Capítulo 54 La final y el comienzo
Y empezó el ataque.
El gigante de sombra, con su mano, intentó aplastar al Rey Zombie, pero con una sola mano el Rey Zombie detuvo su ataque, dando un rugido, haciendo notar su gran fuerza y su gran control contra esa gigantesca sombra.
Pero la gran sombra no se detuvo y volvió al ataque. Golpe tras golpe caían sobre el Rey Zombie, pero el Rey Zombie los detenía con facilidad.
Y mientras más duraba la batalla, la corrosión de su niebla empezaba a surtir efecto en el gran gigante.
Pero en ese momento, desde el cielo, empezó a llover lanzas de oscuridad, cayendo por todo el campo.
El Coco empezaba un nuevo ataque mientras su gigante lo mantenía ocupado. Las lanzas lograron restringir con éxito los ataques del Rey Zombie, haciendo más efectivos los golpes del gigante, impactando en el cuerpo del Rey Zombie.
Empezaron a recibir daño partes de la piel podrida del Rey Zombie y caían al suelo. Y cada vez que eso ocurría, la niebla se hacía más espesa, haciendo que las lanzas de oscuridad que caían del cielo se deshicieran antes de que pudieran tocarlo.
Y el gran gigante empezaba a derretirse.
El Rey Zombie, aprovechando ese momento, dio un salto hacia adelante, donde se encontraba el gigante de sombra, y con un gran golpe lo destruyó por completo.
Su mirada se posó sobre su oponente, el Coco, sin apartarla, y mientras se dirigía a él, la gran niebla de podredumbre empezaba a dominar el campo, reduciendo el campo de sombras del Coco.
El Coco, sin alternativas, empezó a concentrar toda la oscuridad de su alrededor en su cuerpo, formando una armadura oscura y, con ella, una gran espada teñida de negro.
Comenzando con el gran enfrentamiento, el Rey Zombie se abalanzó ferozmente contra el Coco, intentando devorarlo, pero la nueva armadura del Coco impedía que los dientes del Rey Zombie llegaran a su cuerpo.
El Coco empezó a blandir su espada con gran rapidez, pero el Rey Zombie los esquivaba y devolvía el golpe con gran maestría en artes marciales.
Todos quedaron sorprendidos al ver los grandes movimientos del Rey Zombie.
Él no se movía como los otros zombies, dejándose llevar por su naturaleza, sino que eran movimientos coordinados y bien elaborados, superando con creces los dominios de la lucha que tenía frente al Coco.
Y, como si no fuera ya suficiente, la niebla tóxica estaba sobre todo el campo y la única manera en la que el Coco la resistía era por su armadura de sombra, teniendo la ventaja el Rey Zombie.
Pero el Coco no se iba a dejar derrotar fácilmente.
Al ver que su espada no lo alcanzaba, concentró su fuerza oscura en su espada y la clavó en el suelo. De ella salió un gran charco de oscuridad en el suelo y, de ella, emergieron manos de sombra que empezaron a retener al Rey Zombie.
—Veamos si puedes volver después de esto —gritaba el Coco, concentrando nuevamente su fuerza, haciendo unas posiciones de mano muy extrañas mientras susurraba un conjuro.
Del suelo empezó a emerger una gran puerta frente al Rey Zombie, mientras que él luchaba por liberarse.
La puerta había salido por completo.
—Veamos si puedes contra mi técnica: ¡la Puerta del Armario de las Pesadillas! —murmuraba el Coco con grandes expectativas.
La puerta empezó a abrirse y de ella nuevamente salieron manos gigantes de oscuridad que tomaron al Rey Zombie y lo arrastraron hacia adentro.
El Rey Zombie solo pudo rugir mientras era arrastrado hacia el otro lado de la puerta.
Y en ese momento, todo se quedó en silencio.
El Coco parecía debilitado. Su energía parecía acabada, pero su último ataque parecía ser el último.
La niebla empezó a desvanecerse y no había señales del Rey Zombie. Solo la puerta del armario se encontraba en medio de la arena.
Pero, aun así, el resultado todavía no se definía.
El Coco solo miraba la puerta, esperando a que su técnica terminara con su oponente.
—He escuchado de esta técnica —mencionaba una criatura en las gradas—. Si tú sabes de qué se trata, ¿puedes decirnos?
—Esa técnica te lleva a un mundo en donde todas tus pesadillas se hacen realidad y debes enfrentarlas una, dos, incluso mil veces. No importa cuántas veces se repita, seguirá y seguirá hasta que acabe contigo. Y luego esa puerta se abre y de ahí salen los restos de tu cuerpo. Esa técnica es legendaria en el mundo de la luz. Es la carta de triunfo del Coco.
Pero mientras la criatura lo explicaba, la puerta empezó a formar grietas, como si alguien la estuviera derribando desde dentro.
Grieta tras grieta seguía formándose en la puerta y el Coco solo podía verlo, hasta que finalmente la mano del Rey Zombie salió rompiendo la puerta.
El crujido de la madera sonaba por todo el campo, hasta que finalmente el Rey Zombie salió de la puerta.
—Eso me temía —mencionaba la criatura que no había acabado de explicar sobre dicha técnica—. Esa técnica es cien por ciento segura de acabar con su oponente, pero solo en el mundo de la luz.
—Aquí, en el mundo de la oscuridad, las criaturas del mundo oscuro no tienen pesadillas, ya que ellos son las pesadillas. Y para un zombie, las pesadillas no son nada, ya que nunca duermen. No sé cómo será un Rey Zombie, pero no creo que sea diferente.
Al pulverizar por completo la puerta, el Rey Zombie dio un rugido por todo el campo, proclamando su regreso.
En ese momento, la mano del Rey Zombie empezó a sufrir un cambio. Su mano parecía la de una bestia, con grandes garras.
Y de un salto llegó hacia donde se encontraba el Coco.
Pero antes de que pudiera dar el golpe final, el Coco se dio por vencido.
—¡Yo me rindo! —anunciaba.
A pocos centímetros de que el Rey Zombie conectara su golpe final, se detuvo a pocos centímetros de él.
—Parece que tenemos un ganador. ¡El ganador es el Rey Zombie!
El Coco, con una cara de decepción, solo se dio la vuelta y se marchó.
Editado: 29.09.2026