

a Ricardo, entre tanto balbuceo al salir de ese maldito lugar.

“… som…bra… no… sé… no sé…”

Frunció el ceño

No lo había comentado con Antonio

sabia que no podía

Ya estaba demasiado afectado

el hombre

en eso

—no te preocupes… te entiendo

yo estoy igual..

La voz lo sacó de sus pensamientos

Emiliano

De pie, a unos pasos

José María lo miró

Emiliano tomó asiento a su lado

—Salí a fumar —añadió

A Antonio le molesta el humo… si no es de la parrilla

o de la leña para el horno

¡no lo tolera bien !

José María esbozó una leve sonrisa

Pero se fue rápido

_¿Por qué cree usted que lo hicieron?

el doctor sacó la cajetilla le invitó uno

él muchacho aceptó

no solía fumar pero ahora lo necesitaba

_ no le diga a mi tio ..es que fumo como señorita..

Emiliano respondió con una risa

_ bien ..y respondiendo a tu pregunta esto no es un mero error del delegado

entendiendo lo que significa el término error

_ suspiro con cansancio _esto fue otra cosa

pero prefiero no decirle aún a Antonio o es capaz de ir

y quemar la oficina de Prado el mismo jajaja..

¡es algo que habrá que averiguar bien después !

y José María sin decir agua va

_ buscaban a algo ..o alguien al parecer

y se llama o le conocen como la sombra ..

Emiliano solo guardó silencio

le miró atento

no sabiendo si negar o afirmar

solo miró al suelo,a la banca

fumando

mientras en su interior la respuesta caía

como una pila de tarros de feria

“lo sabia “

bajó la vista unos segundos más

Luego cruzaron la plaza en silencio.

La noche había caído por completo.

Antes de llegar a la casa , Emiliano se detuvo.

—Entiendo tu enojo… y tus dudas, muchacho —dijo con calma _Todos queremos a Ricardo.

Hizo una pausa.

—Pero déjame a mí averiguar esto ¿si ?

José María lo miró

después añade con

la mano en su hombro

—Y por lo mismo… no lo comentes con nadie.

Aún no.

El silencio se tensó un poco.

—Si esa “sombra” existe… o es solo un mito…

no podemos decirlo hasta tener la certeza

Dio una última calada.

—Ahora lo único importante… es Ricardo

Apagó el cigarro

—Toda la energía tiene que estar en su recuperación.

Lo miró directo.

—¿Entiendes, José?

José María asintió

Tenía razón.

No era momento de teorías.

No era momento de preguntas

Solo Ricardo importaba ahora.

Y eso… era lo único claro

Era de madrugada

mirza se movió

en la silla

Un gesto mínimo

pero el sobresalto lo hizo tensarse de golpe .

Abrió los ojos.

El miedo volvió

Oscuridad

No veía nada

Su mirada se quedó fija, tensa

no conocía el lugar de inmediato

el pecho tomado

hasta que algo empezo

a ser familiar

La lámpara de noche

Su cama.

Su respiración se quebró apenas.

Un alivio extraño

Estaba en su habitación

En su casa

Lejos de ese lugar

Pero eso no bastó.

Las voces volvieron

Ecos.

Fierros golpeando

Órdenes

El miedo creció otra vez

Su voz salió apenas,era un hilo

—No… no… yo no sé…

déjen..me… nooo ..

Como allá

nuevamente

Se encogió

La cabeza hundiéndose entre los hombros

El llanto subiendo… pero sin poder salir

La luz se encendió

De golpe.

Ricardo parpadeó

Toñita y Mirza

A su lado

Su mano en su rostro

Su voz suave

—Ya… ya pasó…

estás en tu casa, Ricardo

Silencio y ella ,toñita

—Gracias… por defenderme…

Ricardo la miró

Como si quisiera aferrarse a esa imagen

A esa voz

Intentando que las otras… se fueran

Pero no se iban

¿por qué no lo hacían?

luego otra voz

era mirza

_ toñita vete a mi cuarto yo me quedo con él

no te preocupes ..

pero ella estaba con él haciendole cariño

en sus cabellos

_ no puedo todavía tiene miedo amiga

recién se despertó muy asustado ¿ no lo viste ?

mirza se acerca a ella y le dice

_ el tio Emiliano dice es normal que sea asi

ya ira a reponerse aún es pronto

por favor ve a dormir ..

Mirza la llevó a su cuarto

la dejo cerca de la cama para

poder ir a ver al muchacho

A Toñita todavía le parecía una verdadera hazaña que su madre la hubiera dejado quedarse en casa de los Oviedo

Pero no quería irse

No podía

No así

Lo peor era la culpa

Le pesaba en el pecho

En la cabeza

Había sido ella

Ella les respondió

quiza los provocó

Cerró los ojos

—Nunca me voy a perdonar esto… —susurró

Mi Richard…

La voz se le quebró.

Se llevó las manos al rostro.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies.