Mi esposo por contrato… hasta que dejó de fingir

CAPÍTULO EXTRA — PREGUNTAS QUE NUNCA LES HICE

Marla, la autora:

Después de terminar una historia tan larga, me di cuenta de algo.

Había pasado muchísimo tiempo escribiendo sobre ellos.

Había contado sus pensamientos, sus miedos, sus discusiones, sus secretos, sus momentos felices y hasta aquellas cosas que probablemente ellos hubieran preferido mantener privadas.

Pero…

¿Realmente los conocía?

Así que decidí hacer algo que probablemente no debería.

Los reuní a todos.

Marla y Adrián estaban sentados en un sofá. Isabella ocupaba el sillón de al lado. Gabriel y Alejandro estaban detrás, hablando entre ellos.

Y yo aparecí con una libreta.

Adrián me miró.

—¿Qué haces?

—Una entrevista.

—¿Para qué?

—Para mis lectores.

Marla levantó una ceja.

—¿Y por qué siento que esto va a terminar mal?

—Porque me conoces demasiado bien.

Isabella comenzó a reír.

—Esto promete.

Abrí mi libreta.

—Muy bien. Primera pregunta.

Adrián suspiró.

—Ya me arrepentí.

—No puedes arrepentirte. Ya estás aquí.

—Eso es exactamente lo que diría alguien que planea hacer preguntas incómodas.

Sonreí.

—Empecemos.

❤️ PREGUNTAS PARA MARLA

—Primera pregunta: ¿qué fue lo primero que pensaste de Adrián?

Marla miró a Adrián.

—Que era insoportable.

Adrián abrió los ojos.

—¿Perdón?

—Lo eras.

—Tú tampoco eras precisamente fácil.

—Pero yo tenía razones.

—Yo también.

—¿Cuáles?

—Que tú eras tú.

Todos comenzaron a reír.

Yo anoté:

“Confirmado: siguen discutiendo.”

Marla negó con la cabeza.

—¿Siguiente pregunta?

—¿En qué momento supiste que realmente estabas enamorada?

Esta vez Marla dejó de sonreír.

Miró a Adrián durante unos segundos.

—Cuando dejé de pensar en lo que se suponía que tenía que sentir… y simplemente empecé a preocuparme por él.

Adrián bajó la mirada con una pequeña sonrisa.

—Y cuando entendí que no quería imaginar mi vida sin él.

Él tomó su mano.

Yo hice una pausa.

—Eso fue demasiado bonito.

—Es la verdad —respondió Marla.

🖤 AHORA, ADRIÁN

Lo miré directamente.

—Adrián, ¿cuál fue el momento en que te diste cuenta de que estabas completamente perdido por Marla?

—¿Perdido?

—Sí.

—Desde el principio.

Marla lo miró sorprendida.

—¿Desde el principio?

—No sabía qué hacer contigo.

—Eso no responde la pregunta.

Adrián sonrió.

—Precisamente.

Me reí.

—Bien. Segunda pregunta: ¿qué es lo que más amas de Marla?

Él ni siquiera tuvo que pensarlo.

—Que nunca dejó de ser ella misma.

Marla se quedó callada.

—Puede tener miedo, puede dudar, puede equivocarse… pero siempre termina encontrando la manera de levantarse.

La miró.

—Y también habla demasiado cuando está nerviosa.

—¡Adrián!

—Tenía que decirlo.

—Eso no era romántico.

—Para mí sí.

😂 PREGUNTA INCÓMODA

Me acerqué a ambos.

—¿Quién es más celoso?

Marla señaló a Adrián inmediatamente.

—Él.

Adrián señaló a Marla.

—Ella.

—¡Mentiroso!

—Tú eres la que se pone seria cuando alguien se me acerca demasiado.

—Porque te conocen.

—¿Y tú qué?

—Yo no soy celosa.

Todos se quedaron mirándola.

Isabella soltó una carcajada.

—Marla, por favor.

—¿Qué?

—Tú eres celosa.

—No.

Adrián sonrió.

—Muchísimo.

—¡Siguiente pregunta!

👭 ISABELLA

Me giré hacia ella.

—Isabella, ¿qué fue lo más difícil de descubrir sobre tu familia?

Ella respiró profundamente.

—Aceptar que algunas cosas que creía ciertas no lo eran.

—¿Y qué fue lo más bonito?

Miró a Marla.

—Encontrarla.

Marla le sonrió.

—Y saber que, aunque nos separaron durante años, todavía podíamos construir una relación.

Isabella asintió.

—Eso.

—¿Y qué opinas de Adrián?

Isabella miró a su hermana.




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