24 Horas Contigo

#113.- Traicion de amor III

Ichika la buscó por la mañana e incluso le preguntó a Tetsuya, quien acababa de llegar, si había visto a su hermana. Él no dijo nada. La señora Ichika recibió una petición del cliente extranjero, que quería un médico rápido, pues la señorita estaba próxima a dar a luz. Tetsuya se encargó y, cuando lo condujo a la habitación, estaba ese hombre que siempre revoloteaba alrededor de su hermana.

—Tetsuya, es suficiente; pide a Yoshimitsu que venga. No conozco ninguna palabra extranjera.

—Sí, señor… —le dijo al médico.

Ese hombre estaba cerca de la mujer que parecía estar embarazada. Sabía que tenía razones para no confiar en él. Cuando bajó a la pequeña recepción, Yoshimitsu le decía a Ichika que Satomi estuvo toda la noche en la habitación de Toshiaki y que ahora no había excusas para no anunciar el matrimonio.

Tetsuya estaba molesto al escuchar cómo usarían a su hermana, pero se calmó pronto. Hasta el momento no había nada que evitara la unión de esos dos. Cuando terminaba su trabajo, iba a jugar y obligaba a sus contrincantes a apostar sus casas o lugares de trabajo, incluso si su salario solo era una bolsa de arroz. Ni siquiera había visto a su hermana, pero Ichika comentó que la ceremonia sería pronto.

Después de que los extranjeros se mudaron a su propia casa, Toshiaki y Satomi contrajeron nupcias. Su boda fue la más felicitada del momento y la más bendecida por otros señores de tierras cercanas. Tetsuya comenzó a trabajar en los terrenos de Toshiaki y se enteró de que había un extranjero que los visitaba con regularidad.

La familia de Toshiaki compartió la alegría junto a Tetsuya cuando se enteraron de que Satomi tendría su primer hijo. Dejó de ser la sirvienta para convertirse en la señora de la casa; Toshiaki parecía bastante feliz.

Tetsuya quería comprar un exorbitante regalo a su sobrino, así que salió con Yoshimitsu al mercado, donde solo había piezas traídas del otro lado del mar. Casualmente, comentó, como si fuera cualquier tema, que el extranjero le dijo que se había enamorado de una chica y que su esposa se enfureció tanto que comenzó el trabajo de parto antes de los planeado, por lo que nació su hijo algunas semanas antes.

Tetsuya adivinó quiénes eran los protagonistas de ese chisme, pero tampoco le parecía importante. Yoshimitsu comentó, sin segundas intenciones, que esa chica, el objetivo, quizás era Satomi, pues cualquier persona que los viera juntos pensaría que se enamoraron perdidamente. Las veces que los miró, tímidamente se tomaban del brazo e incluso se escondían para besarse; se había convertido en todo un escándalo si su esposa, Ichika, se hubiera enterado, ya que no habría dejado que Satomi se casara con Toshiaki.

Al no querer creerle, debía hablar con su hermana, pero también quería supervisar la construcción de su casa nueva, por lo que terminó por darle prioridad a esto último. Pasaron algunos meses sin que olvidara las palabras de Yoshimitsu, pero era un tema tan delicado que no podía abordarlo a la ligera. Una noche, tras ganar más dinero que en todos los meses juntos, celebró con alcohol y tomó un camino diferente al usual. Allí escuchó el llanto de una mujer. Cerca había otra mujer con hombres detrás de ella.

Hier ist das Schwein, in das du dich verliebt hast! Mach weiter und küss sie! In ihrem Leib trägt sie den Bastard, den du ihr gegeben hast! (»¡Anda aquí está la puerca de la que te enamoraste! ¡Ve y bésala! ¡Ella carga con el bastardo que le engendraste!») —se quejó la mujer que estaba de pie. Los hombres detrás de ella lanzaron a otro al suelo, cerca de la mujer que estaba tirada.

Antonieta, bitte mach es dir nicht schwerer. Ich habe dich geliebt, aber jetzt möchte ich bei ihr sein, ich bin die Schuldige, du darfst sie nicht verletzen («Antonieta, por favor, no lo hagas más difícil. Te amé, pero ahora quiero estar con ella. Yo soy el culpable, no debes lastimarla».) —suplico un hombre que también estaba golpeado.

Antonieta le dio una instrucción a los hombres, quienes agarraron a palazos a las dos personas del suelo. El hombre cubrió a la mujer tanto como pudo hasta que escuchó gritos provenientes de otra dirección. Aparecieron los guardias de Toshiaki, quien, al ver a la joven señora ensangrentada en el suelo, detuvo a todos los presentes. Tetsuya, que había sido testigo, se quedó quieto en su lugar intentando entender que la situación era real y no producto de su borrachera.

Pudo ver cómo aparecía Toshiaki seguido del médico; llevaron a la mujer a toda prisa a otro lugar. La mujer que incitó el ataque estaba atrapada por los guardias y el hombre, en el suelo, no parecía moverse.

Tetsuya corrió rápidamente hacia ese lugar y entró. Toshiaki estaba afuera mientras el médico y sus ayudantes hacían todo lo que estaba en sus manos para salvarla. Lamentablemente, no pudieron salvar al bebé; la señora quedó inconsciente después de perder más sangre de lo usual y, en palabras del médico, si la señora no quería despertar, entonces no lo haría. Toshiaki se quedó a su lado desde ese momento; había fallado en protegerla.

Unos días más tarde, apareció Yoshimitsu diciendo que el joven extranjero había muerto en la calle y por todos lados decían que su esposa lo había asesinado por una infidelidad. El suceso era tan inusual y se contaban tantas versiones de la misma historia que los detalles eran diferentes según la fuente. Algunas personas decían que, al ser una calle con poca gente, también había la posibilidad de que lo hubieran asaltado pues siempre vestía como rico.




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