“ DOLORES “
El ánimo en la casa de calle Las Heras no era el mejor.
El silencio pesaba
qué incomodaban
que no dejan en paz.
Antes de irse a dormir,
José María salió
Caminó sin rumbo hasta la plaza
Necesitaba aire
Necesitaba sacar esa bronca que le apretaba
el pecho desde la tarde
tomó asiento en las bancas
Miró al frente
Y pensó
que diablos pasaba ahi
¿por qué a Ricardo?
demasiadas preguntas
Por un momento, deseó que María Isabel estuviera
ahí cerca.
Pero no era posible
Apretó la mandíbula.
Si hubiera tenido capacidad
para pelear de verdad rogaría por
tener a ese infeliz de Prado enfrente
eso no lo hizo sentir mejor
Nada lo haría
Pero había algo más
Algo que no lo dejaba tranquilo
Una frase la única que logró entenderle
a Ricardo, entre tanto balbuceo al salir de ese maldito lugar.
“… som…bra… no… sé… no sé…”
Frunció el ceño
No lo había comentado con Antonio
sabia que no podía
Ya estaba demasiado afectado
el hombre
en eso
—no te preocupes… te entiendo
yo estoy igual..
La voz lo sacó de sus pensamientos
Emiliano
De pie, a unos pasos
José María lo miró
Emiliano tomó asiento a su lado
—Salí a fumar —añadió
A Antonio le molesta el humo… si no es de la parrilla
o de la leña para el horno
¡no lo tolera bien !
José María esbozó una leve sonrisa
Pero se fue rápido
_¿Por qué cree usted que lo hicieron?
el doctor sacó la cajetilla le invitó uno
él muchacho aceptó
no solía fumar pero ahora lo necesitaba
_ no le diga a mi tio ..es que fumo como señorita..
Emiliano respondió con una risa
_ bien ..y respondiendo a tu pregunta esto no es un mero error del delegado
entendiendo lo que significa el término error
_ suspiro con cansancio _esto fue otra cosa
pero prefiero no decirle aún a Antonio o es capaz de ir
y quemar la oficina de Prado el mismo jajaja..
¡es algo que habrá que averiguar bien después !
y José María sin decir agua va
_ buscaban a algo ..o alguien al parecer
y se llama o le conocen como la sombra ..
Emiliano solo guardó silencio
le miró atento
no sabiendo si negar o afirmar
solo miró al suelo,a la banca
fumando
mientras en su interior la respuesta caía
como una pila de tarros de feria
“lo sabia “
bajó la vista unos segundos más
Luego cruzaron la plaza en silencio.
La noche había caído por completo.
Antes de llegar a la casa , Emiliano se detuvo.
—Entiendo tu enojo… y tus dudas, muchacho —dijo con calma _Todos queremos a Ricardo.
Hizo una pausa.
—Pero déjame a mí averiguar esto ¿si ?
José María lo miró
después añade con
la mano en su hombro
—Y por lo mismo… no lo comentes con nadie.
Aún no.
El silencio se tensó un poco.
—Si esa “sombra” existe… o es solo un mito…
no podemos decirlo hasta tener la certeza
Dio una última calada.
—Ahora lo único importante… es Ricardo
Apagó el cigarro
—Toda la energía tiene que estar en su recuperación.
Lo miró directo.
—¿Entiendes, José?
José María asintió
Tenía razón.
No era momento de teorías.
No era momento de preguntas
Solo Ricardo importaba ahora.
Y eso… era lo único claro
Era de madrugada
mirza se movió
en la silla
Un gesto mínimo
pero el sobresalto lo hizo tensarse de golpe .
Abrió los ojos.
El miedo volvió
Oscuridad
No veía nada
Su mirada se quedó fija, tensa
no conocía el lugar de inmediato
el pecho tomado
hasta que algo empezo
a ser familiar
La lámpara de noche
Su cama.
Su respiración se quebró apenas.
Un alivio extraño
Estaba en su habitación
En su casa
Lejos de ese lugar
Pero eso no bastó.
Las voces volvieron
Ecos.
Fierros golpeando
Órdenes
El miedo creció otra vez
Su voz salió apenas,era un hilo
—No… no… yo no sé…
déjen..me… nooo ..
Como allá
nuevamente
Se encogió
La cabeza hundiéndose entre los hombros
El llanto subiendo… pero sin poder salir
La luz se encendió
De golpe.
Ricardo parpadeó
Toñita y Mirza
A su lado
Su mano en su rostro
Su voz suave
—Ya… ya pasó…
estás en tu casa, Ricardo
Silencio y ella ,toñita
—Gracias… por defenderme…
Ricardo la miró
Como si quisiera aferrarse a esa imagen
A esa voz
Intentando que las otras… se fueran
Pero no se iban
¿por qué no lo hacían?
luego otra voz
era mirza
_ toñita vete a mi cuarto yo me quedo con él
no te preocupes ..
pero ella estaba con él haciendole cariño
en sus cabellos
_ no puedo todavía tiene miedo amiga
recién se despertó muy asustado ¿ no lo viste ?
mirza se acerca a ella y le dice
_ el tio Emiliano dice es normal que sea asi
ya ira a reponerse aún es pronto
por favor ve a dormir ..
Mirza la llevó a su cuarto
la dejo cerca de la cama para
poder ir a ver al muchacho
A Toñita todavía le parecía una verdadera hazaña que su madre la hubiera dejado quedarse en casa de los Oviedo
Pero no quería irse
No podía
No así
Lo peor era la culpa
Le pesaba en el pecho
En la cabeza
Había sido ella
Ella les respondió
quiza los provocó
Cerró los ojos
—Nunca me voy a perdonar esto… —susurró
Mi Richard…
La voz se le quebró.
Se llevó las manos al rostro.