Mujer de alquiler

Capítulo 6. ¡Cabra!

Capítulo 6. ¡Cabra!

Vladislav se comía las tortitas mientras observaba cómo se sonrojaba Sasha al traducirle la letra de la canción:
«Tú sabes cómo tocarme cuando me miras con una sonrisa,
dices que soy demasiado mona y me vuelves loca.
Cuando nuestras miradas se cruzan, todo el mundo alrededor desaparece.
¡Sí, es una provocación! Pero no puedo parar.
No disimules como si no vieras esta conexión.
Muéstrame de lo que eres capaz, muéstrame tu verdadero rostro...»
– ¡Temazo! –dijo Vlad–. ¿Me enseñas?
– ¿Quieres aprender coreano? –se sorprendió Sasha.
– ¿Y por qué no? ¿Acaso no tendré que decirles algo a esos coreanos? La letra me ha molado y el ritmo también. Aunque no tenga una voz tan bonita, me voy a esmerar a tope –dijo Vlad. Ya estaba dispuesto a estudiar coreano con tal de que aquella cabra se quedara con él el mayor tiempo posible.
– ¿Cuándo te quitan la escayola? ¿Mañana? –decidió cambiar de tema Sasha, pues notaba que le ardían las mejillas.
– Sí. Tengo que ir con los coreanos y luego al restaurante ya sin escayola –respondió Vlad–. Te propongo que hoy vayamos de compras.
– ¿Para qué? ¿A reponer la despensa? –preguntó Sasha.
– Eso también. Pero es que en la oficina tenemos código de vestimenta, y exijo que todo el mundo lo cumpla; además, hay que comprarte cosméticos, champú y otras cosillas de chica –dijo Vlad.
– De acuerdo, pero lo mío me lo pago yo –replicó Sasha.
Se sentía de lo más cortada porque, cuando se había marchado de casa, ni se había acordado del champú ni del gel de ducha. Y de ropa en la maleta llevaba cuatro cosas mal contadas; había metido lo primero que pilló a mano. Tendría que escaparse a casa a por sus cosas.
Mientras Sasha recogía la mesa, Vlad fue a otra habitación y volvió con unas llaves.
– Estas son tus llaves. Esta es para la cerradura de arriba y esta para la de abajo –le explicó Vlad.
– ¿No te da miedo que te robe algo de valor y me escape? ¿O que traiga a la banda? –preguntó Sasha con una sonrisa pícara.
– La joya más valiosa de este piso va a ser difícil de sacar, porque montará tal pollo que a los ladrones les va a dar algo –respondió Vlad.
Al principio Sasha no lo pilló, ¡pero en cuanto le cayó el twenty! ¿A qué viene lo de montar un pollo de buenas a primeras? ¡Parece que le ha soltado un piropo, pero es que dan unas ganas de mandarle a freír espárragos!
– Cámbiate, que nos vamos; hacia las doce tengo reunión online. Y para colmo Vitaliy todavía no ha traído los documentos; menos mal que Irina Petróvna lo ha mandado todo al correo –dijo Vlad con aires de ejecutivo y se fue a cambiarse.
Sasha se cambió de ropa a toda prisa, aunque incluso así la combinación entre ella y Vlad chocaba un montón. Él iba vestido con un traje claro de una sola pieza, mientras que Sasha llevaba una camiseta color limón, una falda azul y una mochila verde lima.
– Pero si no vas a la oficina. ¿O en casa también hay código de vestimenta? ¿No tienes nada de colores vivos? –le preguntó Sasha.
– A mí me vale así. ¿Qué querías, que fuera vestido de papagayo? –soltó Vlad sin pensarlo.
– ¿Con que soy yo el papagayo, no? –se cruzó de brazos Sasha. No, si es que él solito se busca la bronca.
– No, tú no eres un papagayo, eres un exótico pájaro del paraíso –respondió Vlad.
– Mmm... –contestó Sasha. ¿Y ahora por qué iba a enfadarse con él? Con las ganas que se le quitaban.
– Vámonos –dijo Vlad cojeando hacia la salida con la escayola.
Bajaron juntos en el ascensor hasta el aparcamiento subterráneo, donde estaba el coche de Vlad. Un flamante importado. ¡De qué hablarían los vecinos cuando Vlad se plantara con él en su portal!
El hombre le abrió la puerta a Sasha con toda la galantería del mundo, y ella la cerró con muchísimo cuidado para no dar un portazo. No fuera a pensar él que jamás se había subido a un coche caro...
– ¿Y adónde vamos primero? ¿A por ropa? ¿O al supermercado? –preguntó Vlad arrancando el motor.
– A por ropa. Pero a ti también te vamos a comprar algo para que no parezcas un cliente de pompas fúnebres –dijo Sasha, y Vlad esbozó una sonrisa. ¡Menuda cabra!




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